viernes, 6 de agosto de 2010

Eran tres...

Eran tres ese día.
Dos, y una.
Caminaban por el centro, a paso lento. Los tres juntos.
Entraron a una librería, sólo por placer, y el silencio los envolvió al escuchar una letra conocida de Mazapán.

¿Por qué todo lo que les recordara su infancia era un tema silencioso?

Se acercaron a un estante en dónde encontraron un libro con artículos de lujo; y bueno. Comenzaron a soñar.

- Cuando yo comienze a generar dinero, dijo uno, me compraré una de esas, apuntando el libro.

Comentarios sucesivos referentes a sus sueños, atiborraron el lugar, mientras un par de manos, por debajo del estante, se entrelazaban en medio de las dudas de una cálida ilusión.




Nota de la Autora:
Me agrada la idea de tres son multitud...pero primero quiero q vayamos a la playa!