¿Qué saco con seguir mirando hacia atrás y ver cuántas veces se ha repetido mi historia?
No soy la única en el mundo a quien le han roto el corazón, y lo que es peor, sigue buscando que se lo rompan.
Creo firmemente que esto no es una variante post modernista de lo que toda la vida se ha entendido por MASOQUISMO, sino… un confianza, una burda esperanza en un futuro etéreo, abstracto, lejano, imposible.
Esto, y he llegado a la conclusión mediante mecanismos ortodoxos con abstinencia del grupo OH, que no se trata sobre mí, sino en la ilusión de felicidad que yo misma me he hecho.
Ya basta de soñar con ALGUIEN. Se acabó.
Los “alguienes” siempre fallan, y más daño hacen cuando creen no estar haciéndolo. Son humanos. Torpes, imperfectos, ególatras, maravillosos.
Felicidad a base de pequeños instantes, quizás esos que una camarita amiga puede guardar por siempre (o hasta que el formato cambie).
¿Entiendes ahora algo más de mí y de mi actuar?
Sabrás de antemano que estoy loca, pero por lo menos ahora sabrás el porqué me río sola a ratos.
Es para que no intuyas las enormes y agobiantes ganas de llorar que tengo.
Cada día lo vivo como si fuera el último, y lo vivo por mí y por quienes querían que lo hiciera y no están para acompañarme.
12 AÑOS DE AUSENCIA CALAN EN EL ALMA, ES CASI UNA VIDA.
Mi vida.
12 años de ausencia, en los que nunca más pude volver a pronunciar la palabra “papá”.
No te culpo… de hecho jamás lo he hecho. No tenía sentido.
¿Dónde estuviste?
¿Eres feliz?
Acaso… ¿lo soy yo ahora?
“no existe esa tal lluvia sin fin”, y si mi alma cae en manos equivocadas, saldré a buscarla y asumiré los costos.
Ya no quiero pensar en lo que pudo haber sido.
Como dice un amigo (o yo creo que lo es)…
“HOY HARÉ QUE LAS COSAS PASEN”.
¿Me quieres acompañar?
Dedicado a mi hermanita, Camilo (el único que postea), k-co, Paula, Dante (que si no lo pongo me reclama derechos de autor), a Amelié y a él… es la última vez que pienso en ti. Fueron 12… y ojalá sean muchos más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario