domingo, 12 de diciembre de 2010

Retrospectiva

Definitivamente hay personas a las que vamos a extrañar toda la vida, aunque al partir, un agujero muy hondo hayan dejado en nuestras vidas. Reconozco abiertamente que puede ser fruto de una personalidad un tanto masoquista, pero no es ese el punto. El tema aquí, es el recuerdo.
Abrí hace unos minutos mi casilla de correos y no se me ocurrió nada mejor que ponerme a filtrar nombres para ver cuántos correos tenía. Es increíble que de quién menos me esperaba, producto de una constante ausencia, era casi de quien más tenía y de un día para otro dejaron de llegar. La gente cambia, las prioridades se adaptan, los intereses varía; sólo quiero creer que yo no era más que eso… un mero interés.
Un mecanismo medianamente sano para “borrar gente de la lista de contactos” es simplemente ignorar, dejar de pensar en el por qué exacto de la acción determinada, el comportamiento del individuo, razones inexistentes. Pero… cuando pasan los mese y te das cuenta de que aún no logras olvidar a quién te amó y a quién tú también amaste, el dolor retorna y tu mente se hace presa de los “quizás”.
Evidentemente que los corazones ya no son los mismos, en los últimos meses todos hemos cambiado (para bien o para mal, no voy a hacer juicios de valor), pero, cuando menos lo esperas y cuando menos te lo debe permitir la cabeza, recuerdas únicamente los buenos momentos, las risas, las horas eternas que nunca se acababan, las conversiones por facebook, las invitaciones eternamente rechazadas, aunque siempre por muy buenas razones.
Al final del camino, cuando haces una retrospectiva de cuáles eran las cosas que querías para este año, y las que no, te das cuenta de que por caprichos y aspiraciones vanas, que luego de lograr me han hecho muy feliz por cierto, dejé gente tirada en el camino, gente que únicamente me ofreció algo tan puro y sincero como lo era su cariño y yo, por egoísta e idólatra pensé que era muy poco para mí.
Lástima.

Ahora me arrepiento.

Perdí a un amigo en el intento. De hecho… a más de uno.

martes, 28 de septiembre de 2010

Mis nenas, mis shubiluvis

Mis niñas adoradas: cuánto tiempo ha pasado ya desde aquel primer encuentro, todas con jumper, sin corbata ni libreta de comunicaciones.
Perdidas en el gimnasio en medio de toda la prole esperando q el profe jefe llegara.

Tanto tiempo ha pasado, pero los recuerdo siguen ahí, más vivos que nuca antes.
Creo que el decir que las extraño, que las necesito; que cuando me acuerdo de ustedes me dan ganas de salir corriendo a buscarlas y no volver a soltarlas, es poco. Poquísimo.
Han pasado tantas cosas, para todas, estoy segura de ello, y siempre he tenido la certeza ciega de que estarán para mí apenas las necesite.

Mis niñas, adultas ya; llegaron a la U... (llegamos)... las extraño demasiado; me hacen muchísima falta, mis shubiluvis.

Se acuerdan de los pijamas party en la casa de la javita?... los belines cuando eramos chicas, cuando saliamos a las 7 en 7º, la primera fiesta de la nacha????? y tantas otras weas????

Siguen siendo parte de mi vida; pero no le quiero seguir dando espacio al tiempo.

Las amo muchísimo. Era hora de se los volviera a decir.



pd: no pude encontrar una foto donde salieramos todas. La nina nunca aparece

domingo, 26 de septiembre de 2010

Almost lovers

You fingertips across my skin 
The palm trees swaying in the wind 
Images 

You sang me Spanish lullabies 
The sweetest sadness in your eyes 
Clever trick 

I never want to see you unhappy 
I thought you'd want the same for me 

Goodbye, my almost lover 
Goodbye, my hopeless dream 
I'm trying not to think about you 
Can't you just let me be? 
So long, my luckless romance 
My back is turned on you 
I should've known you'd bring me heartache 
Almost lovers always do 

We walked along a crowded street 
You took my hand and danced with me 
Images 

And when you left you kissed my lips 
You told me you'd never ever 
forget these images, no 

I never want to see you unhappy 
I thought you'd want the same for me 

Goodbye, my almost lover 
Goodbye, my hopeless dream 
I'm trying not to think about you 
Can't you just let me be? 
So long, my luckless romance 
My back is turned on you 
I should've known you'd bring me heartache 
Almost lovers always do 

I cannot go to the ocean 
I cannot drive the streets at night 
I cannot wake up in the morning 
Without you on my mind 
So you're gone and I'm haunted 
And I bet you are just fine 
Did I make it that easy 
To walk right in and out of my life? 

Goodbye, my almost lover 
Goodbye, my hopeless dream 
I'm trying not to think about you 
Can't you just let me be? 
So long, my luckless romance 
My back is turned on you 
I should've known you'd bring me heartache 

Almost lovers always do.


domingo, 19 de septiembre de 2010

No es vivir

Puede que en un ansia absurda, en los brazos equivocados se haya refugiado. Pero la soledad la consumía, y en definitiva era eso, o la inminente locura.

¿Hacer daño?
¿Cómo?, si Ella era de hierro. Nada podía lastimarla.

Verdaderamente la burbuja se había reventado.

BIENVENIDA A LA REALIDAD.

Esa sensación no la sentía desde que era muy pequeña, casi desde cuando su padre la intentó perder entre la multitud; o trató de ahogarla, o romperle el cráneo con un bat. Podríamos decir que ahora era diferente. El amor duele más que un golpe físico, y aún más, si se lucho tanto por este, y al final, resulta que no conduce a nada. NADA.
Un círculo enfermante, viciado; que no puede conducir a otro camino sino al error.
Si sola ha venido, sola ha de marcharse. Y ahora, era el momento.
Le era imposible sostener una presión así; como si lo que hiciera fuera algo malo, pecaminoso; prohibido.

DESDE CUANDO MIERDA, AMAR ES ALGO QUE HAYA QUE ESCONDER?

Con el dolor de su alma; de lo que quedaba de corazón.

Esto se acabó.

fiebre

Puede que en acto de completa inconsciencia recorra el mundo entero buscando lo que no deseo hallar.
muy por el contrario; de aquello que huyo, y que llevo haciéndolo desde hace años.
Pero la vida es corta; en especial esta, así que he de entregarme al carpe diem, hasta que mi egoísmo me diga BASTA.
Creo fervientemente que hasta eso no ocurra, seguiré tal cual como ahora.
La gente cambia, evoluciona; la coraza crece.

Aquella de los ojos melancólicos muere, deseo verla morir.
En un ataque de febril locura.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Coffe break

Se le informa a los usuarios y asiduos a esta página que las actividades se verán suspendidas por un plazo estimado de una semana, debido a motivos personales.
agradeciendo su comprensión, se despide...


la administradora del blog

martes, 31 de agosto de 2010

Espejo

Cuando al espejo se miraba,


No era a ella quien veía;

Era un fantasma; una ilusión,

Una idolatría.



Cuando al espejo se observaba,

La cintura descubría,

Las manos encintaba;

Más su cuerpo no cedía.



Cuando al espejo se veía,

Llorar evitar no podía.

No quería, lo intentaba;

La enfermedad la consumía.



Cuando al espejo se enfrentaba,

Y no era a ella a quien veía.

Cuando las manos estrechaba,

Intentando algo más que una caricia.

Cuando la realidad veía;

Se inclinaba,

Levantaba la tapa; y moría.

domingo, 29 de agosto de 2010

Tesis: La belleza ontológica de la mujer

Por Cecilia Godoy
       Francisca Lathrop
      

                                                               Tesis: La mujer y la belleza.






(PROTOCOLO)



No podemos comenzar a hablar de un tema tan transversal para el desarrollo del mundo contemporáneo como lo es el concepto de mujer sin saber qué es, qué implica, y cuáles son sus consecuencias reales.



