lunes, 23 de febrero de 2009

Cap. XI: Recuerdos

No sé porqué razón todos mis planes quedan en nada cuando la veo. por más que los ensayo una y otra vez frente al espejo y me convenso de llevarlos a cabo de una manera, cuando la veo... todo queda en nada.

Accedí a la petición de María, muy a regañadientes y bajo la mirada inquisidora de victoria. Tenía firme certeza de que este era el momento propicio para irme y acabar con el recuerdo de maría. Pero un drogadicto no puede dejar su droga sólo con querer. No puede.

Soy un cobarde, lo reconosco. no había alcanzado a fijar la fecha de nuestro encuentro cuando ya tenía todas mis pertenencias empacadas, y selladas en cajas impenetrables a los arrebatos e instintos de mi corazón. Era la mejor decision; después de todo mis pecados estaban siendo cobrados.

Antes de llegar a esta ciudad, era una persona ( si es que se me pude clasificar así), completamente diferente a lo que ahora soy, o por lo menos eso quiero creer, ya que en mi frente está marcada la huella de mi pasado asesino.
sin patria, sin ley, sin más valores que una pequeña consideración por mi familia, con excepción a eso... NADA.
Matar, con el tiempo se convirtió en un placer sublime, y he de reconocer que muchas veces influía en ello el divertimento la ociosidad. Destruía vidas por diversión con engaños y mentiras, unicamente para obtener mi bjetivo para luego... eliminarlo sin piedad.
Aquel día cuando encontre a mi famlia muerta, no me exrtañó en un primer moment que yo los hubiera matado, era algo que seguro ubiera hecho por un buen fajo de billetes, pero recorde que no había sido yo el responsabe de tal masacre, sino esos perros de los militares. de todos modesta pequeña consideración por la vida, ya no existía.
Ahora,en cambio, ni yo mismo puedo perdonarme por querer en un principio, acercarme a ella sólo para dañarla, con alevosía y premeditación, como objeto único demostrarme a mi mismo lo fácil que sería desgraciarle la vida.
afortunadamente cambié a tiempo y casi de milagro mis pérfidos planes, pero ¿ como tener la certeza de que jamas llegaré a ejecutarlos?
mejor era dejar todo antes de que maría rompiera la ilusión de caballero que tenía de mi.
definitivamente no dudaba en que iba a sifrir pero ¿ acaso no sufriría más si el motivo de llanto de mi amada fuera mi culpa?. tenía que pensar en el bien mayor, el cual yo jamás sería.
resignación al presente por que ya de nada sirve llorar.
La puerta sonó.

- Dime que esto no es cierto, dime que no, dijo maría entrando.
- maría, vete por favor.
- te ibas a marchar sin decirme adiós, ni nada? creí que teníamos algo de qué hablar.
- me iba a ir de todos modos, que importa si hablamos o no, esta claro que no llegaremos a un punto convergente, le dije tratanto de conservar la calma.
- pero pierre... no te vayas... yo, yo... te necesito.
- y qué crees que me pasa a mi por dentro cuando estoy contigo?, empecé ya perdiendo el control, ah? crees que son sólo maripositas absurdas y payasadas asi? pues no. si tu me necesitas e insistes en acercarte entiende que no puedes esperar que un león teniendo un trozo de carne frenca delante suyo no se lo coma. te has vuelto todo en mi vida María, por favor, ahora asume las consecuencias de tus actos.
- entonces, si en verdad eso es lo que quieres, dijo alzando la voz, me voy.

en ese momento sentí un gran mareo y por desgracias María lo notó.

- pierre? estás bien? ven aqui, con cuidad, siéntate, dijo ella olvidando su amenaza.- Pierre, no me dejos tu tambien te haz vuelto muy importante para mí.
- Pero no me amas?, no me deseas como yo a ti, le respondí.

silencio.

- no, no te amo de esa forma, pero si te quiero mucho como amigo.
- entonces?para qué hablar?. no cabe dentro de mi más amor ni locura. quiero estar contigo a cada momento. quiero protegerte porque sé que tú también quieres que te cuide.
- si, es cierto, dijo media ruborizada, por eso y otras razones no quiero que te vayas, quédate aquí, conmigo.
Ay, maría, porqué todo debe ser asi de complicado.
- no sé, me respondió, siempre he sido una terca.
- frágil y delicada, pero quieres hacer todo como tú quieres, señalé con una sonrisa. eres mi oveja descarriada.
- y tu el lobo? que solo quiere comérsela.
- sí, pero a besos, pero es tan sagrada la oveja para el lobo que es capaz de renuncias a sí mismo por la felicidad de esta.
- sabes? la oveja se puede transformar en lobo si alguien te llegara a hacer daño, dijo maría.
- no te preocupes, yo soy de acero, la unica persona con las facultades para hacerme dañe está aquí, frente ami, y es dueña absoluta de todo mi ser y espíritu. soy capaz de hacer lo que sea por tí.
- me estás regalando el poder de ejerces sobre ti un control ilimitado?, preguntó sorprendida ella.
María río.

- esta bien, dijo, lo probaré entonces, te voy a pedir una cosa.
- no pidas, ordena, le acleré.
te pedire... que no te vayas. quédate conmigo. quien sabe si quizas después te de una sorpresa.
- entonces, le dije, esa sorpresa me la empiezas a deber desde ahra.

nuestras miradas se acercaron.
de pronto sentí una estaca atravesandome el pecho. de ahi todo se tornó bizarro. María gritaba por un médico. ocuridad. despues llegó lewis y el rostro mojado de maria se ocultó tras la puerta de mi habitación.

mi enfermedad y mi locura eran incurables, lo sé bien ahora, pero estab dispuesto a soportarla, despues de todo yo mismo y consientemente la había agravado.
idealicé a maría hasta el punto de compararla con dios e incluso llegué a posarlo sobre él.
creí cosas que yo había inventado y creí sobre ella. no sé si es malo, pero me ayudó a ser feliz. por pocos instantes pero feliz.

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