domingo, 8 de noviembre de 2015

La herencia de Mafalda

Recostada sobre su estómago de frente al suelo alfombrado, como acostumbraba a pasar las horas de la tarde, miraba un mapa político del mundo en un atlas cuyo tamaño la sobrepasaba con creces y alevosía; miró con sus ojos grandes y profundos al Velasco que yacía taciturno de frente al computador. 
- Tata..., qué es una frontera?, preguntó mirando hacia arriba.
- Son Límites entre los países chiquititita, respondió sin mirar.
- Y qué es un límite?, habló sin voltear la cabeza esta vez.
- Pues... Es algo que define la convergencia, continuidad y derivación mediante el cual...
-Entonces, dijo interrumpiendo evidentemente impaciente, una frontera es algo que alguien inventó pero que nadie entiende.
Y ante la vista anonadada del hombre frente a ella, que ahora sí la miraba, siguió mirando colores y capitales.

(-La estirpe de los ojos tristes-)

domingo, 30 de agosto de 2015

Sin título

Muero.
Por tu recuerdo anclado en mi alma.
Por la irremediable insatisfacción de mi cotidianidad.
Sálvame.
Quédate.
Elígeme.
Déjame olvidar.

lunes, 17 de agosto de 2015

Ubi Sunt

¿Dónde estás? Hay tanto que necesito contarte, tantos vientos soplando en direcciones irreconocibles ¿y tú? Ausente. Aún no puedo determinar si es necesidad o costumbre, si es amor o capricho, si es nostalgia o deseo, pero Quiero. Quiero dejar de mirar a través de un vidrio semitransparente; tu silueta no me basta cuando ya he probado tu piel. ¿Dónde estás? ¿Es que mis palabras no fueron suficientes? ¿Pedí demasiado? Sé que no fue así, lo sé, pero la amargura de un corazón anhelante puede más que cualquier razón y argumento. No hay lógica para mis ojos enamorados, cegados por el resplandor de tu cuerpo. ¿Dónde estás? Me devolviste la memoria, para dejarme con una pila de recuerdos a cuestas, los que revivo noche tras noche, alba tras alba, sin cesar, sin desvanecerse, tal como tus abrazos en mi espalda y los besos en mi cuello. ¿Y tú? Ausente. Mis labios enmudecen al intentar articular la redención de mi alma, no puedo traerte de regreso si no fue mi voluntad la que te apartó de mi senda, sino la tuya; tu propia libertad que me enloquece fervorosamente a tempo de fuga. ¿Dónde estás? Por favor dime dónde estás. Porque sé, mas no acepto la respuesta… ausente.

domingo, 12 de julio de 2015

Inspiración en tormenta

No fui plenamente consciente de tu ausencia, hasta que me vi sola frente a la lluvia y el viento. Tuve miedo y frío.
Tu cálido abrazo había volado por los aires. Tus recuerdos, en cambio, acérrimos se aferraban cual raíces encarnadas en mi vida, bloqueando el camino hacia ningún lugar.
Dónde estás esta noche helada, oscura e inquieta? Mi corazón no halla consuelo en medio de la tormenta y el miedo.
Podrías venir a contenerme, una última vez? Me siento pequeña.
Ven y rodeáme, aunque sea por una noche, esta noche que se la lleva el viento.

domingo, 14 de junio de 2015

Amores con hache

Según la RAE, y según todo aquel que se jacte medianamente de tener buena ortografía, la palabra AMOR se escribe sin H (hache). Y efectivamente es correcto. Pero en la práctica, con el ir y pasar de los días, no es así. Se habla del HAMOR, de la HAMISTAD y del HADIOS. Un HAMOR, no sólo es un amor mal escrito, sino uno mal sano. Un amor que se oculta tras una barrera muda pero presente, que se nota y desencanta. Que guarda de una manera inquietante cosas que no debieran estar. Algo sucede, que da de los temores, liberarse de las caretas y mostrarse tan cual como se es (sin la jodida hache). Si un amor se convierte en hamor, no pasará mucho tiempo para que lo que se quiso ocultar se haga presente de la manera incómoda y poco llevadera; será más bien un JAMOR. Feo. Nuestro amor fue así. Uno con hache. Una hache que insististe en poner ante todo, y ante el más mínimo intento de sacarla… te henojabas. Nuestro adiós, por ende, también fue un hadiós. Hasta ahora. Te digo ADIÓS, sin tapujos, sin miedos, sin debilidad. Con nostalgia ante tu irremediable miedo a vivir una vida que no fue la que planeaste, que no es la que esperan para ti. Me despido de tu maltrato, de tus celos, de tu manipulación. Me despido de la soledad al estar junto a ti. Me despido de tus haches, para vivir de frente y sin escudos.

viernes, 22 de mayo de 2015

Amor de mi vida (?)