La palabra mujer proviene del latín mulier-eris cuyo significado es persona del sexo femenino. Sin embrago es mucho más que características físicas que por años la han marginado y desligado de su verdadera esencia.



Ser mujer lleva a contemplar el mundo sin las ansias de poseerlo, busca amor antes que poder. Es receptora de la fuerza y pasión de un hombre, pero a la vez lo rodea con su calor, en cierto modo protegiéndolo. No tener en su perspectiva ideas de guerra y muerte, porque sabe que dentro de ella está la capacidad de dar vida y vivir en paz. Ser mujer significa el esfuerzo de Dios por crear algo que le diera una luz de esperanza al mundo, algo que le diera fuerza.



Conlleva una postura valiente frente a la vida misma, constancia, para no darse por vencida cuando encuentre obstáculos en su vida o en la de sus seres queridos. Implica sacrificio, por que no siempre las cosas serán tan fáciles de conseguir teniendo, algunas veces incluso que derramar sangre por ello, un dolor infinito frente a la traición de quien ha dado todo y más, pero una felicidad intensa al verse plena y hermosa, con un hijo entre los brazos, y a veces con el sólo hecho de servir a sus propias creencias. Abarca amor, tolerancia y comprensión, para poder entender a quien le pida consejo y paciencia para poder buscar una solución a los problemas más insólitos e imposibles.



Cito: “La belleza de la mujer se halla iluminada por una luz que nos lleva y convida a contemplar el alma que tal cuerpo habita, y si aquélla es tan bella como ésta, es imposible no amarla.” Sócrates (470 AC-399 AC) Filósofo griego. Fin de la cita.



La belleza según la real academia española de la lengua está definida como la propiedad de las cosas que nos hace amarlas, infundiendo en nosotros deleite espiritual, existiendo esta propiedad en la naturaleza, en las obras literarias, artísticas. Sin embargo Santo Tomás de Aquino, la define sólo como aquello que agrada a la vista.



Cito: “la belleza, nació entre una controversia entre filósofos y poetas”, (Platón, La república,) fin de la cita.

En un principio los filósofos PRE-socráticos, ya hablaban de una armonía cósmica dirigida por un logos que constituye al argé. Pero fue Sócrates el primero en formular la pregunta ¿QUÉ ES LA BELLEZA? Surgen los conceptos fundamentales de la metafísica de la belleza: Unidad, perfección, armonía, proporción, entre otros.

Mas esta búsqueda no se limita a los casos materiales, sino a algo que va más allá de la forma, algo trascendental.

Los trascendentales son modos a través de los cuales se expresa el ser. Estos constituyen una unidad que no difieren entre sí, pero es el hombre quien los diferencia para hacer posible su comprensión. Los trascendentales traspasan (de ahí su nombre) toda la realidad y son comunes a todos los entes.



Cito: “para que haya belleza se requieren tres condiciones, primero, integridad o perfección, segundo; debida proporción o armonía, y tercero: resplandor de la forma.” (Santo Tomás de Aquino, Suma teológica,) fin de la cita.



La primera hace referencia a la unidad que tiene todo ser en cuanto es. La segunda a la adecuada disposición de los elementos que constituye un ser y la última alude a la importancia que tiene el acto por sobre la forma, la sustancia por sobre el accidente.



Ponemos sobre la mesa un ejemplo muy concreto referente a las condiciones para que exista belleza: Las manifestaciones de la naturaleza. Podemos situarnos como imagen mental un bosque lleno de sonidos, de vida al fin y al cabo. Un desierto imponente, desafiando a quien se atreva a cruzarlo, limitando con la muerte. Una aurora boreal o quizás el nacimiento de un elefante, rodeado por toda la manada. El punto es el siguiente: ¿Es posible que no cumpla con las condiciones para considerarse bello? No, no es posible. ¿Es posible que al estremecernos con estos paisajes concluyamos que el hombre es quién efectivamente otorga la categoría de bello? No, no es posible, y no lo es por un razón; la belleza ontológica.

Ontológico es algo verdadero real, que es propio del ser y no es otorgado por terceros.



Con sólo sentarnos y observar el mundo como los filósofos griegos, podríamos notar que hay diferentes formas en que la belleza se manifiesta: La belleza moral, la atracción de la sencillez, de la heroicidad, de la fuerza interior, de la inteligencia. Todas estas son grandes aspiraciones humanas que no llevan al hombre, sino al amor, la verdad, la bondad, la unidad, y por supuesto a la belleza. Desde una perspectiva católica, se podría decir que lleva al hombre a Dios.



Cito: “Todas las cosas tienden por naturaleza al fin por el cual fueron creadas”, Aristóteles. Fin de la cita.



En el caso del hombre, su fin último es Dios. Ahora bien, sabemos que todo en cuanto es, es bello. Más aún cuando ese algo es creado por Dios, ya que al ser trascendental es belleza. Si nos abocamos al ser humano como creación divina, nos encontraremos que el hombre y la mujer fueron creados a semejanza de Dios.



Cito: “Y creó Dios al hombre a su imagen y semejanza. A imagen de Dios lo creó, macho y hembra los creó.” (Génesis 2 26-28, La nueva Biblia latinoamericana.) Fin de la cita.



En base a esto podemos afirmar que hombre y mujer, han sido creados con igualdad de condiciones, igualmente capaces e igualmente bellos. Pero esta belleza no se remite a un plano material, como anteriormente mencionaba, sino al hecho de vivir, es decir al estar ahí para cuidarse mutuamente, compartir, ser uno solo. Todas estos postulados parten de los principios de la belleza, de la premisa de que hombre y mujer son creados bellos, y cualquier intento de menoscabo a la dignidad de ambos mediante la mal utilización del término “belleza”, no resulta ser más que un invento superficial, para conseguir cierta supremacía social acompañada de poder a costa de seres iguales en derechos que ellos. Por esta misma razón de ser creados a semejanza de Dios Padre, es que la mujer es igualmente digna que el hombre, y las ocasiones que tiene para sentirse y mostrarse bella son incontables.



Ya definidos los conceptos de mujer y de su belleza trascendental, no podemos dejar de mencionar cómo la humanidad y el mismo hombre en calidad de ser individual le dan valor a la beldad, alejándola de su significado verdadero y utilizando a la mujer como un objeto al cual tasar.



La sociedad fue siempre un factor determinante al momento de juzgar qué o quién es bello/a, pero con el pasar de los años y la evolución de las eras, otro factor ha emergido, escabulléndose entre las masas agitadas, ya sea por guerras, revoluciones, o complejos libros y poemas.



El pensamiento ha pasado por una larga transición si lo enfocamos hacia la historia femenina. Desde una entidad matriarcal a una excesivamente patriarcal.



Uno se pregunta, ¿Cómo es que llegamos a ser tan importantes, al punto de ser veneradas en la prehistoria, y luego tan insignificantes que ni siquiera éramos consideradas ciudadanas?



Parece broma que sólo hace 74 años (1935) tengan derecho al sufragio, y que esta sea la primera vez que en Chile gobierna una mujer. Aún más chistoso es que en tiempos del Renacimiento y el Humanismo, el laureado escritor Erasmo de Rotterdam, las haya considerado un “animal inepto”.



Pero hoy en día hemos alcanzado los horizontes del hombre, y codo a codo trabajemos juntos, e incluso mejor. Esta nueva sociedad valora cada vez más a una mujer pensante, intelectual sin darle demasiada importancia a lo físico como sí se hacía antes.



La belleza tiene variados ámbitos y uno de ellos es el pensamiento. Se distingue entre hombres ignorantes e inteligentes; Entre mujeres huecas e intelectuales. No por ser esto o aquello van a ser menos personas, pero una o un individuo capaz de escribir un soneto es tan perfecto como el hombre de Vitrubio.



Si la belleza produce en el ser humano un placer intenso, quién no se ha sorprendido gozando con un buen discurso, quién no se ha emocionado con la literatura de Pearl Buck, o llorado en alguna película de Meryl Streep. Es por esto que el saber se considera hermoso.



