lunes, 26 de julio de 2010

Sin más se fue.

Sin más se marchó. Así como si no conociera a nadie.
Se fue y no dijo a dónde iba, ni cuándo volvía, menos díjo adiós.
La verdad a nadie le extrañó. A nadie excepto a él.
Había escuchado de eso, que con ella nada era para siempre, pero desde que la conocía, lo puso en duda, aún más, lo subestimó.
Pero el día llegó.
Despertó, se dió vuelta para abrazarla, y no encontró nada. Buscó por toda la casa una carta, una pista, algo que le dijera algo de su paradero. Pero nada.

Una voz le dijo desde el espejo:

"Volverá cuando se le dé la gana, o cuando haya podido olvidar"

- Olvidar, pensó.

Tomó sus maletas y se fue él también.

lunes, 19 de julio de 2010

Exámen

Estaban en medio del exámen. Uno real, que decidiría si pasaban o se quedaban pegados otro año más.
Ninguno de los dos había estudiado como se debía, y los nervios hacían que en él, apareciera esa indecente taquicardia, y en ella, los escalofríos de siempre.
De pronto, comenzó a sonar un ringtone de The Killers, e instantáneamente sus miradas se encontraron.
Fue fugaz. Cada uno siguió con su prueba; él agradeciendo las últimas 10 preguntas... Ella pensando en el límite de una función que cada día tendía más y más a cero.

jueves, 15 de julio de 2010

Adiós

Entonces el príncipe se acercó a la bella durmiente para despertarla de su eterno sueño con un dulce beso.
Se inclina sobre ella, y escucha:
-"PREVENCIÓNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN........."


































te amo mucho wn del mal.... nunca lo olvides ramito gris!

lunes, 12 de julio de 2010

Sabes?

Puede que sólo haya sido un mal día, pero la sensación de haber hecho todo mal, no abandonaba el cuerpo de Carolina.
Tampoco es que ubiera hecho mucho; fue se sentó, dijo un par de comentarios medianamente inteligentes, soñó un poco con el cariño de su amado, y  regresó.
Pero algo había quedado. Algo dentro de su retraído corazón; pero no sabía lo que era.

o si????

Quizá sí lo sabía, pero para qué entregarse a una falsa realidad.

"aunque duela al principio, lo intentaré"

- En qué mierda estaba pensando?, se dijo Carolina para sí.

La única verdad clara es que cada vez que veía esos ojos, deseaba poder parar el tiempo y escapar, correr lejos de ellos, pues el miedo de que algo malo puedieran hacerle la sobrepasaban.

y cómo no pensarlo?, cómo confiar de nuevo en él?

Ese día cuando Carolina llegó a su casa, sabía que él la llamaría, no lo dudó por un segundo. y tal como lo predijo sucedió.

CÓMO NO PENSAR QUE ÉL TAMBIÉN ME QUIERE SI ES PERFECTO?

Las preguntas sin respuesta brotaban ante el convencimiento y deseo de no volver a verlo, pues como anteriormente señaló, sólo quería escapar.

La verdad era que de poder hacerlo, podía. Quizás, huir al lado de cualquiera que no fuera él. Muchos hay que quieren y desean sacarla de este agujero en el que inmersa estaba. pero para Carolina el tema no era tan fácil. Desgraciadamente estaba enamorada.

Avanza hacia la ventana y se sienta en el borde. mira los pájaros volar y piensa:
- nada puedo hacer para sacármelo de la mente o del corazón. Sólo tendré que esperar. En algún minuto, uno de los tendrá que irse.

Cerró la cortina, fue a su computador; inició sesión en su blog y escribió:

"Aunque jamás quieras verlo o asumirlo, te amo."

sábado, 10 de julio de 2010

Nubes

EnTre querer y amar para mí
no hay diferEncia,
pero obligada estoy de hacerla,
ya Que la gente lo confUnde.
En mil y una oportunIdad
te hE contado,
que yo no vivo de la gente,
pues ¿poR qué tú sí?
Las edades a pasO agigantado avanzan
no vaya a ser, que el
apocalipsis llegue,
y ya demaciado tarde sea.

martes, 6 de julio de 2010

Redención

Sobra decir que llovía a cántaros. El agua nos llegaba hasta los huesos, y para qué hablar del frío que se colaba por cada rendija.


Los pasillos de la facultad parecían más largos y eternos que nunca, con cada paso que dábamos hacia la salida del hospital.

Caminábamos a paso rápido y en silencio; ese que te hace dudar si lo que estás haciendo es lo correcto, aquel silencio molesto, por el cual ruegas que alguien diga algo; lo que sea. Pero lo único que se escuchaban eran nuestras pisadas, sobre el frío y muerto concreto.

Salir de aquel lugar era una travesía; quién fuera Teseo para introducirse en tamaña empresa. Mas los dos caminábamos a kilómetros de distancia; quizá más lejos de lo que jamás habíamos estado.

