lunes, 9 de agosto de 2010

Y ahora qué?

Queriendo despertar, he caído en un sueño; creo que lo es, aunque mis dudas al respecto tengo.
Es demaciado largo y ha ocurrido demaciado rápido, cómo para contarte de qué se trata, pero el tema es que aún no decido, si quiero permanecer dormida o no.
Es demaciado extraño. Comienzo a dudar de la secuencia de las cosas. Comienzo a dudar de mí, y es más; comienzo a dudar de tí.

Pasaba con frecuencia, que te miraba de reojo, detrás de una puerta, escondida.
Pasaba con frecuencia que te odiaba por tu ceguera.
Pasaba con frecuencia que de tí alejarme intentaba.
Pasaba y sigue pasando que no quiero y no puedo.

- ¿Teme, señorita, que el lodo arruine sus vestiduras?
- De nada temo, gentil caballero, teniendo todas las razones para hacerlo.
Sin embargo un sueño tiene que ser, pues imposible es todo este cuento; supera cualquier entendimiento cognocitivo; mas de comprenderlo somos capases; pero el silencio otorga.

Camino con el miedo de dar un paso en falso; caerme en cualquier instante; no es orgullo, es otra cosa de cuatro letras que tememos pronunciar.

Si un sueño esto es, quiero saber qué ocurrirá.
No quiero despertar y darme cuenta de que fue mi vida la que se llevó el viento.

2 comentarios:

  1. Francisco González de Salcedo9 de agosto de 2010 a las 16:46

    y ahora nada, nada.

    ResponderEliminar
  2. más que sueño es la velocidad de los hechos
    nos cuesta asumir, cuando dejas de vivir
    y te empiezas a cuestionar
    qué cresta está pasando
    ahí se convierte en sueño

    buenisimo (:

    ResponderEliminar