El placer que produce pensar se le negó a la mujer por mucho tiempo. Quizás podíamos sugerir, pero jamás afirmar. Poco a poco fuimos adquiriendo valía, sigilosamente, pasando desde el Imperio Romano hasta La Edad Media, surgió una Berta, que tuvo el poder suficiente para convertir a su esposo el Rey Kent de Inglaterra al catolicismo; surgió una Juana de Arco que dirigió el ejército francés contra los ingleses con el fervor de un amante, surgió una Gabriela Mistral que con sus poemas representó a nuestro país y lo llenó de orgullo.



Cala hondo el increíble cambió que se ha producido en nuestra sociedad, hoy en día gran parte de la comunidad femenina tiene su propia ideología, sin dejarse influenciar, se deja llevar por lo que cree y busca su independencia, personal y laboral. Se quiere valer por sí misma, ahora sabe que puede alcanzar sus objetivos.



Pero no sólo hay que enfocarse en cuán inteligente es una mujer, sino también en lo que lleva en su corazón, cualidades tan hermosas cómo la nobleza, la empatía, el carisma, la honestidad y sinceridad, todas ellas conforman un ideal a seguir, tanto para mujeres como para hombres.



No hay que olvidar a todas esas mujeres que por falta de recursos no han podido surgir, o desarrollar sus capacidades intelectuales. Todos sabemos que la pobreza es una realidad, 1000 millones de personas en el mundo viven actualmente en la pobreza extrema, el 70% son mujeres; y no podemos ignorar la falta de cultura que esto conlleva.



Mas eso no quiere decir que todas ellas carezcan de virtud o beldad, la humildad y alegría que caracteriza a las inconfundibles madres de Chile, que a pesar de las dificultades económicas que puedan tener, se las arreglan para mantener la casa unida y feliz. Muchas penas son las que tienen que pasar, y por lo mismo valoran una cantidad de cosas tan ínfimas para nosotras como ir a pasear al cerro San Cristóbal o disfrutar de un asado familiar.



Se valora la firmeza con que enfrenta cada día en que no se tiene que comer, en dónde

Una simple lluvia hace que duerman en una casa de acogida. Todo esto y más la hacen única.



O quizás esa mujer de clase media, sin riqueza, pero sin pobreza extrema, que se esfuerza constantemente por cumplir sus deseos, destaca en perseverancia. Mejora cada vez más, se plantea asiduamente objetivos a cumplir, lo que la resalta en su incesante progreso, que la hace una entre millones. Admiramos a la mujer trabajadora, la llamada “nana”, que sale todos los días a trabajar para sustentar a su familia, darle lo mejor y regala sonrisas por donde quiera que va, digna y orgullosa de la labor que hace.



Muchos también, desprestigian la clase alta por las facilidades y oportunidades que otorga el dinero. “A no, ella tiene plata, tiene todo regalado, no necesita esfuerzo” Pero, no se debe juzgar a un libro por su portada. Ya que, agobiadas por el hecho de ser una “hija de, o una esposa de”, han tratado de independizarse y desencasillarse de esta reputación. Hoy muchas son “dueñas de, o jefas de”, se han validado como individuas con iguales capacidades que el hombre. Esto es belleza.



El amor es belleza, siendo un sentimiento intrínsecamente ligado a la mujer, desde siempre se nos debería considerar bellas.



Se preguntaran por qué, bueno, es un hecho el ceñido vínculo entre una madre y su bebe durante el embarazo, e incluso después de el. Hablando en un sentido amplió todos reconocen la belleza de una mujer embarazada, su vientre abultado, su sonrisa serena, su cuidado casi exagerado, el amor hacia su bebé.



Cito: “La figura materna es la que salva al niño de su indefensión le permite un desarrollo físico y emocional amparado en una relación de amor…” (Miguel Martínez, Médico Psicoanalista.) Fin de la cita.



La necesidad de proteger en todo momento a su hijo, ya sea dentro o fuera de su vientre, es una constante en la vida toda mujer. Nadie niega esa relación de interdependencia, en el momento en que se sabe que hay vida en el interior, se empieza a ver las cosas de manera diferente, se empieza a vivir por dos, la madre se desprende de su yo, para convertirlo en un nosotros, en un acto de belleza como lo es el amor.



Innumerables ejemplos podemos dar, todos con igual importancia, pero hay uno que no podemos olvidar y son todas aquellas mujeres que consagran su vida a Dios, renuncian a los placeres mundanos que esclavizan a algunos. Ellas irradian armonía.



Por otra parte, pero no menos importante, esta el caso de las mujeres adolescentes, que cuando aún estaban en su pequeño y seguro capullo, cual mariposa, protegidas del mundanal ruido del egoísmo, fueron arrastradas hacia una sociedad donde nada tiene sentido, salvo el pragmatismo. ¿Qué puede hacer una adolescente en un mundo extraño dónde todos le explican lo que pasará, mas nadie lo siente? Es interesante plantearse dónde está la sociedad cuando una niña comienza con su monarquía y se ve obligada a insertarse en una realidad en dónde es tratada completamente diferente sin entender aún muy bien el por qué. El dolor, elemento propio del proceso, no es indiferente a quien lo padece. Surgen preguntas tales cómo ¿Por qué a mí? ¿Qué hice para merecer esto? ¡Todo por culpa de Eva!, ¿Quién explica que lo ocurrido no es producto de una maldición gitana ni de un castigo divino, sino de un proceso hormonal inherente a la mayoría de las mujeres? La angustia sufrida se incrementa con el “Qué dirán” durante todo este periodo. Los intereses cambian en intervalos increíblemente rápidos. Podría decirse incluso que se busca la manera de dejar la niñez atrás a toda costa e insertarse en un globo atiborrado de personas que tienen una mala percepción de lo que es ser maduro.

Sin embargo, es hermoso ver a una adolescente colmada de ilusiones, cuando encuentra a su primer amor, lo importante que se vuelve el primer beso y todo el contexto que ello implica. El revoloteo de mariposas que se sienten en el estómago con tan sólo pensar en la persona amada, y las nauseas sufridas al verla. ¿Es o no belleza también el despecho, la amargura y la recuperación de un desamor? La belleza del descubrirse mujer también consta del definirse sexualmente. Tener una postura frente a cómo se va a desenvolver en la vida en cuanto a la relación que tendrá con los demás afectivamente, forma parte quizás de una belleza tan recóndita que se entremezcla con lo más profundo e íntimo de su ser.






TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

viernes, 27 de agosto de 2010

Dante

- ¡Diga whisky!



FLASH



Eso era su vida. Siempre tras una lente. Podría decirse que era su lugar en el mundo. Ver la vida detrás de un espejo. ¿Y su vida? ¿Cómo la vería?

Alto, delgado, con un bolso enorme que le colgaba del hombro y con el cual a cada paso yo pensaba que se iba a partir en dos. En su rostro anguloso e intrigante, una barba incipiente que es rasurada los miércoles, una sonrisa promiscua y atrevida, unos ojos melancólicos y ausentes, que cambian con el ánimo del sol. ¿Qué cosas habrán visto esos resplandecientes ojos verdes? ¿Por qué lloran esos ojos marrones? ¿Qué ocultan esos ojos negros?



Cuando menos lo espero aparece de la nada; emerge de la tierra. Creo que se tele transporta de un universo, su universo, a este cotidiano tan lleno de mierda. Sé que él no es de aquí, pero no quiero romper el encanto tratando de descifrar sus enigmas.



Lo he visto pasar con su cámara al cuello, una vez o dos. No recuerdo si me ha dicho “hola” alguna vez. ¿Cambiaría la historia ese gesto de sociabilidad?



Todo el universo en él se reúne, todas las contrariedades existentes y las invisibles, pero no dejo de sentir su soledad, su frío, su silencio.