¿dónde estás?
Me lo pregunté mil veces. Suspirando, humedecia las ventanas pensado y preguntandome cuánto más tendría que esperarte, en qué otro lugar debería buscarte... Simplemente porque alguien en algún momento dijo: "un día vas a encontrar al amor de tu vida"... Y no fue una, dos o tres veces; sino cientos. Como si estuviera obligada a encontrar a alguien que iba a ser algo q aún no entiendo bien.
Pues querido amor de la vida, dejame decirte algo.
No creo que tenga que esperarte, ni menos salir a buscarte. No creo en nuestra predestinacion, mucho menos en el cruce de nuestros caminos.
Si algún día nos topamos por casualidad, porque no lo veo de otro modo, no voy a darme cuenta que eres tu, pero si tu lo notas... Quédate en silencio. Camina conmigo sin decir nada...

La locura será síntoma patognomónico de que eres lo que se supone que deberia haber encontrado, y si así fuera... Mi risa me dejará en evidencia.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Cartita a ti, que me dejaste por otro

Te extraño… Qué mal comienzo, cuando sabemos que fuiste tú el que cerró la puerta por fuera. Eufemismo, porque tampoco estaba abierta. En fin. Te escribo una cartita, a modo de la despedida que nos merecemos, que nos debimos haber dado, que nunca tuvo que haber sido. Me dejaste por otro, así sin más, sin aviso, y me dolió porque te quería. A mi manera, pero te quería mucho. Porque confiaba en ti. Porque eres eras mi amigo. No sé si significó algo para ti, pero para mí, sí. Y tu silencio… me enerva. Lo único que me queda por pensar es que o nunca fuiste sincero, o esto no es el adiós. Y mientras yo intento resolver mi situación, sigamos mirándonos de reojo, a escondidas y por los espejos retrovisores. No hay mal que por bien no venga.

lunes, 27 de abril de 2015

No eres tú

No eres tu... soy yo. Verdaderamente lo soy. Yo y nadie más. He pasado más tiempo conmigo que contigo... es normal que me guste más yo, que tú.

martes, 21 de abril de 2015

Recuerdo

Cuando volvió a abrir esa puerta blanca, no esperaba ver la casa reluciente, bien amoblada con el clásico olor a glade lavanda que tanto le gustaba a ella. Simplemente no quería ver esas cajas de cartón a medio llenar en medio de una laguna de trozos solitarios de cinta de embalaje. Cuando abrió la puerta, no había nada. El piso de adoquines estaba vacío, tal y como lo habían encontrado la primera vez que entraron juntos. Los rayones sobre la madera causaban estragos sobre aquel suelo distantemente inmaculado, manchado de recuerdos y de vida. Luego de una inspección rápida, tuvo total certeza de lo que temía. Ella se había ido, y no volvería. Se había llevado su ropa, sus libros, los DVD y la cafetera. Se había llevado la cafetera. En medio de la conmoción, subió las escaleras que se enfrentaban peligrosas al dormitorio principal. Su corazón latió rápido. Ahí sobre la cama, estaba ella. Recostada, altanera, desafiante… insolente. Con la mirada puesta fija sobre sus ojos, retaba a la poca serenidad que podía contener ese angustiado rostro, a un duelo encarnecido entre prudencia y desasosiego. Nunca la quiso, ahora lo podía ver con claridad, y nunca dijo nada porque el “amor y la loratadina todo lo pueden” De todas las cosas que pudo dejar para avivar la llama de su recuerdo, eligió la más infame, la más irrespetuosa. Esa gata de mierda lo acababa de expropiar de su cama.

jueves, 9 de abril de 2015

Breve Crónica en verso

Te vi
Te vi en un sueño y desperté
espere bajo el alero de tu presencia, una sombra furtiva
tiempo implacable guardó la cadencia de tu pulso

Me viste
me viste mucho antes en medio del silencio
entre rincones y sonrisas ajenas
me amaste a tientas escondido en mi ignorancia

Nos vimos
Nos vimos y el universo volvió a crearse
No reinó sino la certeza de un flechazo a punto
Emprendieron rumbo las dudas en medio de tus besos

Te dejé
Te dejé para buscarme a ciegas en un pantano engañoso
Pozas de recuerdos amenazantes, inseguridades y miedos
La luz se había ido, había soplado la última vela

Te vi
Te vi cual barco a un faro en la neblina del mar
una mariposa es atraída hacia la luz
volé

Nos Vimos
Nos vimos y el mundo se detuvo
la ausencia fue trampa del tiempo
Nos besamos, y las palabras no tuvieron cabida
entre tu y yo.