sábado, 24 de octubre de 2009

Ausencia

Esa mañana era totalmente distinta a cualquiera de las que antes hubiera vivido. Era la última.
El sol, tímido y mezquino, se asomó como quien no quiere ser contemplado por la ventana de Manuel. Aún somnoliento, tuvo la valentía para abrir por última vez sus ojos al despertar y ver tan espléndida mañana. Nunca en sus 60 años de vida había la observado así, con su simpleza retórica e infinita hermosura, y menos recordaba, en sus 60 años de vida, haber visto un cielo más azul que ese. Siempre, y desde que murió su esposa Margarita, tenía por costumbre levantarse inmediatamente de la cama en cuanto abría los ojos. Consideraba que tenía demasiadas cosas que hacer todavía y poca vida por delante como para quedarse holgazaneando y ver a las bandadas de pájaros surcar el cielo. Esta era la razón que se daba todas las mañanas para que el dolor y la agonía no lo consumieran, pero la verdad era que no se quedaba más tiempo porque no soportaba la visión que le proporcionaba la realidad al darse vuelta y no ver a nadie a su lado envuelto en las sábanas blancas que cambiaba dos veces por mes. Pero esa mañana toda era diferente, incluso él. Ya no era el mismo Manuel que salía el primero de cada mes a comer con el sueldo recién en el bolsillo, ya no era el mismo hombre voluntarioso que gustaba de preparar el almuerzo los domingos para que su mujer no se tuviera que levantar, pero tan poco tino tenía para las labores culinarias que muchas veces y sólo por orgullo se tuvo que comer él solo esos tallarines pegoteados, mientras su esposa sonriente le preguntaba si es que le quedaron buenos.
Esa mañana, azul y despejada, Manuel decidió quedarse mirando el cielo y las criaturas en él contenidas.
Cuando por fin decidió ponerse de pie y comenzar el que sería su último día, una lentitud sombría lo dominó de pronto. Era como si el tiempo no quisiera seguir andando, la vida no le quería decir adiós a ese hombre, medio encorvado, con las carnes fláccidas por el ejercicio que nunca hizo, de imponente figura en su juventud, mas ahora no era más que una sombra que si pasaba, no era notada por nadie a excepción del silencio. Cada paso hacia la ducha era poner en andas una película muda y en blanco y negro, en que relataba la vida y obra de un ciudadano cualquiera, olvidado incluso por la soledad. A eso se había remitido su vida.
Mientras el agua caliente abrazaba su cuerpo, una melodía inconclusa comenzaba a sonar, era "el vals de la vieja" como le decía él a aquella pegajosa cancioncilla que tarareaba de vez en vez y para ocasiones especiales. Con el agua cayéndole de la cabeza, se tocó los brazos, su vientre, su espalda, sus piernas. Recordó la primera vez que su madre lo bañó en el estero cercano a su casa. Sentía miedo a esa abundante masa cristalina y helada que lo acechaba, intentando atraparlo desde la orilla con un incansable y amenazador vaivén. Su madre, sin embargo, lo tomó por la cintura, lo acercó a su pecho y le susurró al oído " ¿ Cuál es el lugar del mundo que más te gusta?, "el parque" respondió él, " entonces, cierra los ojos e imagina que estás en el parque y ya no sentirás más temor, yo estoy contigo". Ahí, parado en medio de una ducha caliente, en la soledad de su hogar, cerró los ojos y pensó en el parque de su niñez, los juegos con su hermano, las risas de su padre a la distancia, y por vez primera en mucho tiempo, ya no sintió más temor de lo que sólo el corazón tenía hasta entonces certeza ciega.
Con sus manos arrugadas sin saber si era por el paso del tiempo o por la extensión del baño limpió el espejo del vapor para contemplar su rostro. Lloró. Ahí desnudo frente a un espejo que lo había enjuiciado toda una vida, lloró. Por los hijos, por la vieja, por los perros, por el desamparo. Así sin más que la piel encima se sentó en su sillón, y miró por la ventana. El cielo se había nublado, y las hojas de los árboles se habían caído de repente. La acera estaba alfombrada con hojas suicidas color marrón. Miró a la gente caminar, por la plazoleta que estaba frente a su balcón, y los envidió por que no sabían lo que era sentir que cada nuevo día podía ser el último. Pero aquel, realmente lo era, y él lo sabía. Se asomó a su terraza a sentir el viento estrellarse contra su cuerpo translúcido por el devenir de la muerte y lloró una vez más. Gritó, maldijo, escupió al cielo con la seguridad de que este no volvería a caer. Ese día se puso sus pantalones blancos, su chaleco negro cuello alto, su abrigo largo, y salió. Aún tenía muchas cosas por hacer.
Antes de salir regó las pocas plantas que quedaban se esposa a quienes había cuidado como hijas cuando las verdaderas se fueron a hacer sus vidas. Desde entonces las regaba día por medio y limpiaba todas y cada una de sus hojas para que no se fueran a morir escondidas por el polvo sin que nadie nunca más volviera a saber de ellas. Abrió las ventanas de toda la casa y salió, dejando las lleves adentro, ya que no tendría necesidad de ellas nunca más. Bajó las escaleras una por una, recordando la primera vez que las subió un poco más solo que ahora, cuando recién había llegado a la cuidad, transferido luego de abandonar los hábitos sacerdotales porque sentía que su vocación no estaba en la prédica sino en otro lado y se había ido a buscarlo. Cruzó la calle con más cautela que nunca, con más sigilo que nunca, con más calma y tranquilidad que nunca. Atravesó el parque solo, danzando en medio de aquel mar de hojas, tratando siempre de no pisar ninguna, aún tenía la esperanza de que se cansaran de estar acostadas y decidieran volver a la cúpula de los árboles y presenciar la vida desde otro ángulo. Pero a medida que pasaban los árboles, los bancos vacíos y la melancolía lo envolvieron de tal modo que por un momento se vio imposibilitado para moverse. Con los ojos abiertos de par en par se dio vuelta y vio ante él, que todas las hojas lo habían estado siguiendo. Comprendió que no bastaba sólo con no pisarlas, sino que había que ayudarlas a emprender el vuelo hacia lo alto, así que con una semisonrisa esbozada en el rostro las tomó por montones y con un impulso de abajo a arriba, las dejó libres por el cielo. De pronto un sonido familiar brotó desde los edificios, de los automóviles que transitaban hacia atrás todos. Las campanas de la iglesia lo estaban llamando por última vez. Cuando llegó al umbral de la catedral estaba empapado, se había puesto a llover de una manera repentinamente colosal, parecía como si el mar se hubiera invertido. Dudó, no sabía bien si era lo correcto, si era apropiado, pero abrió la puerta y entró. No se extrañó de no ver a nadie en aquel lugar. Desde que murió su mujer ya no se extrañaba de no ver a nadie en lugares donde " normalmente debía haber gente", ya no se alarmaba cuando atravesaba a las personas en mitad de la calle. Se dirigió hacia el altar para ver más de cerca el rostro de Dios, tenía muchas cosas que preguntarle y ya no podía aplazar más la visita, pero se percató de la presencia de una devota que rezaba fervorosamente de rodillas y con un velo sobre el rostro. Esperó, necesitaba hablara solas con él, por lo que decidió esperar a que la mujer terminara sus oraciones para quedar completamente solo. Era ya casi una manía, una maldita costumbre, no soportar la compañía, ni de otros ni la de él mismo. Al darse cuenta de estas reflexiones en sí mismo, no se dio crédito y en un intento por auto demostrarse que su vida no había sido sólo costumbres determinadas por la soledad, se sentó próximo a la mujer, y miró hacia arriba. Bastó muy poco tiempo para que el efluvio de aquella que pedía a Dios humildemente a su lado llegara hasta él. Lo conocía, de algún lado que no lograba recordar. Cerró los ojos, según él, para concentrarse mejor, pero en lugar de eso fue transportado a su pueblo natal, a los juegos con su hermano en la polvorosa cancha soleada corriendo detrás de una pelota, las peleas a muerte con sus amigos en pos de proteger la honra de sus hermanas, las noches en que su padre borracho retornaba al hogar, y les contaba las historias más increíbles que jamás antes del seminario tuvo la necesidad de leer la biblia, las risas de su madre, sus abrazos cálidos, sus besos, su entereza estoica con la que afrontó la vida. Su madre.
Se volteó para verla de frente. La mujer desvió sus ojos del altar para mirarlo, " ¿ Qué has hecho con tu vida Manuel?, ¿ Qué más aparte de escaparte del dolor?". La mujer lo seguía mirando fijamente, recorriéndolo por completo, examinándolo exhaustivamente. Manuel se arrodilló frente a la mujer que no dejaba de observarlo cual madre reprendiendo a un hijo, " ¿ Qué más sino tratar de vivir como he podido, en medio de toda esta mierda?, le respondió. Manuel abrazó a la mujer por la cintura y lloró. Sabía que no era verdad, él sabía cuánto le había costado todo lo que había hecho, pero la pregunta trascendental era ¿ Cuál era el resultado de toda esa lucha?, ¿ y dónde estaba?. Esa tarde un viento fuerte azotó los ventanales de la iglesia, las estatuas de los santos se entumecieron y miraron con envidia a los creyentes que acudían abrigados. Manuel levantó la vista pero la mujer ya no estaba, la buscó en medio de la multitud que se había formado; todos esperando a que escampara la lluvia, pero no la encontró. Nunca lo supo pero ella lo observaba desde lejos, refugiada del aguacero y del viento tenaz, resguardada del sufrimiento mundanal y más aún de la crudeza humana.
Se asomó desorientado a la calle cubierta por un manto blanco, buscando una respuesta que le pudiera explicar el por qué de tanto sufrimiento, el por qué de tantos años, el por qué de tantas lluvias y el por qué de tanto llanto. ¿ No será cosa del destino que me quiere ver rendido después de tanto tiempo?. Un hombre de terno y corbata, con un maletín en la mano se le acercó. Tenía la cara ensombrecida, como aquellas que los acecha la muerte. " ¿ Pero de qué lucha está hablando hombre, si aquí no hay nada por qué vivir, que va a estar uno luchando señor?, mejor váyase a descansar, no sea que el viento lo agarre a usted mal parado y se lo lleve como con las hojas". Para cuando quiso responderle se vio sólo en medio de la acera. Sólo, más que cuando vino a mundo, más de lo que estuvo cuando murió su mujer, más sólo de lo que había temido siempre. Frente a sí vio cómo la calle atiborrada de silencio se abría a su paso, y sintió cómo lo empujaba para andar. "Seguir andando, pero ¿ Para qué?, ". Una voz invisible en frente de él le respondió " La pregunta no sería ¿ Por qué detenerse?, estás atrasado, las flores ya empiezan a brotar y tu aún estás aquí, parado, mirando a tu conciencia, que de otro modo no la oyes". Ese día era el último en la vida de Manuel, pero aunque él no lo sabía su corazón no lo dudaba. Sintió brotar de sus entrañas un fuego real y ardiente, unas ganas de gritar descontroladamente al mundo y de correr, correr hasta que el cuerpo ya no le diera más. Morir corriendo, morir gritando, morir luchando por alcanzar lo que aún estaba a tiempo de conseguir: su propio perdón, su propio olvido, su propia felicidad. En 60 años nadie se la entregó del modo que la vio idealizada por igual cantidad de tiempo, pero ahora, Manuel corría sin una dirección fija, pero sí enloquecida y desesperadamente por llegar a no sabía qué lugar para poder reír en paz y huir por fin de su autocompadecimiento.
Se detuvo. Las primeras flores de la primavera se decidían a salir o a esperar al año entrante, pero al ver a Manuel no lo dudaron y resplandecieron con toda la altanería que pudiera tener una florecilla primaveral. El sol brillaba a más no poder sobre sus cabellos y una gota de sudor acariciaba su mejilla. Se sentó junto a una dama muy hermosa, que esperaba paciente sentada junto a él. " ¿ A quién espera señorita?", " Al que hace florecer las flores, caballero". Asombrado ante la respuesta Manuel no dudó y le respondió entre respiros cortados y arrítmicos " Yo soy ese que busca, dígame para qué seré bueno". La dama se puso de pie y le extendió uno de sus pálidos y delgados brazos, " Qué bueno que por fin llegas Manuel. Hace mucho que te esperaba".
Esa mañana, para Manuel sería la primera de muchas que no tendría que levantarse de madrugada. Esa mañana Manuel se dio vuelta, y le dijo a quien se encontraba envuelta por las sábanas junto a él: " Te eché de menos, mi amor".