“Lo esencial es invisible”



A veces, cuando llueve, miro por la ventana y lo veo en medio de la calle, fotografiando la desnudez de los árboles otoñales. Sus fotos son geniales. ¿Lo creerá él también?

¿Por qué no sigue un patrón? ¿Qué está haciendo él, en un lugar como este?



Misterio. Misterio y un secreto es lo que veo cuando una mirada fugaz cruza entre nosotros. Sin embargo esta vez se detiene fijo en mis pupilas.



¿Quién eres?, añoro preguntarle al oído, helado por el frío.



No te refugies en la inconsistente y pasajera luz que emerge de entre tus dedos y abre tu alma a quien quiere contemplarte tal y cómo eres, sin ajustes.

Mira a través de mis ojos ¿Qué ves? ¿Notas la diferencia cuando miras miradas ajenas por tu lente magistral?



No necesito palabras para saber lo que sientes y lo que piensas. Todo lo dices en el silencio de tus vacías palabras.



Mírate ahora tú, sin pantallas, ni luces. Dime ¿Qué es lo que ves?

Sencillamente no intentes evadir un paparazzeo interior. Una fotografía directa a tu corazón, a tu mente.



Hoy lo vi pasar de nuevo. Iba con su Nikon, esa de la que tanto se queja, colgada de su largo y pálido cuello.

Luce distinto. Más radiante, feliz, presente.



¿En qué estás pensando? ¿Te conté…? Semidiós griego…



Abrazos irrepetibles. Risas eternas. ¿Qué crees tú?



No me saludó, pero una mirada de reojo le dio una palmada a mi hombro izquierdo.



Creo que hoy es el día.

Hoy.

Hoy le digo que no está solo.

 
 
 
 
Este texto lo escribí hace mucho tiempo; tanto; que ni yo misma me imaginaba las vueltas que iba a dar la vida. No lo quise publicar por razones obvias, pero ahora como todo es diferente y recordé que lo tenía he accedido a sacarlo a la luz. Dedicado obviamente al protagonista y al autor de tantas locuras, anécdotas y...
Sólo diré: "no puedo creer todo lo que tuvimos que pasar, para llegar hasta acá; todo pasa por algo, aunque no quieras que pasen."

miércoles, 25 de agosto de 2010

Nunca más.

Estaba pensando en cuántas veces, esa frase había pronunciado.

Serían miles, millones; el tiempo pasaba tan extrañamente por su piel.



Los días, de pronto, no eran más que horas y éstas, a su vez; eran años; décadas. No había marcas en su rostro que denostaran una edad diferente; era su corazón, mejor dicho, sus corazones los que envejecían.



“Nunca más…” tantas cosas.

Demasiadas como para enumerar.



Esto me recuerda inevitablemente a una serie de promesas rotas; prepuestas por el “Yo nunca…”; ¿a quién creerle, si yo misma caigo en la tentación de romper la promesa del NUNCA?



Ya no más un beso.

Ya no más una pelea.

Ya no más un saludo.

Ya no más el amor.

Ya no más el odio.

Ya no más la mentira.

Ya no más el bolso de 31 minutos, el mc donals, luchar por quién se cree amar, intentar salvar una amistad.



¿Es así, efectivamente tan fácil, mandar todo a la mierda?



Me cuesta creer que hay quién piensa que lo desechable está de moda; que el concepto de reciclaje no se puede aplicar a las relaciones interpersonales. Los humanos son complejos (uno más que otros…xD!), y no por ello van rindiéndose por la vida cuándo algo sale mal.

Es verdad, a mi juicio, que un requisito para poder crecer, es dejar ciertas cosas atrás, y bien lo sé, pues vivo dejando cosas y personas atrás, a cada momento. Pero, cuándo encuentro a alguien especial (de colores), no la suelto, y como sé que me marcharé para no volver, me la llevo conmigo.

Quiero llevarte conmigo a dónde quiera que yo vaya, “eres fundamental para mí”.

¿Cómo nos pasó esto?

NO TENGO NI LA MENOR IDEA, pero ¿no das las gracias, acaso, porque haya ocurrido?



De alguna manera, las heridas del pasado, y las provocadas han sanado; por ti; por ustedes. M e has cambiado más de lo que crees. Más de lo que imaginas, más de lo que demuestro.



Puede que hablemos con la mirada, que hablemos un par de palabras, puede que hasta no encontremos la forma de dejar ir el uno al otro cuando el reloj marca las 17:00. ¿Significa esto que un “adiós contigo” solucionará el asunto?



Sencillamente, a veces, la solución más sencilla es luchar por aquello de lo que estamos convencidos NO PUEDE ACABAR.



Por eso, si en una próxima ocasión, vuelvo a pronunciar el “nunca más”, quiero que sea acompañado del “ME ALEJARÉ DE TU LADO, PORQUE TE QUIERO”









Dedicado con todo mi corazón a quienes me roban el aliento día a día; a los altos (as) y a los (as) muy altos (as), a los burladores, a las modelos, a las obstetras, a los odontólogos, a los fotógrafos que además arreglan computadores, a los rudos y a los que quieren ser rudos, pero que conmigo no les sale.


Un beso a todos ellos, y créanme, que cuando digo “te quiero”, va en serio.

martes, 24 de agosto de 2010

Oclusión

Cerrar la boca; tus ojos, tu alma.
Alcanzar la máxima intercuspidación entre tú y yo.
Lograr la estabilidad en nuestras miradas.

¿Existe tratamiento para llegar a una solución definitiva, y que ya nada pueda moverse luego?

Si queda bien, en un principio, no será felicidad duradera, mas lo etéreo a ti te basta.

Cerrar la boca, para evitar así que miren dentro. No sea que tu lengua, esté dónde no quieres que sea vista.

Ocluye, cierra, aprieta, HUYE.

sábado, 21 de agosto de 2010

Siempre

Siempre me has importado.
Desde q te reías por las xuxadas del celular.
Imposible negar q te quiero y que me importas; pero bien sabes que no rogaré por tu cariño ni por nada; aunque sé que ahí está.
Esta vez no voy a estar mal por tí.

domingo, 15 de agosto de 2010

Abismo

Definitivamente yo ya no soy yo.
Desde hace algún tiempo atrás tenía la etérea sospecha, pero hoy lo he confirmado. No soy yo quién habita en mí, sino otra; otra que no sabe y no sabrá; nada de nada; que sólo confunde, cómo yo a tí, pero que en realidad no soy yo, si no la usurpadora.
Se despierta, se baña, come cómo yo, pero la diferencia es abismal.
Se pasa horas contemplando en la pantalla de su computador una foto. ¡UNA FOTO!!!!

¿Dónde quedó la verdadera?
¿Qué le hiciste?
¿A dónde la llevaste?

Yo ya no soy yo. Si lo fuera, llorando estaría y en conjundo condenando mi suerte.
Pero no.
He aquí mi principal premisa del por qué creo y sé, que me han arrebatado de mi propio ser, pues riendo y soñando despierta de pronto me han encontrado.
Sin miedo a nada, menos de algo tan INSUSTANCIAL como el futuro.

"No tiene por qué ser perfecto, pero sí... lindo"

Esta otra que habita ahí, dónde yo solía estar, es diferente. Valiente.
No soy yo.





jueves, 12 de agosto de 2010

Liviano

En medio de todos, ví tus ojos y te encontré.
Corrí hacia tí, y con un beso te robé el aliento.
Los rayos del sol, en una mañana de invierno, rebotaban tan sutilmente sobre sus cabellos. Hacían que sus ojos se vieran color miel, y que su piel mate resplandeciera cual Ángel al lado de Dios.


¿Cuánto tiempo había pasado desde que aquella figura apareció en mi vida? ¿Serían años?

No. Apenas 4 meses. 29 de abril.



¿Y ahora? Estaba frente a mí, abrazada a mi cuello, sintiendo mi aroma, y yo; inhalando su respiración.



- Tengo muchas ganas de ver qué es lo que va a pasar.



