Se busca a un joven alto, delgado, de cabello negro con tímidos rizos, que en días nublados se animan a salir. Él dice tener los ojos verdes, pero por más que busco en mis recuerdos, siempre los vi cafés. Tiene una mirada triste como la de aquel que observa sin cesar el eterno paso de los trenes. Cuelga de su hombro un bolso de cuero gris y unos zapatos de suela que gusta hacer sonar al caminar. Si lo ven, en el lugar que sea, no me avisen; díganle que me espere; yo ya estoy por llegar.
con mucho cariño para anónimo
Qué feliz soy de dejar el primer dulcecito, eso si, no es tan dulce como lo eres tú... ¿Dónde andarás? Pienso en ti y se dibuja una sonrisa en mi rostro. Cariños otoñales en este frío día nublado, eres un sol.
ResponderEliminarCon mucho cariño para la autora,
dell mismo que escribió el Lazarillo de Tormes, Las Mil y Una Noches y que es fiel seguidor de vuestra pluma, Anónimo.
Muchas gracias, gracias por comentar siempre. :)
ResponderEliminarme haces muy feliz XD