Fin.

domingo, 18 de octubre de 2009

Ensayo Historia: “Bienvenida locura”

(Por Cecilia Godoy Velasco)

¿Qué diferencia existe entre haber estado loco en 1917 y hoy? ¿Qué diferencia real existe en las preocupaciones humanas que aquejan al ser como individuo que vive, luego respira y lo que es peor, siente?

Es una realidad. El siglo XXI con su llegada arrasó con todo, tradiciones, costumbres, valores. Con todo menos los elementos perentorios a cambiar, si no muy por el contrario, trayendo incertidumbre, sentimiento de deriva, sobre explotación a la clase obrera, alejamiento de las brechas sociales, problemas que aquejan al hombre en lo más profundo de su ser y su convencimiento como lo es la locura (esquizofrenia y paranoia), estrés, depresión y tantas otras.
Es verdad que en muchas materias el ciudadano contemporáneo ha evolucionado, pero en materias esenciales, nos quedamos estancados en la cuestión social de principios del siglo pasado.

Nuestra vida es una continua invitación a que la locura entre en nuestro corazón y ahí se anide y eche raíces, mientras seguimos como si aquí no hubiera pasado nada. Un ejemplo de esto son las injusticias sociales que a diario se ven; en una misma calle una casona de lujo con 8000 pisos y 5 autos deportivos del año, pero un par de pasos más allá un muro que divide a esta gran mansión de un campamento que se cae a pedazos y que siente cada invierno la inclemencia de la lluvia. Hombres y mujeres que deben abandonar a sus hijos por la mañana, mucho antes de que ellos despierten, para ir a trabajar con la sola esperanza de poder comprar un trozo de pan a la tarde, dónde sus sueños quedan relegados al plano de lo imposible y se esmeran aún más allá de toda capacidad humana por mejorar, sabiendo perfectamente que nada cambiará.

¿Tiene todo esto algún sentido, aún para el más comprensivo de los psicoanalistas? “El sueño del proletariado es algo absolutamente absurdo, al igual que su trabajo” (Camus, “El mito de Sísifo”.)

La actualidad, junto con el sistema implementado por aquellos que abusan del que no tienen, para poseer más, nos sume en un pozo de ilusiones rotas y lágrimas eternas que para obviarlas, terminamos creyendo que en realidad no existen, y se transforman invisibles a nuestros ojos; las comenzamos a guardar en el corazón y en nuestra mente, la realidad se tergiversa a vista y paciencia de Dios, y cuando despertamos (si es que lo hacemos) y descubrimos el error en el que estábamos…
Disgregación, discriminación, marginación, quizás en el mejor de los casos sólo la camisa de fuerza y el balde de agua fría diario sobre la cabeza. Todo esto por intentar comprender cómo $120.000 mensuales pueden alcanzar para mantener a una familia de 6 y un séptimo en camino.

El mundo nos invita a estar locos como el protagonista de la obra “El diario de un loco” de Gogol, nos seduce, nos engaña y sencilla y lamentablemente es más fácil decirle “Bienvenida” y dejarse estar, ya que de lo contrario se corre el riesgo inminente de perder lo que se entiende por cordura, en el intento, o sufrir una crisis existencial ante tanta barbarie y poner fin a lo que el sistema añora controlar: nuestra vida.

sábado, 4 de abril de 2009

Agradecimientos

Primero que todo, y para empezar; debo agradecer en su totalidad a aquellas personas que hicieron posible la realización de este proyecto tan añorado para mí.

Me es prácticamente imposible poner a todos, así que sólo mencionaré a quienes más aportaron.

A Francisca Lathrop, ya que no sólo fuiste un apoyo en todo momento, sino que siempre, llegando incluso a ser una gran consejera.

A Betzabé Guajardo y Nataniel Andrade, por su incentivo incondicional desde siempre.

A K-co, gracias por compartir y hacer tuya mi historia. Siempre seré tu confidente.

A Carolina Baquedano: por tu hombro que aún debe estar mojado por tanto llanto.

A luz María Barahona, Karin Llanao y Francisca De Calisto : Gracias por estar ahí desde que los eventos desafortunados comenzaron a ocurrir, y por ayudarme sin saber muchas veces la verdad completa.

A Fernanda Godoy, por esos momentos de inspiración “flash” en Puerto Montt y aquí en Santiago.

A Fernanda Neubauer, welcome to my world.

A quienes postearon en Face y luego en el Blog.

A Amelie, Twilight, Stephenie M, Coldplay, Nightwish ; por la inspiración.

A María, que hiciste de Pierre una existencia real, por medio del dolor.

Epílogo

La muerte se ha llevado a todos los de este edificio, menos a mí. Ya van 15 años que agonizo sin morir. Hace 15 años que dejé a María, 15 años que no logro olvidarla.

No es que no haya superado lo que ocurrió, sino que como dije hace una década y media, nunca dejaré de amarla.

Hay tardes en que creo verla paseando descalza junto a la orilla del mar, son ocasiones en que yo también paseo con ella, pero la brisa marina la envuelve llevándosela al fondo del océano.

Frente a mí viene una dama muy hermosa, muy elegante aún para estar vestida tan casualmente. No camina sola. A su lado un hombre muy bien parecido con los zapatos en una mano y la chaqueta en otra, juguetea con dos pequeños niños que caminan junto a ellos. Se ve que son una familia feliz.

Los últimos rayos del crepúsculo iluminaron el rostro de esta mujer.

Nos cruzamos.

Por alguna razón, ambos nos detuvimos y volteamos la vista hacia el otro.

¿Era posible? ¿Aún después de tanto tiempo?

¿Podría ser…?

Una vez más, y por última, el tiempo se detuvo. El sol dejó de esconderse, para asomarse un poco más y ver lo que ocurriría.

Recordé todos los instantes vividos junto a María. Permanecían intactos, a pesar del paso de los años. Vi pasar mi vida frente a mis ojos, tal como si fuere a…Me quedé idiotizado, contemplándola inmóvil. Mis ojos se humedecieron. Quería correr y comprobar si esto no era un sueño.

Sentía la adrenalina por mi cuerpo, las ansias de cambiar el destino, de romper el pasado, de tener una segunda oportunidad.

-¿Qué te pasa, María?, le preguntó su acompañante, te has quedado un poco, no sé, digamos catatónica?

Aquí venia, la brisa del mar me traía su perenne olor. La locura y el frenesí se habían apoderado de mí. ¿Qué son 15 años?¿ Qué son metros ante la perfecta figura de María? Y el dolor…

Aquel agónico pero ahora suave y placentero dolor, eran nada comparado con la excitación de la cual era preso. ¡María iba a regresar por fin!

-No, nada, dijo ella al tiempo que se le humedecían los ojos; -es que sólo me pareció ver a alguien, pero creo que no. ¿Qué les parece si vamos más allá?

El viento robóle una lágrima a los ojos de María y la pasó sobre mis partidos labios marchitos.

Hace 15 años que estoy muriendo, y hoy por fin y gracias a María, descansaré en paz.

Fin

viernes, 3 de abril de 2009

Capitulo XV: Adiós al recuerdo de María

De pronto, todo careció de sentido, se me volvió negro, opaco. Todo Murió de un segundo para el otro.

Tras cerrar la puerta de su habitación en el hospital ¿Qué había de sentir sino desesperación y hiel en el alma? ¿Qué iba a hacer sino llorar como un desgraciado?

Incluso la muerte no había sido suficiente para ella. Ni siquiera eso.

¿Qué hacer ahora? El suicidio era tan eficaz como esperar un par de días. El resultado es el mismo. El mismo y definitivo.

Hace ya una semana, no más, no menos que me fui de esa ciudad aquella. Las palabras de María fueron claras, desgarradoras y eternas como el paso de un cincel por la piedra.

-“NO QUIERO VOLVER A VERTE... TE ODIO”.

No es cierto, soy yo quien no quiere volver a verla, soy yo quien debería odiarla y guardarle rencor. Ir, volver y sacarle en cara todo lo que por ella hice y lo poco que recibí a cambio.

Pero… ¿Hay fundamentos para ello? ¿Es realmente válido mi odio, si es que no es otra cosa?

De forma alguna esto no fue más que un “PROBLEMA” para ella, un problema que se lo guardó por miedo a mi reacción. ¿Eso le provoqué? ¿Era miedo lo que le inspiré, tanto temor le daba decirme la verdad a la cara? .Siento como si hubiese sido un experimento para ella…” Vamos a ver, hasta que punto este idiota me llega a amar”.

Puede ser. Puede no ser.

El tiempo y la distancia harán el resto, terminaran lo que nunca debió haber empezado, pero…

Hasta esta altura en mi vida no he logrado una manera para deshacer la marca imborrable de los recuerdos. La angustia añoranza por lo que nuca fue, desgastan lo que queda de mí.

Que daría por regresar el tiempo y tener la ultima oportunidad de sacarle los labios con sólo un beso; ardiente y fugaz. Qué daría.

La Brisa que corre y entra por la ventana aún me trae el aroma; el efluvio; la esencia de María. He decidido cerrarla y sumirme en el humo de tabaco. Si la vecina vuelve a reclamar por el olor, fingiré que he muerto.

