martes, 30 de abril de 2013

Carta de desagravio

Como dice la canción "I'll sing it one last time for you", porque es momento de ponerle fin a esta ilusión unilateral.
Quizá jamás leas esto, y no es de mi interés que lo hagas. Esta es mi catarsis, el modo de deshacerme de lo que has podrido en mí.
Lejos, tú haz sido el shaw más pabre en mucho tiempo, lo que se agradece en cierto modo, ya que había algo que comentar cuando no llegaban los pacientes.
Pero ya es tiempo de la despedida, esa que tanto me recomendaron y que en igual intesidad y porfía me negué a aceptar. Te tenía fe. Que no eras la persona que todos decían que eras, que de verdad podía significar algo para tí. Pero no.
Nunca nadie me había hecho sentir tan miserable, tan mentirosa, tan maldita y no agradablemente maraca.
No tengo odio hacia tí. Ya no. Eres un pobre tipo que se emocionó cuando alguien diferente a su mamá lo encontró bonito.
El castigo me lo merezco, pero elijo no vivirlo a tu lado. Ni perdón ni olvido, como dicen por ahí, pero me inclino más por la parte del olvido.
Eres lo peor que me han hecho en la vida, y pucha que me han cagado, pero lo que no te mata te hace más fuerte, y cada vez que algo malo te ocurre es porque algo bueno o buenón está por llegar.
Así que vete muy lejos, muy lejos de mi mente, donde no mires de frente a nadie como yo, porque de un modo explícito y un poco más que evidente, no mereces ni el aire que exhalo al suspirar tu nombre.

Así que queridísmo nadie... hasta nunca.

lunes, 22 de abril de 2013

Drama Queen

Sería más fácil si me lo dijeras textualmente.
Nos ahorraríamos, problemas, tiempo y malos entendidos. Sería hasta más sencillo formular una respuesta, si me lo dijeras a la cara, y no corriéndola cuando llega le momento del adiós.
Sería fácil fácil para todos, para tí y para mí, pero eliges el camino del Drama Queen...

Y tú crees qué no sé lo que planeas? Cuando tú vas yo vuelvo, pero me hago la tonta mucho mejor que tú.

domingo, 7 de abril de 2013

Dolor de cabeza

Es Domingo por la mañana, no estoy muy consciente aún de la hora, lo que pasa y lo que ocurrió. No puedo afirmar nada con certeza. Se me parte la cabeza producto de los cocktail que no tomé, justamente para evitar la nunca bienvenida "caña". Es un dolor fantasma, que proviene de circunstancias irreales, no validantes... del sueño.
No te despegaste de mi en toda la noche, te sentí incluso más cerca que a quienes tenía junto a mí. Tu voz resonaba en mi ya agobiada cabeza "por qué???, por qué??".
Me hiciste la pregunta más idiota, absurda y la única a la cual no estoy emocionalmente capacitada para contestar.
Tú sabías la respuesta y aún así la hacías una y otra vez, para ver qué obtenías a cambio. Baja estrategia, burdas intenciones, estúpida quien sabiéndolo se deja engañar por la risoria esperanza de "algo".
Todo el camino recorrido, las horas de silencio, se desvanecen con tu pregunta... y por primera vez en mi vida, no sé qué hacer.
Sé que los blancos parten, pero dudo que pueda seguir esperando tu jugada ausente.