Ella quiere ver lo no que conoce. Así de simple. Sin miedo en su voz, sólo amor, decisión, fuerza y valentía.



¿Y yo?



La pregunta no era si ella era merecedora de saberlo; si no, si yo sería lo suficientemente fuerte como para aceptar la posibilidad de que se fuera de mi lado una vez lo hubiera sabido. El miedo de ya no tenerla entre mis brazos. La amaba.

¿Por qué mierda no se lo dije antes?



La suerte estaba echada. Ahora.



- ¿quieres conocerme tal cual soy?



¿¡Qué estaba haciendo!?... la perdería….



- Claro, respondió ella sonriente.



Saqué un sobre de mi bolso, uno que hace mucho tiempo debí mostrarle. Tenía miedo.

Le alcé la hoja y…



- Qué significa exactamente esto, preguntó ella con la voz a medio quebrar.



- La razón del por qué no fue y no será, respondía haciendo esfuerzos magnos por no llorar.



Sus lágrimas brotaron medio segundo antes de que comenzara a hablar. Siempre supe que no era yo el telépata. Siempre supe que ella lo sabía.
Siempre supe que ella era.



Sus brazos se aferraron una vez más a mi cuello y a mi cintura. Podía ser la última.


- Cómo te dije, quiero saber qué va a pasar. Te amo.



A la deriva, cual náufrago en medio del pacífico, se hundieron bajo el sol invernal, con la única certeza de que no sabían que ocurriría, sino que simplemente no querían ni podían dejar de estar así.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 9 de agosto de 2010

Y ahora qué?

Queriendo despertar, he caído en un sueño; creo que lo es, aunque mis dudas al respecto tengo.
Es demaciado largo y ha ocurrido demaciado rápido, cómo para contarte de qué se trata, pero el tema es que aún no decido, si quiero permanecer dormida o no.
Es demaciado extraño. Comienzo a dudar de la secuencia de las cosas. Comienzo a dudar de mí, y es más; comienzo a dudar de tí.

Pasaba con frecuencia, que te miraba de reojo, detrás de una puerta, escondida.
Pasaba con frecuencia que te odiaba por tu ceguera.
Pasaba con frecuencia que de tí alejarme intentaba.
Pasaba y sigue pasando que no quiero y no puedo.

- ¿Teme, señorita, que el lodo arruine sus vestiduras?
- De nada temo, gentil caballero, teniendo todas las razones para hacerlo.
Sin embargo un sueño tiene que ser, pues imposible es todo este cuento; supera cualquier entendimiento cognocitivo; mas de comprenderlo somos capases; pero el silencio otorga.

Camino con el miedo de dar un paso en falso; caerme en cualquier instante; no es orgullo, es otra cosa de cuatro letras que tememos pronunciar.

Si un sueño esto es, quiero saber qué ocurrirá.
No quiero despertar y darme cuenta de que fue mi vida la que se llevó el viento.

sábado, 7 de agosto de 2010

Realidad

"La vida es sueño... y los sueños, sueños son"
(C.B)


Si no corría, se iría y jamás volvería.
El ruido que hacían las botas contra la acera podía escucharse casi hasta Manuel Montt con 11 de Septiembre. Gritó su nombre varias veces, para que se detuviera, pero veía cómo se alejaba, cada instante más lejos.

La desesperación, se apoderó de su cuerpo y sólo tuvo fuerzas para correr. Correr y alcanzar a aquello que de sí escapaba. Correr y decirle que le...

El semáforo, se apiadó de esa triste figura, y se encontraron. Sin embargo comprendió, que la búsqueda no era en esa dirección, si no en la opuesta. En una que apuntaba, directamente hacia sí.

¿Un sueño se ha cumplido?

Sí. Despertar de este.

viernes, 6 de agosto de 2010

Eran tres...

Eran tres ese día.
Dos, y una.
Caminaban por el centro, a paso lento. Los tres juntos.
Entraron a una librería, sólo por placer, y el silencio los envolvió al escuchar una letra conocida de Mazapán.

¿Por qué todo lo que les recordara su infancia era un tema silencioso?

Se acercaron a un estante en dónde encontraron un libro con artículos de lujo; y bueno. Comenzaron a soñar.

- Cuando yo comienze a generar dinero, dijo uno, me compraré una de esas, apuntando el libro.

Comentarios sucesivos referentes a sus sueños, atiborraron el lugar, mientras un par de manos, por debajo del estante, se entrelazaban en medio de las dudas de una cálida ilusión.




Nota de la Autora:
Me agrada la idea de tres son multitud...pero primero quiero q vayamos a la playa!

martes, 3 de agosto de 2010

Sencilla y locamente.

Así de simple. Sencilla y locamente quiero que a mí lado permanezcas.

Que de la mano me tomes al caminar, y que de mi cintura tus brazos no despegues.

Quiero que tu mirada, fija y anclada en mis pupilas se quede, por un tiempo indeterminado; ese que sentimos cuando de pronto son las dos de la tarde.



¿Estás seguro de que nunca debió haber ocurrido?

¿Cómo sabes, si no fue el detalle para hacer de este día, uno perfecto?



No hay lugar a la culpa, que de ella los grandes males emergen; sino pregúntale a Helena.

No hay lugar al miedo, al pánico, a la desesperación.



Es más que una conspiración; somos tú y yo; sólo eso.



¿Habías escuchado hablar de algo más fuerte, que Tú y Yo?



Yo no.

Haz de hacérmelo saber.

lunes, 2 de agosto de 2010

Después de tanto tiempo.

Ella apresurada.
Él dubitativo siguiéndole el paso sin hacer preguntas. No cabía lugar hacerlas tampoco, no iban a hacer algo muy importante.
La docente a la cual esperaban, aún estaba en clases, habría que esperarla hasta entonces.
Él, se apoyó contra la baranda, y le lanzó a quién le acompañaba una pregunta casual.
Ella, consiente de lo que era apropiado y lo que no, se acercó. No había lugar a los errores del pasado, pero el tiempo y la distancia calaban hondo en ambos corazones, y aunque las esquivas palabras no lo demostraran, la fuerza en sus miradas gritaba desaforadamente la urgencia de la proximidad.

Estaban frente a frente. Dudando. Ninguno de los dos quería quebrantar su orgullo, pero en esta ocación, fueron los brazos de Él quienes, dulces y seguros, rodearon su cintura, acercándola a su pecho que palpitaba inusitadamente.
- Tu taquicardia, preguntó Ella.
- Volvió ahora, contestó Él, al tiempo que la abrazaba con más fuerza aún.

El miedo que ambos sintieron de no poder volver a estar así, en una propia burbuja anti-tiempo, construída sólo con amor, se disipaba con cada respiración. El tiempo volvió a detenerse.

- Te extrañé, dijo Él.
- Yo también, replicó Ella, pero no quería decirte.
- Yo tampoco, pero tenía miedo.
- ¿De qué tenías miedo?
-  De no poder volver a abrazarte, y tenerte así, como ahora.

Las palabras sobraron nuevamente, y ambos; juntos, se fundieron en el más entrañable abrazo.

lunes, 26 de julio de 2010

Sin más se fue.

Sin más se marchó. Así como si no conociera a nadie.
Se fue y no dijo a dónde iba, ni cuándo volvía, menos díjo adiós.
La verdad a nadie le extrañó. A nadie excepto a él.
Había escuchado de eso, que con ella nada era para siempre, pero desde que la conocía, lo puso en duda, aún más, lo subestimó.
Pero el día llegó.
Despertó, se dió vuelta para abrazarla, y no encontró nada. Buscó por toda la casa una carta, una pista, algo que le dijera algo de su paradero. Pero nada.

Una voz le dijo desde el espejo:

"Volverá cuando se le dé la gana, o cuando haya podido olvidar"

- Olvidar, pensó.