Desde que llegué aquí he recibido la visita de Victoria y de Marx, que a pesar de todo han tenido el valor para decirme lo que realmente pasó. Y yo, por fin tuve el valor para contarles todo, TODO lo que ocurrió con la mujer aquella. Su nombre he decidido no volver a mencionarlo ya que me deja un sabor amargo en los labios.

- Ella nunca quiso crearte ilusiones, dijo victoria un día. – Por lo menos eso- pretendió.

No puedo hacer otra cosa en este momento que esbozar una irónica sonrisa, y decirme “QUÉ IDIOTA FUI”, que fácil me dejé engañar.

Creo que el empezar a odiarla es el método más fácil de olvidarla, pero… no puedo. Ella es mi debilidad.

Un universo sin María es lo que desde hoy empezare a construir, un mundo corto, de apenas unos días. Eso espero. Si ella pudo superarlo, ¿Por qué yo no he de dejarlo todo atrás?

Los mareos ya no son frecuentes, es un estado crónico. No puedo estar sino postrado. No por la limitación de algún miembro, sino porque ya no me quedan fuerzas, más que para vomitar todo lo que Lewis trata de meterme a la boca. A pesar de todo esto, la muerte no llega, y hasta que esto pase, lamentablemente para mí, seguiré, y casi en contra de mi voluntad, amando a aquella.

De vez en cuando Victoria me trae noticias sobre ella, pero todas resultan estacas a mi despedazado corazón gracias a su “particular” sutileza para contar este tipo de cosas.

En fin. El loco aquí soy yo.

El gato Bernabé ha desaparecido, creo que en este mundo ya no está. La muerte llegó para él, me pregunto por que aún no para mí, o es que en uno de sus egoístas intentos María ha decidido pactar con la Parca para que no me lleve?

¿Qué estupideces digo? No puedo odiarla, es imposible.

He tenido que abrir la ventana, las hojas de estas memorias deben tener el aroma de mi amada, no la de mis cigarrillos. Sin embargo llueve, llueve sobre esa luna morena, como la piel de María, inmaculadamente bella.

Le escribí una carta pero nunca se la entregaré. Se la pasé a Victoria para que la leyera y me diera su opinión. Al principio me dijo que era un tanto injusto, pero una vez que escuchó mi versión de los hechos, insistió en que debía ponerle eso y más.

¿Cuánta agua deberá correr bajo el puente para olvidarla?¿Cuántas estrellas deberán morir para entonces?

Hoy, por la mañana vino Victoria. Me contó que María ya se había enterado completamente que yo había sido su salvador, que por fin había entendido el sacrificio que por ella hice. Quería que volviera, que sus sentimientos realmente eran verdaderos, incluso llegó a decir que me amaba.

-¿Pierre?,¿ves?, en realidad sí te quiere , dijo Victoria con una notoria esperanza en la voz.

-Ya lo había dicho antes, y resultó mentira, ¿Por qué he de creerle esta vez?¿ Por qué ha de ser diferente?

Todo estaba mejor así. María como bien había dicho en esa sala del hospital, estaba encaprichada, porque nadie la había tratado así antes, era algo como su juguete nuevo. Juguete que no dudó en romper. No, yo no me merecía seguir sufriendo por alguien como ella, aunque bien sabía que lo haría hasta el punto de mi expiración.

“Camino sin retorno”, ese podría ser un buen título para estas memorias, quizás, ese debiera ser. Ahora que me detengo a pensarlo mejor, el título de una obra debe tener o guardar relación con la misma, y como esta es una copia fiel de los últimos días de mi vida, debiera relacionarse con esta.

“Espera, aún no termino de amarte”.

Ese, ese es. De esta manera, quien leyera estos fragmentos puede optar libremente ponerse de uno de los dos bandos si es que le parece y desea. Si es el mío, gracias de antemano, si es el de María, por favor, venga y cuénteme por qué hizo lo que aquí acontece.

Las fuerzas ya me empiezan a flaquear más y más con cada tecla que presiono. La muerte está detrás, sobre mi cama, esperando para que durmamos juntos. Pero yo no he terminado de declamar mi afición por las causas perdidas.

Seguiré amando María desde el infierno, y la cuidaré por la eternidad completa , seguiré llorando sus penas, y también por sus alegrías.

Desfallezco…

Pero… Aún así moribundo y terco, espero en el deseo del que agoniza, que cuando me encuentre dentro de ese cajón oscuro, limitado por cuatro paredes frías, rígidas, eternas e infinitas, sea María quien, cual Beatriz a su amado Dante, con un dulce beso me cierre las puertas del infierno para fundirnos juntos en la inmensidad de nuestro cielo estrellado.

martes, 17 de marzo de 2009

Capítulo XVI : Desilusión

-Yo le daré mi sangre , doctor. Haré lo que sea por salvarla ,lo que sea.

-Está bien , que suerte tiene María de contar con amigos como usted -dijo el doctor-Espéreme aquí, que ya traigo todo lo necesario , y marchóse.

-¿Qué estaba hciendo?¿Qué estaba pasando? Me volví loco .Literalmente le estaba regalando mi vida a María. Mis sueños y anhelos de una vida junto a ella , nuestra felicidad , todo ; sólo por verla sonreír una vez más.A mí

Por el corredor pude distinguir la silueta del doctor tratante de María y otra que , aiunque todavía bizarra , me resultaba increíblemente familiar

-¿Qué?¿Marx? Aquí?-me dije a mí mismo

Lo que fuese a suceder no sería bueno .Lewis no podía entender que quisiera darle una segunda oportunidad a María a cambio de mi vida , y por muy enamorado que yo estuviera , él no iba a permitir que siguiera pensando con el estómago.-

-¡Pierre! , no puedo creer lo que vas a hacer , es tu vida , no lo ves? si le das sangre, no te quedará suficiente para tí . No quieres dejarla sola? Tan poco te importa su felicidad y tu vida?

Por un momento busqué encontrarle la razón , pero siempre he sido un terco , un obstinado , y más un orgulloso. La decisión estaba tomada y ya no había marcha atrás Mi locura salvaría a María

-Lewis Von Marx, quiero creer que lo que dices lo haces por verdadera preocupación , y no por demostrarte a tí mismo que tus conocimientos lo son todo.
Esta vez tu ''ciencia no va a poder con el amor que tengo dentro

-No es amor!!!! Son ansias absurdas por convertirte en mártir .¿Cómo crees que María se sentirá una vez que sepa que estando agónico , le diste lo que no tenías , tu sangre?

- No tiene por qué saberlo -dije mirando al suelo.

-¿Qué? ¿Otra mentira?¿En qué basas tu amor?.. ¿Qué no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha ?

-Sólo quiero que sea feliz

-La hipocresía jamás ha hecho feliz a nadie , Pierre , y es hora de que lo entiendas .Le has mentido , engañado, según tú , al ser el hombre más puro , perfecto e inmaculado que jamás has conocido .

-Es por su felicidad

- ¡¡Idiota!!, has lo que quieras -(y se fué balbuseando)-Por amor? Eso no es amor , es carencia de cordura.

Me quedé solo en medio de aquel pasillo lleno... ¿Qué iba a pasar ahora?

María , yo también te amo, pero creo que ese es el problema.Siempre sentí que yo la quize más de lo que ella a mí , que me importaba más de lo que yo a ella .¿Por qué no pude contentarme con su amistad? ¿Por qué tuve que ponerme a prueba a mí y a ella? .Nada de eso me importa en este momento . María dijo que me amaba, a mí!!!!!!! , es suficiente para estar seguro de todo.


El doctor ya volvía con los elementos necesarios para la transfusión.
Entramos en una sala vacía en dónde había una camilla .

-¿ y María?-le pregunté

-Está descansado ,¿ No creerás que iba a estar aquí o sí?

Me sentí torpe , absurdamente ansioso. Iba a morir y únicamente pensaba en ella . Por Dios , si no era amor aquello... ¿Qué era?

-Pierre me dijiste que era tu nombre ?-preguntó el doctor

-Sí-le respondí

-¿Estás seguro?

-Sí , claro , no era este momento para dudar

-Está bien, pero recuerda que después puedes sentirte un poco mareado y con náuseas


Después ... era verdad.Para mí ya no iba a haber un después. Aquií terminada la vía férrea , el fin del camino.

El doctr me inyectó la aguja , y un líquido rojo viscoso comenzó a emerger de mi piel por una sonda hasta un recipiente sellado.

Recordé mi infancia , la sangre derramada , el odio , la maldad.Pero en medio de todas las tinieblas el recuedo e María es imperecedero.

-Te amo María , Te Amo. No encuentro las palabras para definir lo hermosa y perfecta que eres cuando caminas , cuando hablas , cuando juegas ingenuamente con tu cabello ; todo en mí se estremece , te amo ,y te quiero feliz.

La visión comenzó a nublarseme y me sentía cada vez más y más liviano.

No sé por qué la gente le teme tanto a la muerte , esto no esá tan mal -me dije a mí mismo-si he de aarepentirme de algo , será el no haber amado más a María y el no tener más que la vida para darle.

Mis ojos terminaron de curarse.

Por un instante muy pequeño dudé de María . La ví sólo como a una más. Si mi sombrero no hubiera caído a sus pies , quizás habría aterrizado a los pies de un árbol o en otro lugar.Sentí miedo de que no fuera lo que creía , temí a mis propias fantasías e idealizaciones .Pero sólo fué un momento...

Sentí voces a mi alrededor y manos heladas que trataban de despertarme . Mis ojos , añun pesados , traslucían la luz del sol.

-Sol?-me dije- ¿ No estoy muerto?.

-¿Pierre ? ¿Despertaste?
Era el doctor

-Doctor.. yo....¿Estoy vivo? ... digo... en realidad.

-Pero Pierre, ¿Por qué habrías de estarlo?. Has dormido casi 5 horas ,¿ Cómo te sientes?

-Bien , pero yo creí que... olvídelo.¿Cómo está María?


El doctor me dijo que la transfusión había resultado la mar de bien, y que en esos momentos María estaba en compañía de una amiga.
Victoria-pensé dibujando una sonrisa

Me paré no sin esfuerzo , estaba mareadísimo y me sentía caer, pero iba a ver su rostro nuevamente .¿Qué importaba el resto?

Me dirigí a la puerta de su habitacón , cuando por ella ví salir a Victoria , con los ojos enrojecidos por el llanto.

-Victoria...¿ Estás bien?

- Pierre-me dijo en medio de un sollozo-Perdóname Pierre, pero es lo mejor-y me abrazó.-

¿Qué ocurría? Un brote de ardiente desesperación instintiva me impidió quedarme ahí

No golpeé la puerta , sólo le abrí rápido y sin protocolo.Ahí , tendida sobre la cama estaba María , con la mirada caída , sus mejillas mojadas y sus puños apretados , apunto de estallar.

