Me gustas tanto que:
1.- Tengo sólo una foto tuya en mi teléfono donde sales muy bien, y otra donde sales muy mal, para no perder la perspectiva.
2.- No te sigo en Fb, porque lo que conozca quiero que me lo digas tú. Además se me aprieta la guata cada vez que veo tu nombre escrito, o le pones like a mis fotos de instagram... no a todas por cierto.
3.- Me gustas tanto que ni el signo te preguntaría, no trataría de leerte la mano, ni te hablaría de tus arcanos. Porque me gustas tan basalmente, de una forma tan entera y completa, que puedo prescindir de adornos y pre juicios.
4.- He empezado a escuchar mucha música, leer muchos libros, ver muchas películas, ir a muchos lugares, por si un día conversamos pueda embobarme mucho rato escuchando tu voz.
5.- Te prefiero con o sin pelo, con o sin barba, flaco o gordo, eufórico o callado, simplemente te prefiero.
6.- Porque... tu no lo sabes, pero atesoro y recuerdo cada conversación que hemos tenido, cada vez que he tenido la oportunidad de estar cerca tuyo, cada vez que te has reído con alguna de mis bromas... cada vez que me he quedado viéndote como una idiota.
7.- Me gustas tanto que no sé cómo acercarme.
No sé cómo hablarte. Porque se me escapa por los poros, por los ojos, por la boca, entre los dientes.
8.- Me gustas tanto que no duele, sino que me hace sonreír.
Nota de la autora
Gracias a todos quienes siguieron este blog a lo largo de estos laaaaaaargos 8 años de vida de la pagina, y a las casi 26.000 visitas que tiene. Fue una instancia muy bonita para explorar diferentes formas de expresarme, diferentes temas y situaciones.
Continuaré escribiendo ahora en www.malditoneruda.blogspot.com por si quieren seguir las historias venideras.
Un abrazo a todos y muchas gracias :D
Loveless and melancholic life
Ámame... y serás amado.
sábado, 18 de febrero de 2017
viernes, 27 de enero de 2017
Arrebatada
Te has quedado en mi cabeza, clavado cual astilla en un
dedo. Imposible de sacar. No hay pinzas, alfileres ni artificios que te alejen
de mis sueños. Me desespero, te miro callada para no decir una idiotez. No lo
logro. Evidentemente. Cada segundo frente a ti, es… puede ser… el último.
Y no quiero que pase un minuto más, en que gane el silencio
guardando mi secreto. Quiero perderme en tus ojos, morenos como tu piel, quiero
encandilarme con tu sonrisa, que sea yo quien las reciba. Una mirada, una
señal, para dejar el miedo que me frena a decirte lo que siento en verdad.
Se me seca la boca, las palabras me abandonan, una risa
porfiada asoma sin permiso, sin criterio.
¿Qué criterio cabe a lugar? ¿El del deseo de estar cerca de
ti? ¿Qué deseo?, si sólo con tu proximidad me conformo. Verte de lejos mi
premio, una palabra, basta para ilusionar mi día… un “escribiendo”, material suficiente para empoderarme y atreverme.
No, no alcanza.
Pero el miedo otra vez, la desesperanza de no poder bastarle
a tus brazos, qué daría… qué no daría porque me miraras. Súplica accesible,
pero lejana en mis pensamientos.
sábado, 24 de diciembre de 2016
Cenicienta
Si Cenicienta no hubiese ido al baile, habría conocido al príncipe?
Si, no hubiese dejado, intencional o no, la zapatilla de cristal, el príncipe la hubiese buscado?
Y si no? Si simplemente hubiese sido un weon pajero, cómodo, qué habría sido de la doncella cuyos ratones mugrosos le zurcieron un vestido raído por la injusticia del abandono?
Las doce tocaron, y ella presurosa corrió, en medio de los jardines, hacia la carroza Roja, que la esperaba cruzando la calle.
No hubo zapatilla olvidada, ni billetera, ni celular, nada. Nada con que el príncipe pudiera buscarla.
Nada, salvo un baile, en medio de la oscuridad del jardín, un sueño, un andar entre nubes.
Una despedida con un abrazo que dio vuelta por los aires.
Entre nos... es suficiente para soñar despierta todo el verano.
viernes, 25 de noviembre de 2016
Cumpleaños
Ese día queriendo saber la fecha de tu cumpleaños, inocente, apreté "más información".
Sorpresa fue que me enteré de lo evidente, decepción inminente.
A 5000 kilómetros comenzó a llover para disimular el llanto merecido, consecuente al quiebre de una naciente ilusión.
Hoy me entero que el día que ansiaba, mañana es.
Sagitario... debí haberlo sabido.
Sorpresa fue que me enteré de lo evidente, decepción inminente.
A 5000 kilómetros comenzó a llover para disimular el llanto merecido, consecuente al quiebre de una naciente ilusión.
Hoy me entero que el día que ansiaba, mañana es.
Sagitario... debí haberlo sabido.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)