Tomó sus maletas y se fue él también.

lunes, 19 de julio de 2010

Exámen

Estaban en medio del exámen. Uno real, que decidiría si pasaban o se quedaban pegados otro año más.
Ninguno de los dos había estudiado como se debía, y los nervios hacían que en él, apareciera esa indecente taquicardia, y en ella, los escalofríos de siempre.
De pronto, comenzó a sonar un ringtone de The Killers, e instantáneamente sus miradas se encontraron.
Fue fugaz. Cada uno siguió con su prueba; él agradeciendo las últimas 10 preguntas... Ella pensando en el límite de una función que cada día tendía más y más a cero.

jueves, 15 de julio de 2010

Adiós

Entonces el príncipe se acercó a la bella durmiente para despertarla de su eterno sueño con un dulce beso.
Se inclina sobre ella, y escucha:
-"PREVENCIÓNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN........."


































te amo mucho wn del mal.... nunca lo olvides ramito gris!

lunes, 12 de julio de 2010

Sabes?

Puede que sólo haya sido un mal día, pero la sensación de haber hecho todo mal, no abandonaba el cuerpo de Carolina.
Tampoco es que ubiera hecho mucho; fue se sentó, dijo un par de comentarios medianamente inteligentes, soñó un poco con el cariño de su amado, y  regresó.
Pero algo había quedado. Algo dentro de su retraído corazón; pero no sabía lo que era.

o si????

Quizá sí lo sabía, pero para qué entregarse a una falsa realidad.

"aunque duela al principio, lo intentaré"

- En qué mierda estaba pensando?, se dijo Carolina para sí.

La única verdad clara es que cada vez que veía esos ojos, deseaba poder parar el tiempo y escapar, correr lejos de ellos, pues el miedo de que algo malo puedieran hacerle la sobrepasaban.

y cómo no pensarlo?, cómo confiar de nuevo en él?

Ese día cuando Carolina llegó a su casa, sabía que él la llamaría, no lo dudó por un segundo. y tal como lo predijo sucedió.

CÓMO NO PENSAR QUE ÉL TAMBIÉN ME QUIERE SI ES PERFECTO?

Las preguntas sin respuesta brotaban ante el convencimiento y deseo de no volver a verlo, pues como anteriormente señaló, sólo quería escapar.

La verdad era que de poder hacerlo, podía. Quizás, huir al lado de cualquiera que no fuera él. Muchos hay que quieren y desean sacarla de este agujero en el que inmersa estaba. pero para Carolina el tema no era tan fácil. Desgraciadamente estaba enamorada.

Avanza hacia la ventana y se sienta en el borde. mira los pájaros volar y piensa:
- nada puedo hacer para sacármelo de la mente o del corazón. Sólo tendré que esperar. En algún minuto, uno de los tendrá que irse.

Cerró la cortina, fue a su computador; inició sesión en su blog y escribió:

"Aunque jamás quieras verlo o asumirlo, te amo."

sábado, 10 de julio de 2010

Nubes

EnTre querer y amar para mí
no hay diferEncia,
pero obligada estoy de hacerla,
ya Que la gente lo confUnde.
En mil y una oportunIdad
te hE contado,
que yo no vivo de la gente,
pues ¿poR qué tú sí?
Las edades a pasO agigantado avanzan
no vaya a ser, que el
apocalipsis llegue,
y ya demaciado tarde sea.

martes, 6 de julio de 2010

Redención

Sobra decir que llovía a cántaros. El agua nos llegaba hasta los huesos, y para qué hablar del frío que se colaba por cada rendija.


Los pasillos de la facultad parecían más largos y eternos que nunca, con cada paso que dábamos hacia la salida del hospital.

Caminábamos a paso rápido y en silencio; ese que te hace dudar si lo que estás haciendo es lo correcto, aquel silencio molesto, por el cual ruegas que alguien diga algo; lo que sea. Pero lo único que se escuchaban eran nuestras pisadas, sobre el frío y muerto concreto.

Salir de aquel lugar era una travesía; quién fuera Teseo para introducirse en tamaña empresa. Mas los dos caminábamos a kilómetros de distancia; quizá más lejos de lo que jamás habíamos estado.

La lluvia se estrellaba sobre mi cabeza, sus lentes cuadrados que encubren su mirada incierta y sobre Rouvier.

- ¿Quieres que lo guarde dentro de mi abrigo?, pregunto con la esperanza de que no ocurriera nada.

- No, respondí tajante. Por primera vez quería que esa voz se fuera lejos, lejos y que ya nunca más volviera.

- Pero se está mojando, mejor pásamelo, insistió pues veía como sus deseos eran vanos.

- No importa.



Y seguimos caminando.



El agua precipitada inundó la intersección de avenida Independencia con Santos Dumont, y el tiempo corría, las lágrimas en mi rostro amenazaban con estallar.



Cruzamos de acuerdo al semáforo. A él no le gusta cruzar en mitad de la calle cuando va conmigo. Dice que soy propensa a que me sucedan accidentes.

¿Y yo?



Yo no digo nada, pues no lo conozco. No se puede emitir un juicio frente a un individuo desconocido, porque todo juicio elaborado por un ser que piensa y siente, será subjetivo, por lo que involucrará emociones y sentimientos. No se puede elaborar un juicio ya que nada se siente y como bien se señaló, no se puede amar lo que no se conoce.



Los buses pasaban frente a nosotros.

Teníamos frío.

Yo me sentía defraudada por alguien a quien estimaba; él se sentía enfermo.



La lluvia comenzó a caer con más fuerza.



Una 201e se detuvo frente a nosotros. Él no lo sabía, pero era el bus que estaba esperando.



Quería correr, salir de ahí, escapar lo más rápido que me dieran las piernas. Pero ahí estábamos. Anclados y en silencio.



Me coloqué junto a la ventana, una vez arriba, y él se paró frente a mí.



¿Por qué no le dije de una vez lo mucho que quería que desapareciera de mi vida?

Quizá, porque esa frase no podía estar más alejada de la realidad.



- Conmigo, pensaba para mí, nada es para siempre, y esto en algún minuto tendrá que acabar. Mejor ahora que no hay lazos fuertes… ¿pero qué cosas digo?, ¿cómo que no hay lazos fuertes?, ¡Deja de mentir!



Pensaba en las boberías que hacíamos juntos y de las risas interminables. Las conversaciones que duraban horas, pero que para nosotros, no eran más que unos minutos.



¿Es que acaso quería que todo eso desapareciera?



- “Sabes que no acostumbran a decirme que no”.



Pero de pronto me encontré sola, sin eso ojos que nada dicen, pero que todo lo saben.

Una angustia enorme me envolvió, y fue entonces que ya no pude contener más mis lágrimas ni mi orgullo. Me aferré a su abrigo, me abrazó con fuerza, y ahí en silencio, bañada por el aroma de quien vuelve a casa después de mucho tiempo, lloré al son de las gotas de lluvia estrellándose junto a la ventana.

domingo, 4 de julio de 2010

Temo

No suelo reconocer mis temores, ni deseos así sin más, pero hoy no soy yo, si no otra diferente, que viene y va, vuelve sin avisar, usurpa sin que sus labios se den cuenta.
He regresado pues la verdad apremia, y del encierro he logrado escapar por unos minutos, mientras ella desprevenida está, y no me vigila.

No importa cuanto ella se esmere en decirle a usted que no ha pasado nada, mentira brutal es aquello.
La verdad es que un sueño parece cuando ante mí yace, y las palabras de mi boca ya no pueden salir.
Perdone mi sinceridad e ineptitud, pero cuando le veo, grito tan fuerte por dentro que chiste parece ser que no lo oiga.
Lo amo, y no lo sabe pues no estoy ahi, si no otra, que no le ama como yo. Lo siento.

Tengo miedo de despertarme y no verle, no sentirle junto a mí, de que se haya ido para siempre.

"No se puede perder, aquello de lo que jamás fuimos dueños"...