-María-le dije tocándole el brazo-¿Estás bien?

Por un segundo , quizás menos , creí que María había dicho lo que hasta hoy no he querido creer. Todo en mi cabeza giraba sin orden ni dirección .Esa no era mi realidad

-¿Cómo te encuentras?

-¡Qué te calles!-me gritó-.Sus ojos comenzaron a llorar

-0María , me estas asustando , ¿Qué ocurre?-le pregunté angustiado.

-¿Que qué me pasa? ¿Cuándo pensabas decírmelo , ah?¿Qué estabas esperando?

-No sé de que me hablas , amor

-¿Cómo tienes el descaro , la petulancia y la inconciencia de decirme eso , Pierre?
¿Por qué no me dijiste que te ibas a morir?

El tiempo se paró y todo en mi cabeza aterrizó de golpe. El desorden de pronto , calzó perfecto en cada uno de los lugares predeterminados enmi mente. María lo sabía todo , y no habían sido otros que Lewis y Victoria quiénes le abían dicho de mi enfermedad a María,pero...¿Cuánto exactamente era lo que sabía?

-María, ¿Qué sabes exactamente ?-le pregunté casi con la voz quebrada.

-Que estás enfermo , que te estás muriendo , que la causa de tus dolores era el hecho de estar conmigo; que yo soy lo que te ha estado matando

-María , no , no es cierto, es una confusión....

-DEJA DE MENTIR Pierre!! , ocultar información también es una manera de mentir. Dijiste que harías lo que fuera por mí , y yo te pedí que te quedaras -las lágrimas caían sin cesar de su rostro

-Pero he cumplido , no?-le dije

-Es que no entiendes ... ¿A qué costo?

-María , al parecer la única que no entiende nada eres tú . No te has dado cuenta lo bien que me hace estar cerca tuy0;Yo te amo , y tú... tú también me amas.

Silencio....


-No , Pierre -dijo María . Esa noche hablé sin pensar , estaba muy confundida . Nadie en el mundo me había tratado nunca de esa forma .Te lo iba a decir , pero justo tuve este accidente.
No creo que haya podido sentir algo así por alguien como tú , tan vil y despreciable.Yo te amé

-No , María , tú misma lo acabas de decir ; tú nunca me amaste , ni siquiera un ápice de lo que yo a tí.

-Pero ... me mentiste. Yo en realidad me estaba empezandoa enamorar perdidamente de tí ...¿Es que nunca lo notaste ?

-María , no quería decirte ,no quería verte sufrir.

-Es tarde. Quiero que te vayas.No deseo volver a verte nunca jamás no esta vida ni en la otra.
Te vas Pierre; desaparece.

No pude hacer otra cosa que cumplir mi promesa

-Está bien, lo que tú quieras.

Salí de la habitación y me quede afuera , quizás esperando que todo no fuera más que una terrible pesadilla.

El doctor me dirigió una sonrisa y luego entró.

-María ,¿Cómo te sientes?.

-Bien , doc;gracias-respondió ella.

-Me alegro. ¿Necesitas algo?

-Sí , me gustaría conocer quién donó la sangre , si es que es posible.

-¿Cómo?- dijo él - ¿No lo viste? Si acaba de salir de aquí!....






Edited by Panxurri :)

viernes, 6 de marzo de 2009

Capitulo XIII: Sangre.

A pesar de todo, de toda esta maldita oscuridad y penuria, a pesar de que mi voluntad ahora estaba totalmente obsoleta y a merced del destino, aún asi y casi burlescamente había un rayo de luz y de esperanza. una ventana egoista donde el único que podía entrar por ahi era yo.
Vida, si era la opción de Seguir viviendo, pero a qué costo?
Si estar con María me conduciría a una muerte segura, que ocurriría si no estaba con ella?
mi mente estaba demaciado nublada como para seguir atormentandome con esto. era imposible que ahora, que justo ahora. era que dios se había olvidado de mi?
ahora en que refugiado de mis propios recuerdos y viendo todo desde una distancia avalada por el tiempo, pienso en que nunca había dejado entrar a ese ser superior que dicen algunos que existe y hace milagros, era natural que se olvidara de quien no reconociera su omnipotencia. pero ahora es demaciado tarde para cambiar las cosas.

mi realidad, era mi tortura. bendita realidad junto a Maaría, quien pensaría que la vida aún me tenía sorpresas.

Lewis, hizo bastante incapie los días siguientes a cuando me dijo lo de mi enfermedad. decia que no me iba a dejar en paz hasta que se hubiese asegurado de que yo iba a hacer lo que fuera mas conveniente para mi y solo para mi. pero como decía él, yo no estaba pensando con la cabeza, sino como decía Victoria, con el estómago.

María no se había aparecido en días. paracia como si la tierra se la hubiese tragado, como si ya definitivamente la hubiera raptado la luna y yo, yo sufría con cada segundo de su ausencia.
La idea de alejarme para siempre de mi bien amada mujer me consumía mas que cualquier dolor y eso, solo conseguía empeorar mi situación, pero que podía hacer, estaba entre la espada y la pared. surgió ante mi vista el siguiente enigma: si me quedo aquí moriré, pero habre estado con maría hasta que mi respiracion se halla extinguido en medio del silencio, si me voy me llevare el recuierdo infinito de maría pero sere un muerto en vida, sin posibilidad de volver a ser feliz, tal como lo soy ahora. solo quería desaparecer. esto definitivamente no podía estar pasandome a mi. NO A MI!.

Dos semanas más tarde desde la última visita de Marx, mandé a María una nta con victoria pidiendole que viniera por que tenia que contarle algo de suma importancia.
realmente hubiera dado todo por no tener que hacerlo... pero que otro recurso me quedaba... era ella el bien mayor, y yo tenia la responsabilidad de velar por su bien estar.

María tímidamente se asomo por la puerta de mi habitación y de ahi, todo fue un contrareloj dentro de mi. mi sangre corria como nunca antes, era el reencuantro despues de la abstinencia y no sabi que esperar incluso de mi.

- pierre, no puedo quedarme mucho tiempo en verdad no puedo, pero de pronto y al recibir el mensaje de victoria senti que ya no podia estra mas tiempo sin ti.
María casi no respiraba para hablar.- Pierre, escuchame, la última vez que nos vismos te dije que te quería, cierto?

- si, le respondi.
- pues te mentí, no era cierto.

el alma se me vino al piso

- la verdad es que...- dijo ella- TE AMO pierre, te amo, te amo, te amo.

La vi mas bella que nunca, y la bese como si fuera la ultima ves que la viera con vida. hasta que mis labios desaparecieran.

- esta vez no te dejare ir, le dije, no esta vez.

A la mañana siguiente, desperté con una angustia terrible a pesar de los sentimientos tan belos de la tarde anterior. algo iba a pasar lo presentía. pero nada bueno sería.
trate toda la mañana de olvidar ese sentimiento hasta que llego Manuel y me dijo lo que para entonces toda la ciudad comentaba.

- pierre, quiere que no te alteres y conserves la calma cuando te diga esto... pero Maria tubo un accidente y esta grave en el hospital.

-QUUUUUUUUEEEEEEEE!!!!!!????????, grite. llevame ahi de inmediato le exigi,.
- lewis me dijo que estas enfermo no te puedes exponer a eso...
- llevame o ire solo de todas formas.

Cuando llegamos al hospital, de inmediato me acerqué a recepcion a preguntar por la salud de Maria, y al rato llegó el doctor.

- es usted pariente de la señorita María Mounier, pregunto.
- si, lo ssoy, como esta maria doctor, le pregunte desesperado.
- señor sigame pero tendra que ser fuerte.

entramos en una sala muy lugubre donde encima de una cama insalubre descansaba y moria María.

- esta mañana, comenzo el donctor, cruzo la calle aparentemente desprevenida y un coche la pasó por encima. perdio mucha sangre, y la unica forma de salvarla es haciendole una tranfusion. desgraciasdamente en esta ciudad creen que estos procedimientos, son anti eticos y atentan contra la moral cristiana pero de no ser asi, Maria se muere.

" el bien mayor, debo proteger al bien mayor"

- doctor, para ser donante hay que tener algun requerimiento especial?, pregunte
- solo no tener problemas con el alcohol, ni problemas en la sangre.
- como problemas con la sangre?, le dije
- resulta que hay algunas personas que tienen menos sangre que otras por distintas patologías, esas personas no pueden ser donantes por que podrian quedar realmente mal incluso pueden llegar a morir

" el bien mayor, el bien mayor"

- doctor, yo quiero salvar a maria. mi cuerpo es para salvar el suyo.


¿ que import si por amor moria? no lo haria de todos modos?


AGRADECIMIENTOS: primero que todo a la k-co que siempre me ha apoyado y te voy a regalar un ejemplar cuando imprima esto y a maria que cada vez vuelve mas loco a pierre.

chau

lunes, 23 de febrero de 2009

Cap. XII: Revelaciones.

la muerte juega macabramente conmigo. un día viene y al otro se va, para regresar en el momento menos esperado. en ese instante sin embargo, no sabía que era ella, disfrasada de amor, quien tocaba a mi puerta para no dejarme escapar.

desperté bastante desconcertado, no sabía donde estaba. cuando abri mis ojos, no sin su cuota de esfuerzo, esperaba ver la pilas de cajas que adornaban las paredes de me habitacion y el desorden cotidiano, pero en lugar de eso me encontré en una pieza muy limpia e iluminada, y sólo me tomó unos minutos reconocerla; marx me había llevado a la casa de Victoria. Ahora que lo pienso no pudo haber sido de otra manera: mi casa era insalubre, Marx viví en una posada y en el hospital, aparte de que quedaba casi al otro lado de la ciudad, no rtenía los requerimientos necesarios para atenderme.

la habitació era muy amplia y con un gran ventanal, pero para cuando abrí mis ojos nuevamente, en lugar del sol, yacía flotando hermosa la luna llena.
Al rededor de la cama, había una alfombra que toda la vida había capturado mi atención y divertimento, no por su forma ni por su colorido, sino por su textura tan extravagante.
advertí que victoria había dejado la vitrola sonando, quizás para que no me sintiera tan solo si despertaba en medio de la noche.
pero... no me sentía sólo y dudaba que fuera por el efecto de la música.
Desvié la vista hacia un sombrío rincón en la habitación y no cupe dentro de mi propia emoción al ver su rostro incidentado por un haz de luz emergente de la luna. lloraba.

Tenía mucha sed, la gargante me picaba y el aire comenzaba a faltarme, pero en mis ansias de tomar el vaso a tientas en la oscuridad, terminé por derramar toda el agua sobre la felpuda alfombra.

