era evidente, maria ya formaba parte de mi vida, de mis pensamientos, de todo mi ser. con cada rayo del alba sobre mi rostro sabía que se me estaba dando una nueva oportunidad para poder vencer mis miedos y acercarme de una vez por todas, a mi amada, no en un plano formal, si no, algo cada vez mas casual y espontáneo.después de mi conversación con Victoria, volví a casa, y me senté frente a mi máquina de escribir. releí lo que hacía ayer me parecia la obra cumbre de mi carrera, pero hoy, me tuve que aguantar las convulsiones insostenibles para romper esas hojas poseídas por el fracaso, y tirarlas a la chimenea. las encontraba de lo peor. debe ser por que hasta entonces todos mis versos y lineas, estaban dirigidos al desamor,la pérdida, el abandono, la cólera, la incomprensión.ya no entendía cual era la meta de Bécquer al escribir esas líneas atosigadas de amargura, el dolor ya no formaba parte de mi alma ni de mi entendimiento literario.no se que era exactamente, este fuego que empezaba a brotar tímidamente dentro de mi, pero no sentía miedo o desesperación, sino esperanza, y alegría.La rutina de mis días había cambiado por completo. ya no dormía hasta la hora que se me placía, sino hasta la hora en que terminaban mis sueños con María, en ese momento me sentaba y escribía, escribía hasta que mis dedos no podían más por los calambres.Dejé de ir al bar, y en su lugar, fijaba reuniones con María, las cuales ella aceptaba como si en su vocabulario no existiera el no como respuesta, y yo, como un pobre enamorado, planeaba hasta el más mínimo detalla. llegaba incluso a ensayar las conversaciones frente al espejo, pero todo aquello era inútil. cuando la veía llegar, toda mi mente se volvía vapor, y mi cuerpo se disolvía en pleno invierno. me congelaba. de haber sido mi enemiga de guerra, juro por lo que sea que no hubiera tenido ningún problema para eliminarme. si, yo hubiera querido entonces sacarla del camino, como tantas veces luego quise, no hubiese bastado todo el arsenal del mundo para hacerlo.entender el porqué su mirada no estaba aquí, ni en ningún lugar al que yo, humilde pecador, frente a tal divinidad, no pudiera acceder, me intrigaba más de lo saludable, y un día, el cual he intentado olvidar, en medio de este exilio autoinfringido, logré saber el por qué de su mirada ausente.- No, realmente no creo que las personas sean asi por que quieren, decía melodiosa y puritana María, Nadie es malo o mala por que se lo proponga. aún cuando las personas me dicen que creen que ellas mismas son malvadas, no puedo evitar sin un poco de vergüenza, reirme casi en su cara, y mirarlos con ternura. incluso, cuando me piden que los odie por un motivo que para ellos parece consistente, me veo imposibilitada a hacerlo, ya que no puedo sentir más que dulzura por ese ser.- y si yo, empecé ruborizado, si yo te pidiera, que por razones que no puedo revelarte, pero que son muy poderosas y consistentes como tu dices, que te alejaras, que no te conviene estar cerca mío, por que yo le hago mal a la gente, te irías?no se como describir lo que sentía a continuación, ni como pasó exactamente, solo que lo sentí. La mirada de María se oscureció, se perdió aún más por un tiempo que seguiría prolongándose de no haber intervenido, mi corazón se detuvo junto con el tiempo, mil agujas invadieron hasta el más recóndito espacio de mi piel, y me vi envuelto en la más tenebrosa oscuridad. supe de pronto lo que pasaría, y reconocí ese sentimiento más poderoso que la angutia, que con cada instante que pasaba cerca de maría se iba acrecentando a pesar de negarlo cada ves que respiraba su aroma: DOLOR.como sería posible sentir dolor, estando con ella, mi amada, la dueña de mi vida, de mi alma de mi corazon, de todo cuanto a mi pertenecia? como podía sentir dolor ante quien con una mirada me congelaba o con una sonrisa me destruia e invalidaba todo mi cuerpo? no era amor, no era acaso esto AMOR?- no lo sé. por primera vez no lo sé, dijo María; con tigo siento algo distinto que con el resto de las personas.- es algo malo, pregunte aparentando calma en mi voz, algo que te hace sentir temor.- no lo sé, no lo sé.el dolor se estaba acrecentando hasta el punto de queres salir de ahí como fuera, pero el golpe final aún no estaba dado, y era María la encargada de darlo.- María, empecé, usted siempre tiene esa mirada como si no estuviera aquí, cuando mira la luna o el atardecer, es ovio que se transporta a otro lugar.- pierre?, comenzó maria un tanto ruborizada, ha estado usted enamorado, de alguien que no comparte esos mismos sentimientos hacia usted, pero que un día se le acerca, lo besa y le dice que quizas si o quizas no pueda ser la dueña de ese corazón esquivamente malvado?DOLOR, DOLOR, DOLOR. insoportable y desgarrador dolor.como no iba a saberlo, como no habia de saberlo estando frente a ella.- eso me ocurre, continuó, estoy enamorada. y no sé si realmente pueda dejar de soñar por ese amor.oh maría, cuanto daño puedes causar sin saberlo, acaso no sabes que daría hasta lo que no tengo por uno de tus sueños para con migo?
AGRADECIMIENTOS: fernanda godoy velasco.. que me ayudo con el enganche. besitos
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