Se busca a un joven alto, delgado, de cabello negro con tímidos rizos, que en días nublados se animan a salir. Él dice tener los ojos verdes, pero por más que busco en mis recuerdos, siempre los vi cafés. Tiene una mirada triste como la de aquel que observa sin cesar el eterno paso de los trenes. Cuelga de su hombro un bolso de cuero gris y unos zapatos de suela que gusta hacer sonar al caminar. Si lo ven, en el lugar que sea, no me avisen; díganle que me espere; yo ya estoy por llegar.
con mucho cariño para anónimo