jueves, 22 de enero de 2009

Ahora que ya no duele tanto.

Amaba a otro. Su tierno corazón era de otro, y yo, yo simplemente me habia convertido en su confidente y hasta entonces, amigo.
Amigo. dios, debería estar feliz, pero el dolor se agudizaba.

Nunca me he considerado, masoquista, ni cosas por el estilo, aunque muchas personas han calificado mi personalidad de ese modo, quizas por mi modo apasionado de ver las cosas o de actuar. pero este dolor, mas calante que cualquier otro, era distinto, era el precio que tenia que pagar para estar con maria, del modo que fuera, pero cerca.

cada vez María abría màs y màs su corazòn conmigo, situaciòn que a mi me llenaba de satisfacciòn, pero ubiera dado lo que fuera por...

día tras día la veía sufrir por ese amor que no merecía sus lágrimas pero ¿ qué podía decirle yo?, " María olvidalo, y mírame a mi, que estoy rendido a tus pies y dispuesto a todo por tu amor", definitivamente no. Mi estrategia no era asi, y aunque hirierame sin saberlo, estaba ganando terreno, más y más con cada herida.

ahora, sabía lo que sentía maría, lo que soñaba, sin quererlo me había ganado su confianza, su afecto, su amistad. con cada consejo que yo le daba, un calor casi reconfortante se esparcia dentro de mi, yo estaba ayudando a la mujer por la cual hubiese dejado todo cuanto poseia, a conquistar a su amor, y ella no sospechaba nada. ni un atisbo de mi amor por ella.

solo Victoria sabe cuanto lloré. Sólo ella, sabe cuantos esfuerzos realicé para mantenerme vivo a pesar de que todo se venía en contra. fue ella la que día a día, me proporcionaba esa valiosa información, la cual sin saberlo María, hacía que sintiera que la comprendía, como sólo un verdadero AMIGO podría hacerlo.

- Pierre, empezó Victoria, tengo que decirte algo que no te va a gustar.

Se me heló la sangre. no encuentro otra manera de imprimir ese sentimiento en el papel. el corazón se me paró. dudé que volviera a latir de nuevo.

- Ah Victoria, no seas exagerada por favor. Dime, de qué se trata, le respondí aparentando la mayor calma del mundo.

- Es sobre María. Sobre María y tú. Pierre, esto ya no puede seguir, te hace mal. Ya no eres el mismo.

- Claro que ya no soy el mismo, dije como las palabras no tuvieran filtro en mi boca, claro que he cambiado. Por ella. Ahora tengo ganas y razones por las cuales vivir, ¿ es que no lo alcanzas a entender?, el amor tocó a mi puerta. A mi vida llegó un ángel maravilloso, a la mía. Un don NADIE, claro que he cambiado. ahora soy feliz.

Las lágrimas ya habían comenzado a asomarse en mis ojos enamorados. Victoria, estaba de pie, intachable, casi estática, sin gesticualción en la cara mas que amor a quien yace por una causa perdida. No había lágrimas en ninguna parte de su cuerpo. Ella nunca lloraba.

- Pierre, nadie en este mundo quiere más que yo, que María y tú estén juntos, porque se merecen el uno al otro, pero entiende que eso nunca va a pasar, entiéndelo de una buena vez.

- Qúe, acaso ahora estás celosa. por favor Victoria, no seas tan egoís....

- Le dijo que lo iba a pensar imbécil, me grito a modo de interrupción Victoria, el tipo ese va a pensar si acepta a María.

Dejé de respirar

- Ayer, cuando se separaron en el parque, María tenía una cita con " su amado," para conversar de no se que cosa. el punto está en que María, no se aguantó las ganas, además siempre apoyado por los consejos de un fielconfidente según me contó, y le dijo que lo amaba. Lo confesó todo. Y él antes de que rematara la frase que espero jamás pronunciar, la tomó entre sus brazos y la besó. le dijo que no estaba seguro de sus sentimientos hacia ella, por que estaba confundido con otra persona, y ella, María, le dijo que lo esperaría. Su amor alcanzaba para eso.

ya no cabían más lágrimas en mis ojos ni dolor en mi corazón. me desplomé sobre el suelo y lloré.Lloré como nunca había llorado.

- está bien, dije entre risas mezcladas con amargura, es lo que tenía que pasar. Al cabo, una persona como yo, no puede hacerle ningún bien a una pesona como ella. Es lo mejor para María. Así tendré un buen motivo para seguir acercándome hasta que ya no lo pueda aguantar.


- oh Pierre...

- No te preocupes Victoria, es solo un pequeño giro a mi estrategia.

- Escucha Tontuelo inconsiente enamorado. No estás pensando con la cabeza, ahora tienes que...

- Sé perfectamente lo que tengo que hacer si?, grite a mi amiga, seré de ahora en adelante, lo que María quiera que yo sea para ella. Lo que resulte de mi, no me importa.


Quisiera estar muerto. tengo la seguridad de que en el infierno no se siente tanto dolor como aqui arriba. quiero morir, desaparecer. tal vez sea esto el pago por todas mis culpas, por todos mis pecados.

Yacía boca arriva sobre mi cama, con vista obligada hacia el techo, y asi llorando y vomitando sangre, me quedé dormido, pensando en ella.