Pues temo, TEMO, perder, la esperanza de un futuro junto a usted.

sábado, 3 de julio de 2010

Preludio

"He nacido a la edad de 33 años... y frente a mi 2 caminos aparecen"
                                                                                                     V.H


Un comienzo tortuoso, flagelado por la conspiración de una mente confusa, que no vive por vivir, sino para que otros no puedan.
Un prólogo eterno, carcomido por el miedo abundante de comenzar a escribir el primer capitulo de una historia, escuálida, perezosa, negra, vacía.

De pronto, un embrujo cae sobre los ojos de por sí ciegos, y comienzan a ver un paraje de fantasía.
cubiertos, ciegos y arrancados, ensangrentados; pues las lágrimas agotadas están, te encuentran y miran; sueñan y enardecen con cada atardecer en el que salió el sol, y cada amanecer en el que el sol se acostó.

Preludio de lo que sólo soñando se puede, mas detrás de la cortina, siempre eres tú quien está.

miércoles, 30 de junio de 2010

Por Favor

No me preguntes cómo estoy...
no quiero mentirte, y
no te va a gustar la verdad.

sábado, 26 de junio de 2010

Fondo

Con luna llena en el horizonte de mis ojos,
una luz blanquecina con una niebla bajan hasta ocultar
aquello que por sí sólo ya se escubulle entre las sombras de la noche.
Daré con su aroma, y volveré con su vida.
Porque ya no es tiempo de soñar, sino de hacer,
no es hora de llorar, sino hacer que ocurra
un error no quita la valentía, o bien,
la grotesca estupidez del deseo.
Obliterada por una respiración constante,
 resiste los últimos latidos.
La luna está hermosa, aún más hermosa,
pues acompañada se siente.
Comprende...


Poder volar, ya no es sólo cosa de aves.

jueves, 24 de junio de 2010

Yo te digo

Déjame volar al interior de tus ojos.
quiro gritar dentro de tí,
a ver si mi sonido rebota en tu alma.
Veremos ahora quién ríe al último.
Si me creiste compasiva,
lo lamento
te equivocaste.

viernes, 18 de junio de 2010

Adiós...

Dije un día que buscaría una canción para tí... la he encontrado.
Me despido de antemano ya que sé a la perfección las consecuencias de la situación. Sólo lamento no haberlo dicho en persona.



Me muero por suplicarte, que no te vayas mi vida,

me muero por escucharte, decir las cosas que nunca digas,

mas me callo y te marchas, mantengo la esperanza

de ser capaz algún día, de no esconder la heridas que me duelen al pensar

que te voy queriendo cada día un poco mas.

cuanto tiempo vamos a esperar?



Me muero por abrazarte, y que me abraces tan fuerte,

me muero por divertirte, y que me beses cuando despierte,

acomodado en tu pecho, hasta que el sol aparezca,

me voy perdiendo en tu aroma, me voy perdiendo en tus labios que se acercan

susurrando palabras que llegan a este pobre corazón.

voy sintiendo el fuego en mi interior.

Me muero por conocerte, saber que es lo que piensas, abrir todas tus

puertas,

y vencer esas tormentas que nos quieran abatir.

Centrar en tus ojos mi mirada, cantar contigo al alba,

besarnos hasta desgastarnos nuestros labios.

Y ver en tu rostro cada día, crecer esa semilla, crear, soñar,

dejar todo surgir, aparcando el miedo a sufrir

Me muero por explicarte, lo que pasa por mi mente,

me muero por intrigarte, y seguir siendo capaz de sorprenderte,

sentir cada día ese flechazo al verte.

¿Que mas dará lo que digan? ¿Qué mas dará lo que piensen?

Si estoy loca es cosa mía. Y ahora vuelvo a mirar,

el mundo a mi favor, vuelvo a ver brillar la luz del sol.

Alex Ubago y Amaya Montero, " Sin miedo a nada"

martes, 15 de junio de 2010

Me sé indigna




Saberme indigna por pensar,
saberme débil por creer que un futuro detrás de la montaña hay.
Sentirme humana por amar, querer, desear y llorar.
Sentirme idiota por creer que eras para mí.

Así me siento, cegada por el manto de tus cálidos ojos.

miércoles, 9 de junio de 2010

Duelo

No somos dueños de nuestro destino, y en un error está quién lo cree; más no por ello estamos sometidos al yugo de un invisible control. Simplemente que con querer, desgraciadamente muchas veces, no basta.

No basta, no por la ineptitud de nuestras manos, si no por la carencia de nuestra alma, la pequeñez de nuestro propio ser. Comparándonos con lo que no somos, intentamos metas imposibles. No planteo que la felicidad sea una quimeridad impuesta por Disney, pero ¿mirémonos? ¿Qué vemos? NADA.

Vivimos en un duelo constante por la muerte de nuestros sueños, nuestros amores, nuestras risas. Al final del camino, solo nuestros recuerdos quedan. Eso, y nada más.

Cada noche vivida y soñada, cada ola muerta en la playa, cada amanecer que murió en tus ojos y en los míos, cada beso echado al olvido, servirá para un álbum frágil, ese que veré cuando tu a mi lado ya no estés. Por cobardía o por amor, eso ya nada importa ahora. El tiempo y la soledad se encargarán de las suturas.

Un duelo por lo que nunca fue, un duelo eterno, porque aún hay esperanzas.


Dedicado a la Malu

jueves, 3 de junio de 2010

Expreso de ida.


“Dice el gran maestro que no existen boletos de ida y vuelta, sino sólo de ida; si los tomas bien y si no… te quedas abajo.”

El expreso de esa mañana, iba vacío. A excepción del resto de los días en que iba colapsado de caras distintas con el paso de cada estación, ese día no había persona alguna.
Se subió, tomó el asiento como de costumbre junto a la ventana, acomodó sus cosas con el asiento contiguo y se quedó mirando al horizonte.

El cielo estaba gris, el sol habíase ido de vacaciones a París, y unas tímidas gotas rebeldes se aventuraban a la muerte. Las personas de la estación corrían para tomar el tren, pero nadie subía. Por lo menos, era lo que ella veía.
El vidrio de la ventana se empañaba con cada suspiro, su respiración continua dibujaba la historia de una vida lejana, que a ratos dejaba de pertenecerle.
¿Dónde iría?

Al otro lado del andén, un perro meneaba el rabo. Giraba sobre sí, saltaba, corría alrededor de los familiares de los viajeros, que a modo de despedida agitaban un pañuelo en el aire.

Marcharse. ¿A dónde?

Había pedido permiso en el trabajo para ausentarse un día o quizá dos. Cuando le pidieron el motivo, no supo qué contestar. No lo sabía.

No podía recordar su rostro, su voz, sus manos. La sonrisa matutina se alejaba a cada segundo de su memoria. El brillo de sus ojos se apagaba, el color de su cabello ¿era negro? ¿Quizás marrón?
Sus abrazos, ahora evocaciones provocadas, ya no existían en la cotidianeidad de sus latidos.
¿Dónde estaba?

Una campana indicaba que el tren ya se pondría en marcha.
Pensaba en cuánto tiempo se había tardado en descubrir que el secreto no era alejarse, sino volver. Ahora, qué aún existía el recuerdo de un recuerdo.

El tren se meneaba suavemente sobre la hierba que acompañaba el recorrido de los andarines, la acompañaban a ella. A ella que nada sabía sobre guerras, ni de matemáticas, ni arte, menos de edificios o genética.
Sólo perdón. Perdón y soledad.

Los campos recordábanle su infancia, sus juegos, las peleas con sus amigas. El viento hizo lo suyo. El olvido el resto.


¿La estarían esperando?


Un estremecimiento brotó desde lo más profundo de su alma. Desde el asiento de adelante, la observaban. Un hombre que ella no conocía, que no le provocaba nada, la miraba fijamente, como si quisiera decirle “DEVUÉLVETE”.

No quería devolverse. Si salió de un lugar fue por una razón, inespecífica pero razón al fin y al cabo. Además, sólo tenía un boleto.