- Pierre!!!!!!, dijo María corriendo a mis pálidos brazos, que alegria que estes despierto.
me limite a sonreirle. ¿ qué estaba pasando, es que solo muerto mis sueños pueden cumplirse?
la tibia mano de maría sobre mi rostro me hizo cambiar de parecer estaba vivo, mas vivo que nunca y lo que era aún mas extraño, no quería dejar de estarlo.

- Hable con tu doctor, empezó ella, y me dijo que mañana estaria aqui con los re3sultados definitivos ya que los otros... no se parece que no servían....
- María, le dije interrumpiendola tapandole suavemente la boca con un dedo, ¿ por qué estás llorando?
- no lo se, dijo mientras le acraiciaba el rostro, quizas es miedo a perderte.

yo sabía que en realidad no era eso.

- a perderme? pero si aqui estoy, no recuerdas que te prometí no dejarte?. nada malo me va a pasar ni a ti, conmigo nada malo te va a pasar. ¿ puedes sentirlo?, le dije mientras ella rodeabame la cintura para ponerse junto a mi.
- si, lo siento y te creo. como te sientes pierre???, preguntó ella.
- contigo aqui, de mil maravillas.

y me abrazó de nuevo.

no sé exactamente cuanto tiempo nos quedamos asi, hablando de todo y de nada a la vez, disfrutando el uno del otro, como si la luna no fuera a irse jamás.
la canción del tocadiscos se repetía una y otra vez, pero parecia no importarnos.

- María, le dije, aún me debes algo
- lo sé, repondió, no lo he olvidado, has cumplido bien tu promesa.
- y por qué no vienes asaldar la deuda?
- quizas estoy esperando a que alguien venga a cobrarme, respondió ella.
- ah mi ovejita, qué tan malvada puedes llegar a ser.
-mmm..., pensó, muy mala.
- ya veo, tendré que ponerte a pueba, le dije.
- entonces... pruébame.

tomé distancias pero sin separerme de ella.
- María, María, mi temor más grande es que no sea capaz de dejarte ir, no puedo ser tan irresponsable e inconciente.
- pero yo si...

y antes de que puediera decir o hacer algo para retenerla, sus labios yacían junto a los míos en un profundo, cálido y eterno beso.

estaba absuelto, ahora si podia empezar a ser feliz.

- Ay, me quejé.
- estas bien? pregunto alarmada María, te hice daño?
¿ COMO ERA POSIBLE QUE FUERA ELLA LA QUE ME ESTUVIESE HACIENDO ESA PREGUNTA AMI?

- no, no es nada, le respondí
- Pierre, dijo apartandose, es mejor que me vaya, no es bueno que te desveles en tu estado.

Me quedé mudo al escucharla, era claro que estab huyendo de pero... por qué?

Ahora en este momento en que escribo estas líneas lo comprendo perfectamente: no era ella quien estuviera diferente, María nunca fue como yo la ideali´ce, no era ella la que estuviera cambiando, siempre fue asi, y solo recien ahora lo venía a comprender.

Ahí me quedé, con los ojos abiertos, pensando en cosas que ya no recuerdo, levtando por las nuves y sobre nuestra única testigo: la luna.

la puerta sonó temprano por la mañana, pero no me hube levantado cuando entró Victoria con una sonrisa cómplice en la cara.

- Aqui esta tu desayuno, dijo ella, como pasate la noche?la picardía era ovia en sus ojos.
- muy bien, gracias. la musica me ayudo mucho, le dije al tiempo que borraba de su cara esa sonrisa tan absurda.
- AH!! antes de que lo olvide, tuamigo lewis, está en el vestíbulo, quieres que lo haga pasar ahora o luego de comas algo?
- No, no hazlo pasar, le dije,- debe traer los resultados de mis exámenes.

cuando Lewis entró a la habitación, su cara notaba preocupación, pero eso era normal. la mision delos doctores es estar preocupados. pero en cuanto me habló y preguntó como había pasado la noche, pude advertir el grado de aflicción y de tristeza que tenía su voz.

- Pierre, amigo, dijo él, traje los análisis.
- Y qué dicen, dime pronto.
La voz de Lewis Van Marx se queró y las lágrimas imprudentes brotaron con alevosía de sus ojos, mientras yo no comprendía.

- Van? que ocurre?, es sobre ... mis examenes?
Lewis asintió con la cabeza a medida que la calma y la etiqueta retormaban a él.

- Pierre, recuerdas cuando te dije que evitaras las situaciones donde estuvieras expuesto a mucha presión?, pregunto él.
- No entiendo que tiene eso que ver con...
- RESPÓNDEME!, gritó, es importante. Lo recuerdas?
- Si, sí, le respondí.
- y... seguiste mi consejo?
pensé un momento ¿ que realción tenía todo esto?

- más o menos, le dije cuando la respuesta en realidad era un rotundo NO.

lewis me entregó un sobre con los resultados de mis examenes, pero por más que me esfrce no los entendí.

- Escucha bien pierre, por que no lo voy a repetir de nuevo. esto es muy serio. Tienes una enfermedad muy rara y muy grave, creo que es producto de tu malformación encéfalo- craneal. tienes una deficiencia en tu sistema linfático, específicamente en la producción de tus linfocitos A y B. Al estar sometido a situaciones de mucha presion o bien psicodolor- somatizado, tu cerebro involuntariamente manda una órden de apoptosis a las pocas células sanguíneas que te quedan. En conclusion: te estas quedando sin sangre y una transfusion no es una opcion, tu tipo sanguineo es casi único. Pierre, amigo, te estas muriendo. esos dolores que sentias en el pecho, no era amor, no. ojala hubiera sido eso. Era tu corazn que no podía bombear suficiente sangre.
Pierre, tu sabes lo que tienes que hacer para sobrevivir, deja a María.

Morir? eso era lo que en verdad estaba sucediendo? la muerte definitivamente estaba llamando a mi puerta esta vez.

- No lo haré, dije medio poseído.
- pero Amigo...
- NO, NO AHORA QUE POR FIN COMIENZO A SER FELIZ CON LA MUJER QUE AMO, LE GRITÉ.
- y ella te ama? estás seguro de eso? crees que va a estar al lado de unmoribundo? eso no sería amor, no. seria lastima. por favor recapasita.
las lágrimas comenzaron a aperecr en emis mejillas.

- No hay por que decirle a María, ella nunca lo sabrá.
- Se ve que eres egoísta, suponiendo que en verdad ella te ame... cuando mueras, la vas a dejar solo? sufriendo? Nunca pensé que fueras así pierre.

ya no me podía contener. La vida no me había dado una segunda oportunidad, si no la opción de despedirme del mundo.

Cap. XI: Recuerdos

No sé porqué razón todos mis planes quedan en nada cuando la veo. por más que los ensayo una y otra vez frente al espejo y me convenso de llevarlos a cabo de una manera, cuando la veo... todo queda en nada.

Accedí a la petición de María, muy a regañadientes y bajo la mirada inquisidora de victoria. Tenía firme certeza de que este era el momento propicio para irme y acabar con el recuerdo de maría. Pero un drogadicto no puede dejar su droga sólo con querer. No puede.

Soy un cobarde, lo reconosco. no había alcanzado a fijar la fecha de nuestro encuentro cuando ya tenía todas mis pertenencias empacadas, y selladas en cajas impenetrables a los arrebatos e instintos de mi corazón. Era la mejor decision; después de todo mis pecados estaban siendo cobrados.

Antes de llegar a esta ciudad, era una persona ( si es que se me pude clasificar así), completamente diferente a lo que ahora soy, o por lo menos eso quiero creer, ya que en mi frente está marcada la huella de mi pasado asesino.
sin patria, sin ley, sin más valores que una pequeña consideración por mi familia, con excepción a eso... NADA.
Matar, con el tiempo se convirtió en un placer sublime, y he de reconocer que muchas veces influía en ello el divertimento la ociosidad. Destruía vidas por diversión con engaños y mentiras, unicamente para obtener mi bjetivo para luego... eliminarlo sin piedad.
Aquel día cuando encontre a mi famlia muerta, no me exrtañó en un primer moment que yo los hubiera matado, era algo que seguro ubiera hecho por un buen fajo de billetes, pero recorde que no había sido yo el responsabe de tal masacre, sino esos perros de los militares. de todos modesta pequeña consideración por la vida, ya no existía.
Ahora,en cambio, ni yo mismo puedo perdonarme por querer en un principio, acercarme a ella sólo para dañarla, con alevosía y premeditación, como objeto único demostrarme a mi mismo lo fácil que sería desgraciarle la vida.
afortunadamente cambié a tiempo y casi de milagro mis pérfidos planes, pero ¿ como tener la certeza de que jamas llegaré a ejecutarlos?
mejor era dejar todo antes de que maría rompiera la ilusión de caballero que tenía de mi.
definitivamente no dudaba en que iba a sifrir pero ¿ acaso no sufriría más si el motivo de llanto de mi amada fuera mi culpa?. tenía que pensar en el bien mayor, el cual yo jamás sería.
resignación al presente por que ya de nada sirve llorar.
La puerta sonó.

- Dime que esto no es cierto, dime que no, dijo maría entrando.
- maría, vete por favor.
- te ibas a marchar sin decirme adiós, ni nada? creí que teníamos algo de qué hablar.
- me iba a ir de todos modos, que importa si hablamos o no, esta claro que no llegaremos a un punto convergente, le dije tratanto de conservar la calma.
- pero pierre... no te vayas... yo, yo... te necesito.
- y qué crees que me pasa a mi por dentro cuando estoy contigo?, empecé ya perdiendo el control, ah? crees que son sólo maripositas absurdas y payasadas asi? pues no. si tu me necesitas e insistes en acercarte entiende que no puedes esperar que un león teniendo un trozo de carne frenca delante suyo no se lo coma. te has vuelto todo en mi vida María, por favor, ahora asume las consecuencias de tus actos.
- entonces, si en verdad eso es lo que quieres, dijo alzando la voz, me voy.

en ese momento sentí un gran mareo y por desgracias María lo notó.

- pierre? estás bien? ven aqui, con cuidad, siéntate, dijo ella olvidando su amenaza.- Pierre, no me dejos tu tambien te haz vuelto muy importante para mí.
- Pero no me amas?, no me deseas como yo a ti, le respondí.

silencio.

- no, no te amo de esa forma, pero si te quiero mucho como amigo.
- entonces?para qué hablar?. no cabe dentro de mi más amor ni locura. quiero estar contigo a cada momento. quiero protegerte porque sé que tú también quieres que te cuide.
- si, es cierto, dijo media ruborizada, por eso y otras razones no quiero que te vayas, quédate aquí, conmigo.
Ay, maría, porqué todo debe ser asi de complicado.
- no sé, me respondió, siempre he sido una terca.
- frágil y delicada, pero quieres hacer todo como tú quieres, señalé con una sonrisa. eres mi oveja descarriada.
- y tu el lobo? que solo quiere comérsela.
- sí, pero a besos, pero es tan sagrada la oveja para el lobo que es capaz de renuncias a sí mismo por la felicidad de esta.
- sabes? la oveja se puede transformar en lobo si alguien te llegara a hacer daño, dijo maría.
- no te preocupes, yo soy de acero, la unica persona con las facultades para hacerme dañe está aquí, frente ami, y es dueña absoluta de todo mi ser y espíritu. soy capaz de hacer lo que sea por tí.
- me estás regalando el poder de ejerces sobre ti un control ilimitado?, preguntó sorprendida ella.
María río.

