PRÓLOGO (BREVE)
No es de extrañarse querer un final feliz. Eso no tiene nada del otro mundo. Pero me asalta la duda sobre qué es lo que ocurre al día siguiente de ese "Y vivieron felices para siempre", ¿será así de verdad?
No quiero con este alcance sonar amarga, más por el contrario, mi intención es mostrar que de algún modo, todas las princesas lloran. Que me perdone Disney... pero aquí parte el lado B de ese beso de amor verdadero.
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