La lluvia se estrellaba sobre mi cabeza, sus lentes cuadrados que encubren su mirada incierta y sobre Rouvier.

- ¿Quieres que lo guarde dentro de mi abrigo?, pregunto con la esperanza de que no ocurriera nada.

- No, respondí tajante. Por primera vez quería que esa voz se fuera lejos, lejos y que ya nunca más volviera.

- Pero se está mojando, mejor pásamelo, insistió pues veía como sus deseos eran vanos.

- No importa.



Y seguimos caminando.



El agua precipitada inundó la intersección de avenida Independencia con Santos Dumont, y el tiempo corría, las lágrimas en mi rostro amenazaban con estallar.



Cruzamos de acuerdo al semáforo. A él no le gusta cruzar en mitad de la calle cuando va conmigo. Dice que soy propensa a que me sucedan accidentes.

¿Y yo?



Yo no digo nada, pues no lo conozco. No se puede emitir un juicio frente a un individuo desconocido, porque todo juicio elaborado por un ser que piensa y siente, será subjetivo, por lo que involucrará emociones y sentimientos. No se puede elaborar un juicio ya que nada se siente y como bien se señaló, no se puede amar lo que no se conoce.



Los buses pasaban frente a nosotros.

Teníamos frío.

Yo me sentía defraudada por alguien a quien estimaba; él se sentía enfermo.



La lluvia comenzó a caer con más fuerza.



Una 201e se detuvo frente a nosotros. Él no lo sabía, pero era el bus que estaba esperando.



Quería correr, salir de ahí, escapar lo más rápido que me dieran las piernas. Pero ahí estábamos. Anclados y en silencio.



Me coloqué junto a la ventana, una vez arriba, y él se paró frente a mí.



¿Por qué no le dije de una vez lo mucho que quería que desapareciera de mi vida?

Quizá, porque esa frase no podía estar más alejada de la realidad.



- Conmigo, pensaba para mí, nada es para siempre, y esto en algún minuto tendrá que acabar. Mejor ahora que no hay lazos fuertes… ¿pero qué cosas digo?, ¿cómo que no hay lazos fuertes?, ¡Deja de mentir!



Pensaba en las boberías que hacíamos juntos y de las risas interminables. Las conversaciones que duraban horas, pero que para nosotros, no eran más que unos minutos.



¿Es que acaso quería que todo eso desapareciera?



- “Sabes que no acostumbran a decirme que no”.



Pero de pronto me encontré sola, sin eso ojos que nada dicen, pero que todo lo saben.

Una angustia enorme me envolvió, y fue entonces que ya no pude contener más mis lágrimas ni mi orgullo. Me aferré a su abrigo, me abrazó con fuerza, y ahí en silencio, bañada por el aroma de quien vuelve a casa después de mucho tiempo, lloré al son de las gotas de lluvia estrellándose junto a la ventana.

domingo, 4 de julio de 2010

Temo

No suelo reconocer mis temores, ni deseos así sin más, pero hoy no soy yo, si no otra diferente, que viene y va, vuelve sin avisar, usurpa sin que sus labios se den cuenta.
He regresado pues la verdad apremia, y del encierro he logrado escapar por unos minutos, mientras ella desprevenida está, y no me vigila.

No importa cuanto ella se esmere en decirle a usted que no ha pasado nada, mentira brutal es aquello.
La verdad es que un sueño parece cuando ante mí yace, y las palabras de mi boca ya no pueden salir.
Perdone mi sinceridad e ineptitud, pero cuando le veo, grito tan fuerte por dentro que chiste parece ser que no lo oiga.
Lo amo, y no lo sabe pues no estoy ahi, si no otra, que no le ama como yo. Lo siento.

Tengo miedo de despertarme y no verle, no sentirle junto a mí, de que se haya ido para siempre.

"No se puede perder, aquello de lo que jamás fuimos dueños"...

Pues temo, TEMO, perder, la esperanza de un futuro junto a usted.

sábado, 3 de julio de 2010

Preludio

"He nacido a la edad de 33 años... y frente a mi 2 caminos aparecen"
                                                                                                     V.H


Un comienzo tortuoso, flagelado por la conspiración de una mente confusa, que no vive por vivir, sino para que otros no puedan.
Un prólogo eterno, carcomido por el miedo abundante de comenzar a escribir el primer capitulo de una historia, escuálida, perezosa, negra, vacía.

De pronto, un embrujo cae sobre los ojos de por sí ciegos, y comienzan a ver un paraje de fantasía.
cubiertos, ciegos y arrancados, ensangrentados; pues las lágrimas agotadas están, te encuentran y miran; sueñan y enardecen con cada atardecer en el que salió el sol, y cada amanecer en el que el sol se acostó.

Preludio de lo que sólo soñando se puede, mas detrás de la cortina, siempre eres tú quien está.