Un guardia pasó junto a ella para solicitarle el boleto.
- ¿sólo uno?
- Sí, respondió ella con su aguda voz habitual, sólo uno.
Y sonriendo el guardia perforó su pasaje y se difuminó entre los fantasmas.

El paisaje se hacía cada vez más lento, nítido, claro.

No sabía en dónde estaba, aquel lugar era completamente ajeno a todo lo que siempre había conocido. A pesar de ello, no se sentía perdida.

Caminó largas horas entre los pastizales, las rocas, la tierra y lagunillas que se formaban a causa del barro, siempre pensando en sus ojos y en lo mucho que los extrañaba.

Una reja alta, de hierro imponente impedía su camino.
Una señora, cuya cabeza un manto cubríale dijo “hace tiempo que la estaban esperando mi’ja”

La desesperación nubló su corazón y entonces, ya no hizo más que correr. Su mochila, sus libros, su vida, la dejó ahí, sobre el asiento desocupado del expreso en que aquella mañana iba vacío a los ojos del retorno. Quedaron ahí, intactos y ordenados, al igual que como ella los dejó.

La suela de sus zapatos se había roto y su vestido estaba bordado en lodo. El sudor corría por su rostro, y su respiración, agitada cómo cuando era pequeña y debía huir de la vecina por haberle roto una ventana con una piedra.

- Hola mamá. Te extrañé.

Y sobre la piedra mojada por la lluvia que había comenzado a caer sobre el mundo, se quedó dormida, aferrada a la roca, como cuando niña en sus brazos y soñó con los pasteles, las historias y con sus ojos.

Volvía a verlos en medio del silencio de su recuerdo.

viernes, 28 de mayo de 2010

A Veces


A veces suelen suceder más cosas de las que podemos contar.
El lenguaje no alcanza, el corazón se empequeñece ante la circunstancia de la imposibilidad de ejecutar la acción propicia por capricho de la mente, y de la propia conciencia.
Decimos para nosotros mismo “¿por qué no lo/la Besé cuando el momento se dio?”, ¿por qué?
Toda la vida se resume a un inconsistente POR QUÉ.

Aún creemos que el tiempo puede regresar, que la vida se detendrá a mirarnos y compadecernos y a darnos una segunda oportunidad.
Aún pensamos que podemos tomar lo que queremos y no habrá consecuencias. Si le place, hágalo, pero asuma luego.

Es injusto. Pero a veces suele pasar.

Así como que el pase se caiga a una alcantarilla. O que todos los lugares a los que se quiere ir a comer, están llenísimos. Pero tu compañía es agradable, cuando razonas y no piensas con la ampolla rectal.

A veces llueve, entonces los corazones saltan, ya que alguien llora por ellos. Pero el sol sale, y tus ojos se ocultan, cual luna al amanecer. La tristeza regresa. La lluvia aún no se va.

Al final, regresamos al otro, como imanes predestinados.

Una música suena en el ambiente… nuestra melodía.

A veces suele pasar, que todo no es más que un sueño.





… a veces suele pasar que se vuelve realidad…




Dante querido... gracias por ser así, como un perfume que huele distinto cada vez...






foto

miércoles, 26 de mayo de 2010

Oda

Grande.
Imponente.
Fantástico.

Cada vez que lo miro, algo dentro de mí se estremece,
Una tormenta invade mis sentidos,
Monumental,
Imposible.

Atrae miradas por doquier,
Más de un comentario en su vida consiguió
¿Cómo puede ser así?
No parece real.
¿Será un sueño?

Hay quienes se desvelan pensando en una anatomía así,
No la vemos en cualquier sitio.
Benditos los ojos que lo ven,
Y las manos que lo tocan.

Oh! Gran entre los grandes, no dejes que las estaciones
Marchiten tu belleza.



dedicado a mi poto favorito

lunes, 24 de mayo de 2010

Descargo contra quienes me importan y no deberían por idiotas.


Qué pasa cuando nos esforzamos por hacer que el otro se sienta a gusto, y por una banalidad del destino no podemos.

Que mas me gustaría poder hacer felices a quienes me rodean, que los recuerdos, sean eso; pasado, y que la realidad sea aún más cálida y acogedora.

Definitivamente me he equivocado con ustedes, y digo ustedes porque no eres al único a quien estoy haciendo mal.

Lo siento.

La verdad, sé que no es mi culpa pero esta me corroe de igual modo. Además, un lo siento no me devolverá las lágrimas derramadas.

¿Crees que eres el único que la está pasando mal?
Tus palabras a modo de broma, no son más que el cruel escape de la verdad…

Si me vas a odiar, dímelo de frente… y deja de fingir.

DEJEN DE FINGIR TODOS…

¿CREEN QUE SOY TONTA O QUÉ?

La tristeza ajena me afecta tanto o más que a ustedes mismos, y aún así, jamás les he pedido que se pongan en mi lugar.


Yo elegí equivocarme y no arrastrarlos… quizá, algún día, logren comprender esto que les digo.










No necesita dedicatoria

lunes, 17 de mayo de 2010

Error




El reloj con su agónico tic tac, no dejaba de torturarme en mi angustia dentro de esa sala.
La lluvia incesante que caía esta vez de arriba hacia abajo, impedía la visión hacia afuera; era prisionera de un panorama desalentador.
Pero de todos modos yo me lo había buscado ¿o no?, acaso ¿no le había prometido al juez que trataría de rehabilitarme?
Una copa tras otra, y otra para finalizar en la camilla de un hospital, después de haberme tratado de tirar a las vías del tren.
Rehabilitarme.
¿Sería ese el término correcto para referirse a… mi situación?

Creo que era mi idea, tal vez no, pero ese día había demasiada bulla en la consulta, más que los otros días. Esta vez había voces cantando el “Ave María” en latín mientras burbujas de colores flotaban por el aire.
En frente de mi asiento, un sujeto veía una revista al revés… ¿o sería que yo estaba de cabeza? De un tiempo hasta acá todo se ha vuelto tan relativo, que hasta dudo si estoy con vida o no. Pero creo firmemente que aún lo estoy, sigo viniendo con este doctor de mierda, que lo único que dice es: “y… ¿has tenido alguna crisis esta semana?”
Me dan ganas de mandarlo a cagar un buen tiempo a algún lugar en donde su madre haya terminado de parir.
Pero él no tiene la culpa. La culpa es mía, como siempre, en realidad.
Pero no estamos hablando de mí.

Es el reloj el que me hace pensar tantas cosas. No debo pensar. Tomo pastillas para no hacerlo. Hace mal. Pensar me hace mal, junto con hablar, tomar, fumar, vivir. Me mata.

Desde fuera un suspiro largo y mojado dibuja un corazón por el otro lado de la ventana. ¿Será el mío?

Quiero abrir la ventana, pero esta vez no para saltar a través de ella, sino para ver los desnudos árboles muriendo de frío, mientras sus hojas promiscuas se van con la primera brisa que pase.
Me dan ganas de ser hoja y largarme. Salir volando, perderme… para jamás volver.

Desde mi asiento, se escucha a los autos salpicar el agua que descansa en la orilla de las cunetas, agonizando con cada luz verde del semáforo; ¿es que nadie piensa en el agua que se va cloaca abajo?

Una voz aguda comenzó a hablar en un idioma extranjero. La verdad es que tampoco le prestaba atención. El reloj estaba sonando muy fuerte.

Una mano helada se posiciona sobre mi hombro
- El doctor está listo para atenderla señorita.

La puerta se abre, los cánticos llegaban hasta el cielo. Me siento.

No escuchaba nada, sólo la música de tus ojos apagados.

Un error lo comete cualquiera…

- Ahí están las pastillas de esta semana, dijo el doctor con una cara de reprobación absoluta.

Lo bueno es que siempre hay algún escape artificial al dolor.







Dedicado a mi hermana (por no llevarle ningún mouffin hoy), a Pablo, a la Malu (amiga sabes que siempre estaré contigo), a todos los que leen el blog, y… a mí. (Yo sabré por qué)