sábado, 24 de diciembre de 2016

Cenicienta




Si Cenicienta no hubiese ido al baile, habría conocido al príncipe?
Si, no hubiese dejado, intencional o no, la zapatilla de cristal, el príncipe la hubiese buscado?
Y si no? Si simplemente hubiese sido un weon pajero, cómodo, qué habría sido de la doncella cuyos ratones mugrosos le zurcieron un vestido raído por la injusticia del abandono?

Las doce tocaron, y ella presurosa corrió, en medio de los jardines, hacia la carroza Roja, que la esperaba cruzando la calle.
No hubo zapatilla olvidada, ni billetera, ni celular, nada. Nada con que el príncipe pudiera buscarla.
Nada, salvo un baile, en medio de la oscuridad del jardín, un sueño, un andar entre nubes.
Una despedida con un abrazo que dio vuelta por los aires.

Entre nos... es suficiente para soñar despierta todo el verano.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Cumpleaños

Ese día queriendo saber la fecha de tu cumpleaños, inocente, apreté "más información".
Sorpresa fue que me enteré de lo evidente, decepción inminente.
A 5000 kilómetros comenzó a llover para disimular el llanto merecido, consecuente al quiebre de una naciente ilusión.
Hoy me entero que el día que ansiaba, mañana es.
Sagitario... debí haberlo sabido.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Laica

Te recuerdo hermosa, belleza que no espero sea comprendida por muchos, mas para mi basta. Alegre, inquieta, curiosa. 
Te recuerdo amada, suave y tierna.

Quisiera que aquí estuvieras para contarte todo lo que ha pasado aquí abajo en tu ausencia, aunque sé que en órbita, el tiempo debe ser diferente. Quisiera que me contaras tus aventuras, las cosas que has visto, o tal vez… las ganas que tenías por regresar.
Porque la verdad es que te imagino sola, triste, fría y apagada.

Quieta.

Ojalá tus ojos asustados, tus garras aferrándose a mis brazos, tu llanto silencioso hubiesen sido oráculo de una vida condenada al tedio del vacío, un castigo oscuro y silencioso, una muerte en el más lejano de los olvidos. Sin colas agitándose, sin esperanzas de ver llegar a nadie, ni nada.

Hoy quiero decirte que te extraño, a ti y a quienes como tú miran suplicantes.


Hoy, vida mía, te pido perdón.

viernes, 12 de agosto de 2016

Los otros Matías: analogía de una historia lamentable.

A Narciso le gustaba que saliera a encontrarlo a la salida del metro. Decía que me extrañaba todo el día y que aunque fueran 10 minutos quería verme, aunque yo estuviera descansando después de una jornada larga, estudiando, comiendo o bañandome.
En una relación ambos tienen q ceder, pensaba, así que estaba bien postergar mis cosas para ir a verlo.

A Narciso le gustaba que le contestara siempre el teléfono o los mensajes, a toda hora, incluso cuando sabía que me angustiaba hablar por celular, que lo tenía en silencio, o que simplemente estaba en otra parte de la casa. Entonces insistía 5, 10 veces. A él si le gustaba escuchar mi voz a toda hora.

A Narciso le gustaba que lo fuera a buscar luego de su trabajo, incluso cuando no tenia una hora fija de salida y debiera esperar 1 hora de pie en la calle. Pero el laboraba todo el día y aún así quería estar conmigo.

Narciso decía que yo era bonita, y que él nunca escogía niñas que no fueran bonitas. Era afortunada porque él estaba conmigo.

Narciso me cuidaba mucho y siempre estaba pendiente de mi. Se fijaba en la ropa que usaba, y no tenía reparo en solicitar el cambio de polera, pantalón, falda, vestido si él no lo encontraba apropiado.

Narciso se enojaba conmigo cuando otro varón me miraba en la calle. Decía que por mi ropa y forma de caminar hacía que me vieran  a propósito.

Narciso se emputecia conmigo cuando otro hombre me tocaba estando el metro en horario punta. El me llevaba rodeada todo el tiempo, incomodando a todos y apretandome fuerte para que nadie me tocara.

Narciso odiaba que tuviera amigos, o que hablara con ellos... imposible querer salir con alguno.

Narciso era católico  FIEL practicante, UDI, "provida", abogado, esto último el unico sustento de su confianza y amor propio.

Narciso odiaba a mis perros.

Narciso, en el corto periodo que me llevo darme cuenta de esto, había cambiado la forma en que veía este tipo de conductas. No se si fue consciente o no. Sólo relato hechos.