- esta bien, dijo, lo probaré entonces, te voy a pedir una cosa.
- no pidas, ordena, le acleré.
te pedire... que no te vayas. quédate conmigo. quien sabe si quizas después te de una sorpresa.
- entonces, le dije, esa sorpresa me la empiezas a deber desde ahra.

nuestras miradas se acercaron.
de pronto sentí una estaca atravesandome el pecho. de ahi todo se tornó bizarro. María gritaba por un médico. ocuridad. despues llegó lewis y el rostro mojado de maria se ocultó tras la puerta de mi habitación.

mi enfermedad y mi locura eran incurables, lo sé bien ahora, pero estab dispuesto a soportarla, despues de todo yo mismo y consientemente la había agravado.
idealicé a maría hasta el punto de compararla con dios e incluso llegué a posarlo sobre él.
creí cosas que yo había inventado y creí sobre ella. no sé si es malo, pero me ayudó a ser feliz. por pocos instantes pero feliz.

martes, 10 de febrero de 2009

Declaracion ( X )

La ilusion de poder alcanzar todos nuestros sueños es lo que la mayoría de las veces nos impulsa a seguir a donde queramos ir. eso da esperanza al ser que vive y cree.
en mi caso no es necesariamente hacia adelantre o hacia atras. Descubrí que me había estancado. Todo en mi se había estancado.

encontre un metodo para hacer que el presente, que el tic-tac del reloj pasara más deprisa: pensar.
pero no en cualquier cosa, sino pensar en el futuro. imaginar cuan mejor van a estar las cosas, aunque sea mentira. soy de la opinión de que la verdad,. muchas veces no va de la mano con lo correcto y que una mentira nos puede librar de 100 amargos años de soledad.

mi mentira era maría, aunque mi situacion ya se había vuelto un nudo imposible de desatar era feliz. yo podía disfrutar de su compañia y amistad y ella no sospechaba nada.

las lágrimas corren por mis mejillas al leer estas lineas.
mi problema era mucho mayor de lo que yo realmente queria admitir, por que si estaba con maría sentía un dolor tan grande en el pecho indescriptible, pero este se volvia aun mayor cuando no estaba con ella.

un día no muy lejano a estos pensamientos, recibi la vosita de victoria. su cara reflejaba que traia noticias pero.. que clase de noticias.
resumiendo, me conto que el tipo aquell, despues de haber ilusionado a maría, le dijo que en realidad no sentia nada por ella, que solo estaba confundido, rompiéndole el corazón.
María claro, estpoicamente le hizo entender que todo estaba bien y tan amigoa como siempre, pero yo que conocia a maria de una perspectiva que nadie mas lo hacia sabia que estaba triste y yo no iba a permitir que ELLA estuviera triste.
Victoria sin embargo, me insistió en que esta era mi oprtunidad.

- mi oportunidad?, me pregunte a mi mismo, pero de que demonios esta hablando, ni siquyiera yo mismo creo que tengo oportunidades reales con maria y ella aqui diciendo estas estupideces.
finalmente le dije: de que estas hablando?, aunque yo sabia mjy bien a lo que se estaba refiriendo.

- sabes muy bien de lo que te estoy hablando, no te hagas el idiota, me dijo como si puediera leerme la mente, ademas, esa actitud esquiva con maria no te esta favoreciebdo en nada, te aconsejo que dejes ese ineficas plan de alejarte de elle e intentes lo que te propongo.

acepte, con muchas dudas y sin saber bien como iba a terminar esto, acepte.

unas horas mas tare de la visita de victoria, comenzo a llover a cántaros. el lomo del gato estab erizado por el retumbar de los ventanales con cada trueno. me sente frente a lña maquina de escribir y comencé a redactar la carta de amor más hermosa que alguien , en este mundo o en el otro, haya escrito jamás.
en aquella misiva le confesaba mi amor a María desde casi el preimer momento en que la vi, lo feliz que soy disfrutando de su conpañia y el dolor que me provocaba tenerla cerca y la agonia que sentia cuando estaba lejos. sin embargo decidi que aquella declaracion no seria jamas entregada, asi que la guarde en un lugar del que yo suponia que jamas saldría.

no se que hora habran sido pero un fuerte y urgente golpeteo en la puerta me desperto de mis sueños. esta ves si tube tiempo de asearme y peinarme antes de abrir la puerta. Era Ella.

- tengo que hablar contigo, dijo pasando rápidamente dentro de la habitación.

DOLOR, dolor de nuevo.
- María sabes? no es un buen momento, le dije algo nervioso y enfadado.
-PIERRE!

me congelé. aquella conversacion fue la mas dura que he tenido en toda mi vida y hubiera dado lo que fuera por no haberla tenida jamas.

- María rapido si?
maria bajo la mirada y dudo.

- es que no encuentro las palabras
- bueno entonces te dejo sola para que las busques...
-Pierre!!!!!, gritó, QUIRO SABER QUE SIENTES

No recuerdo si despues de so mi corazon volvió a latir. la respiracion se me cortó, mis ojos se abrieron de par en par.
- no creo que sea ni el momento ni el lugar para hablar de esto., con permiso.
- soy yo verdad?, dijo sujetandome fuertemente del brazo.
- no maria, es solo que no entenderias.
- entender que? que me dejas sola sin un motivo aparente
-yo? dejarte sola?, se ve que no solo nmo has entendido nada si no que tampoco has visto nada de nada.
- entonces explicame por qué ya no quieres estar cerca de mi.
- no hay nada que esplicar, solo que es mejor para ti que yo me aleje, antes de que te haga daño a ti o a los seres que amas. no podría aguantarlo, tan solo la duda de si lo llegare a hacer me mata. TE AMO DEMACIADO PARA TAN SOLO INTENTARLO. no lo ves? te prometo, te juro, que algun día te lo explicare todo.

esa noche llovió con mas furia y frenesí que nunca. me puse mi abrigo y sali con la carta de maria en la manmo.

ana semana más tarde recibi una carta de respuesta. en ella maria me pedia que nos viéramos ya que no podíamos seguir así toda la vida, sin hablarnos, ignorándonos mutuamente, sufriendo en silencio.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Si algo pasara... IX

poco a poco comenzé a abrir los ojos. Sentía como si un camion me hubiera pasado por encima. tenía sed. creía que mis ojs estaban a punto de estallar como 2 bombas llenas de sangre.

Mi barba no estaba como la ultima vez que la vi en el espejo, ahora estaba crecida, sucia, desaliñada, como todo en mi.
la puerta sonó.
no me fije en las precaias condiciones de etiqueta en las que me encontraba, solo y automaticamente abri la puerta.
era Rosa, la administradora. note que le hacía unas señas a un par de`personas que se acercarn aprsuradas. la imáen se ornó borrosa, el sonido se acopló, mi espalda choco contra una supeficie helada y plana. de ahi, todo se volvió negro.
siempe creí que uno podía luchar po lo que creia justo. por lo verdadero. por las convicciones que rigen nuestra vida, y en caso de o poder lograr nuestro objetivo paulatinamente planeamos otro, pero qie esta vez si podamos alcanzar.
los pensamientos o analogías que yo hacía con respecto a la muerte eran cada vez mas frecuentes, incluso aumentaban su recurrencia e intensidad con maria cerca. no es para nada contradictorio, ya que cada vez que estaba con ella era el momento perfecto para morir.
desperté por un agudo dolor en mi brazo.
- Pierre, me escuchas Pierre????
como no econocer esa voz, como no hacerlo si mis oidos y todo mi ser vivian para ello? era maría su voz era apenas un hilo en medio del silencio de mi habitación.
- pierre, por favor despierta, y la voz de maria se quebró. aquella era la primera vez que ella lloraba en mi presencia, y era por mi culpa.
poco a poco comence a abrir los ojos y se fijaron en mi bazo. 3 agujan atravesaban mi piel extrayendo un liquido viscoso rojo. sentia que mi aspecto era horrible.
maria estaba l otro lado de la habitación con ambas manos en la boca, llorando.
yo no entendía nada. por que estaba llorando ella, porque el doctoctor estaba ahi y cuanto tiempo había estado dormido, que habis pasado?
el doctor colocose junto a maria y le dijo que por favor saliera de la habitacion, para poder conversar ma intimamente con el paciente.
- maria, no por favor, quedate, trate de gritar, pero el espacio aplaco mis intentos.
sentia un calor muy fuerte dentro de mi, que subía a mi cabeza amenazandola con hacerla estallar.
- Pierre, tengo que hablarte, dijo el doctor. hace 3 dias que duermes sin desperar, ni siquiera para tomar agua ni ir al baño. necesito saber que pasa.
- realmente, dije sentandome en la cama, yo te queria hacer la misma pregunta. de prento despierto, con aspecto de haber estdo perdido en la selva por añosy al instante siguiente me desplomo crees que tengo idea de lo que esta pasando?
- mira pierre, soy tu doctor desde hace años, pero mas que eso soy tu amigo desde siempre, por eso es preciso que me cuentes si te has sentido extraño o son tus dolencias cotidianas.
- mas o menos es eso, Van, dolores en el pecho en la cabeza, falta de ánimo y fuerza, vomito y ahora ultimo desmayos y estados catatonicos.
- esta bien, de cualquier modo me llevo estas muestras y volvere dentro de 2 a 3 dias con una respuesta mas concreta. por lo pronto no te expongas a situaciones estresantes o de mucha presion esta bien?
- Marx!, ya estoy bastante grande como para cuidarme yo solo no crees?
- por eso mismo te lo digo.
y tas eso salió de la habitación.
era cierto. yo no gozaba de una salud estupenda, pero tan poco era un inerme y flamélico. hacia algumos años que me habian detectado una enfermedad neuronal, donde una arteria encargada de irrigar al cerebro, en especial el área frontal, trabajaba en forma defectuosa, lo que me provocaba entre otras cosas mareos y desmayos.
Louis Van Marx, era mi medico hacía años, escapamos juntos de la guerra, pero por una de mis descompensaciones nos conocimos en el tren. a pesar de nuestra larga amistad, aún no ,me animaba a contarle sobre maría.

jueves, 22 de enero de 2009

Ahora que ya no duele tanto.

Amaba a otro. Su tierno corazón era de otro, y yo, yo simplemente me habia convertido en su confidente y hasta entonces, amigo.
Amigo. dios, debería estar feliz, pero el dolor se agudizaba.

