domingo, 17 de julio de 2016
En el nombre del miedo (reflexión inventada)
Está claro que tengo miedo. Estoy cagadísimo de susto. Y se nota a más no poder. La calidad de mis escusas flaquea considerablemente y nada hay que pueda hacer porque estoy paralizado.
Duele, duele mucho, respirar, moverme, levantarme. Aun así me acerqué, y te hablé, y me seguí acercando, cuando bien sabia que me dominaba el miedo.
Me creiste, confiaste en mi, a pesar de tus propios temores, los venciste para ver lo que habia verdaderamente dentro de mi. Dejaste atras tus heridas abiertas e inseguridades para seguirme en un mar profundo, donde ni yo mismo toco el fondo.
Te engañé, te mentí, no lo logré. Y no me atrevo a ver tu mirada transparente colmada de tristeza por mi falta de valor.
Estoy herido, y no es culpa de nadie. No sé por qué lo hice, pero te pido disculpas. Sabes que no soy frio, solo un poco idiota y temeroso.
Quiero tenerte y estar entre tus brazos, pero no puedo.
Esto es lo que debi haberte dicho, perdona mi falta de ... Te quiero, pero no puedo hacerlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario