No suelo reconocer mis temores, ni deseos así sin más, pero hoy no soy yo, si no otra diferente, que viene y va, vuelve sin avisar, usurpa sin que sus labios se den cuenta.
He regresado pues la verdad apremia, y del encierro he logrado escapar por unos minutos, mientras ella desprevenida está, y no me vigila.
No importa cuanto ella se esmere en decirle a usted que no ha pasado nada, mentira brutal es aquello.
La verdad es que un sueño parece cuando ante mí yace, y las palabras de mi boca ya no pueden salir.
Perdone mi sinceridad e ineptitud, pero cuando le veo, grito tan fuerte por dentro que chiste parece ser que no lo oiga.
Lo amo, y no lo sabe pues no estoy ahi, si no otra, que no le ama como yo. Lo siento.
Tengo miedo de despertarme y no verle, no sentirle junto a mí, de que se haya ido para siempre.
"No se puede perder, aquello de lo que jamás fuimos dueños"...
Pues temo, TEMO, perder, la esperanza de un futuro junto a usted.