Nunca me he considerado, masoquista, ni cosas por el estilo, aunque muchas personas han calificado mi personalidad de ese modo, quizas por mi modo apasionado de ver las cosas o de actuar. pero este dolor, mas calante que cualquier otro, era distinto, era el precio que tenia que pagar para estar con maria, del modo que fuera, pero cerca.

cada vez María abría màs y màs su corazòn conmigo, situaciòn que a mi me llenaba de satisfacciòn, pero ubiera dado lo que fuera por...

día tras día la veía sufrir por ese amor que no merecía sus lágrimas pero ¿ qué podía decirle yo?, " María olvidalo, y mírame a mi, que estoy rendido a tus pies y dispuesto a todo por tu amor", definitivamente no. Mi estrategia no era asi, y aunque hirierame sin saberlo, estaba ganando terreno, más y más con cada herida.

ahora, sabía lo que sentía maría, lo que soñaba, sin quererlo me había ganado su confianza, su afecto, su amistad. con cada consejo que yo le daba, un calor casi reconfortante se esparcia dentro de mi, yo estaba ayudando a la mujer por la cual hubiese dejado todo cuanto poseia, a conquistar a su amor, y ella no sospechaba nada. ni un atisbo de mi amor por ella.

solo Victoria sabe cuanto lloré. Sólo ella, sabe cuantos esfuerzos realicé para mantenerme vivo a pesar de que todo se venía en contra. fue ella la que día a día, me proporcionaba esa valiosa información, la cual sin saberlo María, hacía que sintiera que la comprendía, como sólo un verdadero AMIGO podría hacerlo.

- Pierre, empezó Victoria, tengo que decirte algo que no te va a gustar.

Se me heló la sangre. no encuentro otra manera de imprimir ese sentimiento en el papel. el corazón se me paró. dudé que volviera a latir de nuevo.

- Ah Victoria, no seas exagerada por favor. Dime, de qué se trata, le respondí aparentando la mayor calma del mundo.

- Es sobre María. Sobre María y tú. Pierre, esto ya no puede seguir, te hace mal. Ya no eres el mismo.

- Claro que ya no soy el mismo, dije como las palabras no tuvieran filtro en mi boca, claro que he cambiado. Por ella. Ahora tengo ganas y razones por las cuales vivir, ¿ es que no lo alcanzas a entender?, el amor tocó a mi puerta. A mi vida llegó un ángel maravilloso, a la mía. Un don NADIE, claro que he cambiado. ahora soy feliz.

Las lágrimas ya habían comenzado a asomarse en mis ojos enamorados. Victoria, estaba de pie, intachable, casi estática, sin gesticualción en la cara mas que amor a quien yace por una causa perdida. No había lágrimas en ninguna parte de su cuerpo. Ella nunca lloraba.

- Pierre, nadie en este mundo quiere más que yo, que María y tú estén juntos, porque se merecen el uno al otro, pero entiende que eso nunca va a pasar, entiéndelo de una buena vez.

- Qúe, acaso ahora estás celosa. por favor Victoria, no seas tan egoís....

- Le dijo que lo iba a pensar imbécil, me grito a modo de interrupción Victoria, el tipo ese va a pensar si acepta a María.

Dejé de respirar

- Ayer, cuando se separaron en el parque, María tenía una cita con " su amado," para conversar de no se que cosa. el punto está en que María, no se aguantó las ganas, además siempre apoyado por los consejos de un fielconfidente según me contó, y le dijo que lo amaba. Lo confesó todo. Y él antes de que rematara la frase que espero jamás pronunciar, la tomó entre sus brazos y la besó. le dijo que no estaba seguro de sus sentimientos hacia ella, por que estaba confundido con otra persona, y ella, María, le dijo que lo esperaría. Su amor alcanzaba para eso.

ya no cabían más lágrimas en mis ojos ni dolor en mi corazón. me desplomé sobre el suelo y lloré.Lloré como nunca había llorado.

- está bien, dije entre risas mezcladas con amargura, es lo que tenía que pasar. Al cabo, una persona como yo, no puede hacerle ningún bien a una pesona como ella. Es lo mejor para María. Así tendré un buen motivo para seguir acercándome hasta que ya no lo pueda aguantar.


- oh Pierre...

- No te preocupes Victoria, es solo un pequeño giro a mi estrategia.

- Escucha Tontuelo inconsiente enamorado. No estás pensando con la cabeza, ahora tienes que...

- Sé perfectamente lo que tengo que hacer si?, grite a mi amiga, seré de ahora en adelante, lo que María quiera que yo sea para ella. Lo que resulte de mi, no me importa.


Quisiera estar muerto. tengo la seguridad de que en el infierno no se siente tanto dolor como aqui arriba. quiero morir, desaparecer. tal vez sea esto el pago por todas mis culpas, por todos mis pecados.

Yacía boca arriva sobre mi cama, con vista obligada hacia el techo, y asi llorando y vomitando sangre, me quedé dormido, pensando en ella.

lunes, 19 de enero de 2009

Capitulo VII: Cuanto dolor, y sin saberlo.

era evidente, maria ya formaba parte de mi vida, de mis pensamientos, de todo mi ser. con cada rayo del alba sobre mi rostro sabía que se me estaba dando una nueva oportunidad para poder vencer mis miedos y acercarme de una vez por todas, a mi amada, no en un plano formal, si no, algo cada vez mas casual y espontáneo.después de mi conversación con Victoria, volví a casa, y me senté frente a mi máquina de escribir. releí lo que hacía ayer me parecia la obra cumbre de mi carrera, pero hoy, me tuve que aguantar las convulsiones insostenibles para romper esas hojas poseídas por el fracaso, y tirarlas a la chimenea. las encontraba de lo peor. debe ser por que hasta entonces todos mis versos y lineas, estaban dirigidos al desamor,la pérdida, el abandono, la cólera, la incomprensión.ya no entendía cual era la meta de Bécquer al escribir esas líneas atosigadas de amargura, el dolor ya no formaba parte de mi alma ni de mi entendimiento literario.no se que era exactamente, este fuego que empezaba a brotar tímidamente dentro de mi, pero no sentía miedo o desesperación, sino esperanza, y alegría.La rutina de mis días había cambiado por completo. ya no dormía hasta la hora que se me placía, sino hasta la hora en que terminaban mis sueños con María, en ese momento me sentaba y escribía, escribía hasta que mis dedos no podían más por los calambres.Dejé de ir al bar, y en su lugar, fijaba reuniones con María, las cuales ella aceptaba como si en su vocabulario no existiera el no como respuesta, y yo, como un pobre enamorado, planeaba hasta el más mínimo detalla. llegaba incluso a ensayar las conversaciones frente al espejo, pero todo aquello era inútil. cuando la veía llegar, toda mi mente se volvía vapor, y mi cuerpo se disolvía en pleno invierno. me congelaba. de haber sido mi enemiga de guerra, juro por lo que sea que no hubiera tenido ningún problema para eliminarme. si, yo hubiera querido entonces sacarla del camino, como tantas veces luego quise, no hubiese bastado todo el arsenal del mundo para hacerlo.entender el porqué su mirada no estaba aquí, ni en ningún lugar al que yo, humilde pecador, frente a tal divinidad, no pudiera acceder, me intrigaba más de lo saludable, y un día, el cual he intentado olvidar, en medio de este exilio autoinfringido, logré saber el por qué de su mirada ausente.- No, realmente no creo que las personas sean asi por que quieren, decía melodiosa y puritana María, Nadie es malo o mala por que se lo proponga. aún cuando las personas me dicen que creen que ellas mismas son malvadas, no puedo evitar sin un poco de vergüenza, reirme casi en su cara, y mirarlos con ternura. incluso, cuando me piden que los odie por un motivo que para ellos parece consistente, me veo imposibilitada a hacerlo, ya que no puedo sentir más que dulzura por ese ser.- y si yo, empecé ruborizado, si yo te pidiera, que por razones que no puedo revelarte, pero que son muy poderosas y consistentes como tu dices, que te alejaras, que no te conviene estar cerca mío, por que yo le hago mal a la gente, te irías?no se como describir lo que sentía a continuación, ni como pasó exactamente, solo que lo sentí. La mirada de María se oscureció, se perdió aún más por un tiempo que seguiría prolongándose de no haber intervenido, mi corazón se detuvo junto con el tiempo, mil agujas invadieron hasta el más recóndito espacio de mi piel, y me vi envuelto en la más tenebrosa oscuridad. supe de pronto lo que pasaría, y reconocí ese sentimiento más poderoso que la angutia, que con cada instante que pasaba cerca de maría se iba acrecentando a pesar de negarlo cada ves que respiraba su aroma: DOLOR.como sería posible sentir dolor, estando con ella, mi amada, la dueña de mi vida, de mi alma de mi corazon, de todo cuanto a mi pertenecia? como podía sentir dolor ante quien con una mirada me congelaba o con una sonrisa me destruia e invalidaba todo mi cuerpo? no era amor, no era acaso esto AMOR?- no lo sé. por primera vez no lo sé, dijo María; con tigo siento algo distinto que con el resto de las personas.- es algo malo, pregunte aparentando calma en mi voz, algo que te hace sentir temor.- no lo sé, no lo sé.el dolor se estaba acrecentando hasta el punto de queres salir de ahí como fuera, pero el golpe final aún no estaba dado, y era María la encargada de darlo.- María, empecé, usted siempre tiene esa mirada como si no estuviera aquí, cuando mira la luna o el atardecer, es ovio que se transporta a otro lugar.- pierre?, comenzó maria un tanto ruborizada, ha estado usted enamorado, de alguien que no comparte esos mismos sentimientos hacia usted, pero que un día se le acerca, lo besa y le dice que quizas si o quizas no pueda ser la dueña de ese corazón esquivamente malvado?DOLOR, DOLOR, DOLOR. insoportable y desgarrador dolor.como no iba a saberlo, como no habia de saberlo estando frente a ella.- eso me ocurre, continuó, estoy enamorada. y no sé si realmente pueda dejar de soñar por ese amor.oh maría, cuanto daño puedes causar sin saberlo, acaso no sabes que daría hasta lo que no tengo por uno de tus sueños para con migo?

