lunes, 18 de julio de 2016

Ruta verde/ Ruta Roja (Parte final)


Cambiamos... cambiamos y los papeles hoy están invertidos.
yo?... llorando, obvio. Tu?... quiero mucho creer que no lo sé.
 Hasta aquí llegó la efímera fantasía unipersonal (?) que forjó irrespetuosamente y sin autorización (?) mi cerebro.
Pero "vamoh a calmarnoh"... hay que verle el lado positivo a esto, y es que tengo una memoria de mierda. Igual bien. No es fácil, pero algo podremos hacer.
De los errores se aprende (?)... supongamos que sí. No era el momento, el lugar, la esquina, el año... filo.
 Si te vas, no voy a pedirte que vuelvas... pero si vuelves no voy a pedirte que te vayas.
 Mira donde el tiempo nos dejó... diciéndonos adios.
 Quizás en 6 quedemos a la par .

domingo, 17 de julio de 2016

En el nombre del miedo (reflexión inventada)

Está claro que tengo miedo. Estoy cagadísimo de susto. Y se nota a más no poder. La calidad de mis escusas flaquea considerablemente y nada hay que pueda hacer porque estoy paralizado. Duele, duele mucho, respirar, moverme, levantarme. Aun así me acerqué, y te hablé, y me seguí acercando, cuando bien sabia que me dominaba el miedo. Me creiste, confiaste en mi, a pesar de tus propios temores, los venciste para ver lo que habia verdaderamente dentro de mi. Dejaste atras tus heridas abiertas e inseguridades para seguirme en un mar profundo, donde ni yo mismo toco el fondo. Te engañé, te mentí, no lo logré. Y no me atrevo a ver tu mirada transparente colmada de tristeza por mi falta de valor. Estoy herido, y no es culpa de nadie. No sé por qué lo hice, pero te pido disculpas. Sabes que no soy frio, solo un poco idiota y temeroso. Quiero tenerte y estar entre tus brazos, pero no puedo. Esto es lo que debi haberte dicho, perdona mi falta de ... Te quiero, pero no puedo hacerlo.

martes, 12 de julio de 2016

De la A a la Y (Disculpas públicas en primera persona)

Tengo, lo que queda, de corazón en la mano. Mi mano es Pequeña, como una empanada, asi que está bien. Se ha ido haciendo pequeño conforme pasan los dias, meses y años. Latiendo cada vez menos y con menos fuerza. Es de esperarse, el fragor de la vida causa estragos, y estoy cansada. Esa es la cuestión, estoy cansada. Me he equivocado mucho, errores que mi mente me recuerda día a día, los demonios en mi espalda son pesados y me cuesta caminar con la alegría de antes. Pero no espero que lo entiendas. No espero que ante tus arengas no entiendas que sonría... ya no me haces sonreír, y eso... eso me hace entristecer aún más. ¿Disculpas? Me deshago en ellas. Pido Disculpas de la A a la Y y no más, énfasis en los extremos, pero ante todo a tus ojos, que día tras día ven mi alma, esa que insisto en cubrir, y a la que he puesto tantas capas que no se distingue lo real de la apariencia. Pido disculpas a tus ojos bellos, que me paralizan al mirarme, por mentir, por huir, por no soltar tantas heridas antiguas. Me disculpo a mi misma por el eterno miedo condenante a la perpetua soledad. La Z puede ser nuestra redención. Sabes que lo sé. Sabes todo lo que sé.