viernes, 28 de mayo de 2010

A Veces


A veces suelen suceder más cosas de las que podemos contar.
El lenguaje no alcanza, el corazón se empequeñece ante la circunstancia de la imposibilidad de ejecutar la acción propicia por capricho de la mente, y de la propia conciencia.
Decimos para nosotros mismo “¿por qué no lo/la Besé cuando el momento se dio?”, ¿por qué?
Toda la vida se resume a un inconsistente POR QUÉ.

Aún creemos que el tiempo puede regresar, que la vida se detendrá a mirarnos y compadecernos y a darnos una segunda oportunidad.
Aún pensamos que podemos tomar lo que queremos y no habrá consecuencias. Si le place, hágalo, pero asuma luego.

Es injusto. Pero a veces suele pasar.

Así como que el pase se caiga a una alcantarilla. O que todos los lugares a los que se quiere ir a comer, están llenísimos. Pero tu compañía es agradable, cuando razonas y no piensas con la ampolla rectal.

A veces llueve, entonces los corazones saltan, ya que alguien llora por ellos. Pero el sol sale, y tus ojos se ocultan, cual luna al amanecer. La tristeza regresa. La lluvia aún no se va.

Al final, regresamos al otro, como imanes predestinados.

Una música suena en el ambiente… nuestra melodía.

A veces suele pasar, que todo no es más que un sueño.





… a veces suele pasar que se vuelve realidad…




Dante querido... gracias por ser así, como un perfume que huele distinto cada vez...






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