AGRADECIMIENTOS: fernanda godoy velasco.. que me ayudo con el enganche. besitos

demasiado tarde, ya me enamore.

desde aquel incidentedel sobrero, no olvidé el rostro de maria ni por un segundo, estaba grabado en mi mente, pero por más que la recordara, el tener que verla casi diariamente o saber de ella, incluso solo saber de ella se había vuelto una necesidad.SIN QUERERLO,maría se habia vuelto " Mi marca personal de Heroína" ( Twilight, Stephanie Meyer), y como principiante en esto del mundode los vicios, me quise poner de algun modo a prueba , siempre seguro de poder dejar mi adiccion no asumida cuando yo quisiera.comenzé a diseñar mi estrategia de acercamiento, y el primer paso, no era ella directamente sino la recolección de información: VICTORIA.aquella mañana a pesar de que no haria nada nuevo, y si mis calculos no me fallaban encontraria a la susodicha en una banca de la plaza, alejada de las palomas, a la sombra de un arbol, leyendo a Rotterdam, Marx o Wilde, seguramente.con victoria ya nos ocnociamos desde hacia mucho. digamos que ambos escapábamos del mismo metodo del mismo destino.la guerra habia alcanzado nuestras respectivas localidades y de suerte logramos subirnos al tren que nos sacaría de ahi.ella habia huido con su familia. para cuando yo me acorde de ellos, era dmasiado tarde. mi padre, mi hermana y mi madre yacian en el suelo muetos conuna bala en medio del craneo cada uno. los habia dejado morir.victoria me vio sentado solo en un asiento del mismo bagón y me invito a entrara a su vida. al principio me negue, ya que tengo la maldita mania de estropear todo lo bueno que las personas hacen por mi incluyendolos a ellos mismos. pero ella no se dio por vencida y compartio conmigo, mucho mas que el asiento camino a nuestro destino, sino que su propia vida, sueños, anhelos y miedos.le conte de mis sentimientos hacia maria con mucha sutileza, casi con metaforas, apelandoa su poca capasidad de entendimiento en lo referente a estas cosas. pero lo comprendió todo.apelar a su discresion era como jugar con fuego, sabes que tarde oi temprano te quemaras, pero no me importó, tenia que hacercarme a maria y ella era mi puerta amiga.- que quieres?, me dijo victoria, que le hable de ti a juliette?, que te cuente pasajes de su vida?- Juliette?, pregunte extrañado, quien es Juliette?- ohhhh, Pierre, no vas a creer que los padres de maria solo le pusieron " maria"Silencio incómodo- juliette, continuó, es el otro nombre de ella. maria juliette. pero, y esto es una sana advertencia, nunca, jamas le digas asi. odia ese nombre. dice que le recuerda cosas que son mejor olvidadas.piensa que con maria pasa mas inadvertida.adora la comida italiana, aunque su figurano lo avale, es verdad, y ama las puestas de sol.pierre,pierre???, estas ahi?

yo no estaba, estaba pensando en Maria.

aclaraciones.

gracias a todos por haber seguido hasta ahora estos 5 capitulos.intentare contestar algunas preguntas q me han hecho referente a esto.1) quien es maria.con el paso de los capitulos, se van a ir dando cuenta de qelestereotipo demujer q yo quiero pa mi es maria.es lo que yo quiero hacer de mi vida.2) quien es pierre: pierre, es el q cuenta la historia, y el yo actualmente. con mas defectos que virtudes.3) es una novela?; no.. es solo algo q surgio dela nada y me gusto por q hace tiempo q no escribia.. y esop.4) es triste la historia?: monitos.. estoy escribiendo yo, no es alegre.5) sacado de la realidad? trato de q sea lo mas irreal posible,como con todo, pero a los escritores nos es dificil no poner algo de nuestyra alma en lasobras.çgracias a todos en especialala k-co, la betzi, A BEATRIZ, a la panxurri y a todos.
pierre.

asi es maria.

has sentido alguna vez esa sensación en el estómago como de revolucion gastrica,o mas bien cuando una avion esta aterrizando?los bohemios le llamas estar enamorado. pero cuando yo via a maria por primera vez, no senti eso, sino mas bien una profunta indiferencia, tan propia de mi frente a todo lo diferente y nuevo.y que mas nuevo que ella?.suele pasarme a menudo que no pongo atencion a mi alrededor. cuando me dicuenta de la exitencia de mi amada, le comente a manuel, y fue recien ahi cuando me corroboro que maria vivia hace 2 meses en la habitacion del lado,hasta q se mudo con su prima victoria, y yo, yo jamás note su presencia.para mi desagrado, afuera hacia un dia soleado, lo cual me es más dificil almomento de hablar de ella.podria definir a maria en solo 1palabra: perfecta.tan fuera de lo comun, tan misteriosa, tan enredante, tan embriagadoramente hermosa, tan pura, inocente, ingenua.llego a mi vida para mostrarme cuan mal estaba haciendo las cosas, modificando por completo la vision q yo tenia de mi mismo.larga cabellera, suave piel, extasiador aroma, calidos besos, delgadez conmovedora, fragilidad deslumbrante, quietud sobervia, celestial sensualidad, mirada fulminante, desgarradora, profunda, pero a pesar de todo: ausente.con maria siempre daba la impresion de no estar en el lugar en el q se hallaba. pero yo sabia muy bien donde se encontraba: en el ciela, en la luna, en nuestra luna.la luna llena, era el regalo de dios a nuestra eterna distancia. destaco el termino eterna distancia, nunca supe si mientras estaba entre mis brazos o si ya se habia ido.la dinamica era sencilla,casiinfantil: si estabamos separados la luna era nuestro punto de encuentro, ambos la mirabamos, y ya no estabamos mas solos. estabamos con nuestro maximo ser amado.ahora bien, maria era mi todo. no voy a adornar una de las unicas verdades que pondre sin adjetivos que nadie mas q yo entiende.YO AMABA A MARIA, LAMENTABLEMENTE, LO SIGO HACIENDO.mil veces se lo hice saber, solo 1 me escuchó.asi es maria: perfectaasi me tiene maria:friopero seguire vivo, ya que dudo que en el infierno me dejen recordarla.

todo lo que comienza...

Mi historia es sencilla. Comienza y termina con maría. La conocí de casualidad, o más bien era algo inevitable.Paseaba cual transeúnte aburrido de la vida, hastiado de respirar para mantenerme de pie por el parque de San Gabriel.De pronto, y casi de milagro, una brisa alzó mi sombrero por los cielos y desafiantemente se balanceaba a una altura bastante considerable sobre mi cabeza.Comencé a correr debajo de él, sin mayores frutos que la risa regala a las demás personas que eran espectadores de aquella improvisada función.De pronto, mi sombrero aterrizó, con un suave meneo, casi con la satisfacción de haber cumplido su cometido, a los pies de una persona… que no era maría.María era la del lado.Me di cuenta de que ya no la podría dejar de mirar cuando me capturó con su risita nerviosa, con sus ojos negros profundos y esa mirada inconclusa.De inmediato vi tan claro como el alma de María, que ella no era de este lugar, ni de este mundo, ni de este tiempo. Era un ángel perdido, y yo, yo ya había decidido volver a ponerlo en su camino.

Cigarrillos

Sin embargo, cuando quiero abrazarte, te escondes, y tu imagen se torna bizarra por las lágrimas en mis ojos.María, Diosa y autora de mi historia, podré afrontar nuevamente tu mirada fecunda en implorar tu perdón?Todos los días hago lo mismo desde que ella ya no está.Me levanto, doy de comer al gato, me aseo, salgo. Saludo a Tomás el de la tienda de revistas, paso al bar de Manuel, y siempre, siempre, me tomo un wiski doble. Así, me doy la vuelta a la manzana para recoger ideas frescas que sirvan de afluente, en una de mis tantas novelas inconclusas.En mi bolsillo, pasajero frecuente son mis cigarrillos, antiguo vicio que retorno con la depresión. En mi alcoba, sobre una mesita arrinconada, una máquina e escribir, mi mas fiel confidente, quien me ayuda a escribir esta historia.Alrededor todo es un desastre. Hojas, repletas de versos bastardos a mi amada, vuelan con la corriente que se forma al abrir la puerta de entrada. Que suerte que no ocurra muy seguido. El abrir la puerta.He abierto la ventana, el humo del cigarro está intoxicando al gato, y la vecina de arriba ya me ha venido a golpear la puerta de un modo bastante descortés.- Ahora, me dije, estamos solos tu, yo, y el recuerdo de maría, que sin ella no podría contar lo que aquí acontece.

Maria

El Martes, 06 de enero de 2009 a las 15:21


la soledad de la noche, no era más que un fiel reflejo del estado de mi alma, y la copiosa lluvia, una parodia sacrílega a mi tristeza.la luna intacta, casi burlesca en el cielo y yo todo mojado, hasta la más tenebrosa de mis entrañas.caminaba al son del tintinear de mi consiencia, que se revolcaba en lo más profundo de la angustia humana. pero ya era tarde. ahora ya no quedaba nada. maria ya no estaba.pero... por que ya no estaba maría? por que despues de tantas promesas me encontraba solo?las lágrimas que imagine en su rostro al momento de mi partida brotaron en mi mente. generosa fue la lluvia al ocultar mi sufrir.cuando me di cuenta, ya habia caminado mas de lo querido y emprendí mi regreso, bajo aquella inversión del mar.sería lo suficientemente valiente, como para recordar mi historia? dejar de ser el de la pieza 21 y volver a ser el hombre que era?afrontar de una vez por todas mis errores y pegarle un tiro a mis miedos.atrave´se el umbral de mi habitación con direccion obligada a la ducha. regresé a mi cama y me entregué a los brazos de morfeo. recuerdo que esa noche soñe con maría. tan hermosa, tan alegre, tan pura. recorde, el ardor que sentia en mi sangre cada vez que pensaba en ella, en sus ojos, su sonrisa, el rubor de sus mejillas, la calidez de sus besos...oh maría... que perfecta terecuerdo.TO BE CONTINUED.gracias por alentarme.. los y las quiero a todos y todas.

espera aun no termino de amarte.


El Domingo, 04 de enero de 2009 a las 13:00


ese dia, llovia a cantaros. en mi vida recordaba una dia tan lluvioso como aquel. era como si despues de tan largo y seco verano las nubes ubieran dejado de contenerse, a pesar de q no era verano, habiamos pasado un invierno que no habia sido uno de los mas duros y estabamos en pleno agosto.los vidrios de mi ventana retumbaban, y la cola de mi gato junto a la chimenea se erisaba cada vez que alguien abria o cerraba la puerta. por alguna extraña razon, habia miedo en el ambiente.a pesar del mal tiempo, en el cielo se divisaba un recóndito lugar en q no habia nubes y alli, brillaba paciente la luna, mas luminosa que nunca.una tormenta a la luz de la luna. mi sillón daba de frente a la amenazadora ventana, que insistia en q me mantuviera cerca del fuego en el resguardo de mi hogar. pero en el fondo, sabia que mi corazon no iba a hayar la paz en un lugar tal. sali, cubierta unicamente por mi grueso sobretodo y sin paraguas, de todas formas, en cualquier lugar iba a estar mas seca que adentro.los faroles agonizantes por el agua incesante alumbraban debilmente el camino solitario, la calle vacia empezaba a ser dominada por la suave neblina que caia cada noche sobre la ciudad. y yo ahí, sola, sumida en mis pensamientos para poder darle nuevamente orden a mi vida.To be continued...