Así como Matías Huerta, Narciso, Oscar, etc... hay muchos y en todas partes.
El maltrato no es sólo físico, ese es muy fácil de reconocer y colectivamente repudiable. Es el otro maltrato, la proyeccion de los miedos ajenos para validar su autoridad, el menoscabo de la sonrisa compañera, simple medio para establecer una jerarquía en una relación, no puede ser concebida como entes autónomos independientes que caminan a la par.
No es fácil asumir, no es fácil decir "es verdad, me está maltratando", no es fácil ponerle un alto... al fin y al cabo "aún no me pega"...

El amor propio no va por la protección física, la dignidad no es sinónimo de empoderamiento femenino.... el amor propio es decision y acción, es prevención y valentía.


lunes, 18 de julio de 2016

Ruta verde/ Ruta Roja (Parte final)


Cambiamos... cambiamos y los papeles hoy están invertidos.
yo?... llorando, obvio. Tu?... quiero mucho creer que no lo sé.
 Hasta aquí llegó la efímera fantasía unipersonal (?) que forjó irrespetuosamente y sin autorización (?) mi cerebro.
Pero "vamoh a calmarnoh"... hay que verle el lado positivo a esto, y es que tengo una memoria de mierda. Igual bien. No es fácil, pero algo podremos hacer.
De los errores se aprende (?)... supongamos que sí. No era el momento, el lugar, la esquina, el año... filo.
 Si te vas, no voy a pedirte que vuelvas... pero si vuelves no voy a pedirte que te vayas.
 Mira donde el tiempo nos dejó... diciéndonos adios.
 Quizás en 6 quedemos a la par .

domingo, 17 de julio de 2016

En el nombre del miedo (reflexión inventada)

Está claro que tengo miedo. Estoy cagadísimo de susto. Y se nota a más no poder. La calidad de mis escusas flaquea considerablemente y nada hay que pueda hacer porque estoy paralizado. Duele, duele mucho, respirar, moverme, levantarme. Aun así me acerqué, y te hablé, y me seguí acercando, cuando bien sabia que me dominaba el miedo. Me creiste, confiaste en mi, a pesar de tus propios temores, los venciste para ver lo que habia verdaderamente dentro de mi. Dejaste atras tus heridas abiertas e inseguridades para seguirme en un mar profundo, donde ni yo mismo toco el fondo. Te engañé, te mentí, no lo logré. Y no me atrevo a ver tu mirada transparente colmada de tristeza por mi falta de valor. Estoy herido, y no es culpa de nadie. No sé por qué lo hice, pero te pido disculpas. Sabes que no soy frio, solo un poco idiota y temeroso. Quiero tenerte y estar entre tus brazos, pero no puedo. Esto es lo que debi haberte dicho, perdona mi falta de ... Te quiero, pero no puedo hacerlo.

martes, 12 de julio de 2016

De la A a la Y (Disculpas públicas en primera persona)

Tengo, lo que queda, de corazón en la mano. Mi mano es Pequeña, como una empanada, asi que está bien. Se ha ido haciendo pequeño conforme pasan los dias, meses y años. Latiendo cada vez menos y con menos fuerza. Es de esperarse, el fragor de la vida causa estragos, y estoy cansada. Esa es la cuestión, estoy cansada. Me he equivocado mucho, errores que mi mente me recuerda día a día, los demonios en mi espalda son pesados y me cuesta caminar con la alegría de antes. Pero no espero que lo entiendas. No espero que ante tus arengas no entiendas que sonría... ya no me haces sonreír, y eso... eso me hace entristecer aún más. ¿Disculpas? Me deshago en ellas. Pido Disculpas de la A a la Y y no más, énfasis en los extremos, pero ante todo a tus ojos, que día tras día ven mi alma, esa que insisto en cubrir, y a la que he puesto tantas capas que no se distingue lo real de la apariencia. Pido disculpas a tus ojos bellos, que me paralizan al mirarme, por mentir, por huir, por no soltar tantas heridas antiguas. Me disculpo a mi misma por el eterno miedo condenante a la perpetua soledad. La Z puede ser nuestra redención. Sabes que lo sé. Sabes todo lo que sé.

domingo, 17 de abril de 2016

Sin título

Aún en medio del silencio de la humedad de mis lágrimas, inevitable es cuestionarme el por qué no mio sino tuyo, mientras me desvelo hacia el infinito de tus ojos morenos en medio de las más oscuras de las dubitaciones. Una luz te pido, una respuesta... una pista, que me saque de este laberinto de ensueños.